| La
Sábana santa de Turín
Juan Ramón
González Ortiz

El
Sudario de Turín, o Sábana Santa, es el largo trozo de tela
en el que Cristo fue envuelto de pies a cabeza al ser enterrado. Junto
con la Lanza de Longinos, en el Museo Histórico de Viena, y el
Santo Grial, de la Catedral de Valencia, es la reliquia más poderosa
de toda la cristiandad,
Mateo hace referencia a esta tela o “sábana”:
“Y tomando el cuerpo, José de Arimatea lo envolvió
en una sábana limpia”.
Marcos y Lucas también lo mencionan. San Juan menciona además
a Nicodemo, quien ayudó a José de Arimatea a envolver el
cuerpo.
Pero lo importante es que ninguna de estas versiones, que sí que
nos dicen que Cristo fue envuelto a la manera tradicional en una sábana,
nos indica que la huella de ese cuerpo quedó impresa en el lienzo
de la sábana.
El Santo Sudario de Turín mide 4,36 metros de largo por 1,11 de
ancho, y muestra trazas de arrugas y quemaduras, producidas por el gran
incendio de la Santa Capilla de Chambery en 1532. Posteriormente, sufrió
otro incendio más.
La mención más antigua del Santo Sudario es del año
726 y fue hecha por el papa Gregorio II. El Sudario va pasando por diversos
puntos de la cristiandad: Constantinopla, Lirey (Francia), Turín,
Milán, Niza, y de nuevo Turín.
En 1898 cobró una gran importancia gracias a la fotografía
que reveló el abogado Secundo Pia en la que se apreciaba perfectamente
la imagen de la persona amortajada.
Esta fotografía fue importantísima. Incluso se realizaron
congresos internacionales para estudiar la Sábana y obtener conclusiones
sobre el fenómeno que mostraba.
Todo este interés condujo a la creación del Proyecto de
Investigación de la Sábana de Turín, o STURP. Se
tomaron más de tres mil fotos.
Enseguida empezaron a aparecer preguntas. Una de las primeras fue: Puesto
que según el relato evangélico, el cuerpo había sido
lavado, ¿cómo es que todavía permanecen tantas y
tantas manchas de sangre?
En 1988 tuvo lugar un acontecimiento importantísimo en relación
con el Santo Sudario: se autorizó en tres laboratorios diferentes
(Zúrich, Oxford y Tucson, Arizona) que analizasen el Sudario mediante
la prueba del Carbono 14.

El Reino de los Cielos:
Algunas partes de esta película se rodaron
en el Castillo de Loarre, Huesca, España.
Esta prueba reveló que la Sábana Santa era medieval. Como
suena. Con un intervalo de confianza del 95%, se determinó que
el Sudario databa de 1260, 1312, 1353 o de 1384, pero nunca de la época
de Cristo.
Fue algo tremendo.
Pero la Iglesia Católica no se amilanó. Convocó un
congreso de expertos en París y fundó en esa capital el
Centro Internacional de Estudios sobre el Sudario de Turín, o CIEL.
Este centro destacó el hecho de que las muestras, de escasos 40
miligramos, que se obtuvieron para el Carbono 14 procedían de los
extremos, y no del centro. Y había que tener en cuenta que en las
reparaciones hechas a la Sábana a lo largo de los siglos, se habían
añadido, precisamente, telas recientes.
El Vaticano entendió, por tanto, que la parte de Sábana
elegida no era representativa del resto de la pieza. En consecuencia,
los resultados obtenidos solo eran representativos de esa parte de la
tela.
Los resultados fueron todos publicados en la revista “Nature”.
Nada más publicar las conclusiones oficiales, se empezaron a plantear
críticas con respecto a la elección de la muestra tomada
para las pruebas, con sugerencias de que la muestra puede representar
un fragmento de reparación medieval en lugar de la tela que lleva
la imagen. Prestigiosas autoridades de química que participaron
en el Proyecto STURP, sostuvieron que las muestras no eran idóneas.
El químico Raymond Rogers tomó 32 muestras de cinta adhesiva
de todas las áreas de la superficie textil, y 14 muestras de hilo
que estaban en poder del físico Luigi Gonella.
Hubo expertos que empezaron a dudar de la procedencia real de estos hilos.
Según el experto Luigi Gonella estos hilos provenían del
centro de las muestras anteriores. Pero, desde luego, Luigi Gonella no
estaba autorizado a retener ningún tipo de material…
En 2005 salieron las conclusiones del químico Raymond Rogers: se
tomaron la peor de las pruebas para la radiodatación por medio
del carbono 14. Posteriormente, expertos internacionales en el tema de
la restauración textil argumentaron que esas piezas eran muy válidas
solo que previamente, antes de su análisis, fueron sometidas a
una limpieza.
El experto Harry E. Gove dice: “that what was measured in the laboratories
was genuine cloth from the shroud after it had been subjected to rigorous
cleaning procedures. Probably no sample for carbon dating has ever been
subjected to such scrupulously careful examination and treatment, nor
perhaps ever will again."
Lo que traducido es:
“lo que se midió en los laboratorios era un paño genuino
de la cubierta después de haber sido sometido a rigurosos procedimientos
de limpieza. Probablemente ninguna muestra para la datación por
carbono ha sido sometida a un examen y tratamiento tan escrupulosamente
cuidadoso, ni tal vez nunca más lo hará".

