| LA
COGNICIÓN Y EL PODER DE TRES
Jorge Ariel Soto López

Hay dos modalidades de funcionamiento cognitivo y cada una de ellas brinda
modos característicos de ordenar la experiencia, de construir la
realidad. La tercera es precisamente ese acto constructivo: la creatividad.
Hay tres rutas clásicas que conducen a una consciencia más
elevada: la concentración, la meditación y la contemplación.
A pesar de que cada ruta es muy diferente, todas conducen a la misma meta
final, la absorción. La meditación es el gran arte pasivo,
en el que simplemente todas las formas, pensamientos y sentimientos son
observados exactamente tal y como son. La meditación tiene sus
raíces en el hemisferio derecho, holístico, del cerebro.
Por otro lado, la concentración es la ruta del esfuerzo. A través
de la concentración, nos esforzamos con el corazón, la mente
y el alma para congregar al ser interior con nuestra verdadera y más
elevada esencia. La concentración tiene sus raíces en el
hemisferio izquierdo del cerebro. A través de un proceso gradual
de perfeccionamiento continuo, este camino también lleva a una
visión iluminada de la naturaleza de la realidad.
Entre esos dos caminos, la contemplación utiliza aspectos tanto
de la meditación como de la concentración. Tiene sus raíces
en el cuerpo calloso, la parte del cerebro que une los hemisferios izquierdo
y derecho. La contemplación implica una especie de digestión
celular.
Escogemos el objeto de la contemplación y concentramos todo nuestro
ser en él, pero sin ningún esfuerzo o tensión. En
cierto sentido, jugamos con él usando nuestra mente, sentimientos
e intuición.
LAS
SERPIENTES
La serpiente era más sabia que cualquier bestia del campo. Tres
son las serpientes de la conciencia.
Shakti en el hinduismo designa