• En resumen, Iglesia argumentó, la pérdida de vainillina,
que se detectó sobre los hilos. La pérdida de vainillina
sugiere que la tela tiene entre mil trescientos y tres mil años
de antigüedad.
• Contaminación por bacterias: no se tuvo en cuenta que las
bacterias y los residuos asociados (subproductos bacterianos y bacterias
muertas) llevan carbono14 adicional que sesgaría la fecha del radiocarbono
hacia el presente.
• Contaminación por el carbono producido en los incendios
(Carbono Reactivo): La plata del relicario que contenía la Santa
Sábana se fundió en el incendio de 1532, y al menos una
gota alcanzó a la Sábana y dejó una marca dispuesta
simétricamente entre las diversas capas de la tela doblada. Las
monjas clarisas trataron de reparar el daño con parches. Por otra
parte, el agua utilizada para apagar las llamas pudo haber catalizado
el carbono en el aire en la tela. El ruso Dimitri Kuznetsov, un biólogo
arqueológico y químico, afirmó en 1994 haber logrado
reproducir experimentalmente este supuesto enriquecimiento de carbono
en la Sábana en la zona de los tejidos antiguos. Hay que decir
que el profesor Dimitri Kuznetsov nunca realizó los experimentos
que dijo haber realizado, incluso fue detenido en EE UU por aceptar sobornos
para proporcionar a diversas revistas informes falsos, Actualmente, muchos
entendidos lo consideran una especie de “agente” del Vaticano
y opinan que sus teorías son inverificables.
• Contaminación por humo: En 2008 se lanzó desde el
Centro de la Sábana Santa en Colorado una interesante teoría:
la posibilidad de un enriquecimiento más reciente si el monóxido
de carbono interactuara lentamente con un tejido para depositar su carbono
enriquecido en la tela, interpenetrando en las fibrillas que componen
la tela.
Efectivamente, no solo el carbono volátil que se originó
en los dos incendios que sufrió el Sudario alteraron el contenido
en carbono de la tela, sino también el clima caluroso y el humo
de las velas que también contribuyeron a incorporar moléculas
de carbono a la estructura de celulosa de la Sábana.

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Mi conclusión
Este es un tema apasionante. Me ha gustado con locura desde que asistía
a mi cada vez más lejano colegio de curas. Aún recuerdo
que en 2006 un laboratorio sacó nuevas e inusitadas conclusiones.
Hemos visto que tanto a favor como en contra, los dos grupos tienen argumentos.
Por otra parte, una persona normal y simple espectadora, como yo, siente
la tentación de pensar que ambos grupos de investigadores se comportaron
con algo de “mala fe”. Yo reverencio el Santo Sudario tanto
si ha contenido el cuerpo de Cristo, o como si no lo ha contenido.
Evidentemente si Cristo imprimió la huella de su cuerpo con su
poderosísima energía crística, se trata de un objeto
sagrado en grado máximo.
Pero si Cristo no estuvo envuelto en la Sábana da igual porque
la maravillosa devoción y el intensísimo amor que millones
de personas, durante más de mil años, dirigieron a este
objeto lo eleva a una categoría de sagrado. En algún momento
ese objeto, revestido por la vibración más pura, más
desinteresada y más espiritual de los devotos, en sus instantes
de máxima inspiración espiritual, cuando era su propia Alma
la que se expresaba sintiendo la cercanía de Nuestro Salvador,
impreso en el lienzo, fue habitado por un ángel o por alguna otra
entidad, transformándose entonces en lo que los japoneses llaman
un Go Shintai, que es un objeto santificado por la potencia de un elevado
ángel o de un gran deva. Así, una joya, una katana, una
reliquia, podían ser verdaderos Go Shintai si eran receptáculos
de una alta entidad.
Luego, por tanto, nos da igual que la Sábana Santa sea históricamente
lo que dice ser, o no.
De las dos maneras es santa.
Juan
Ramón González Ortiz
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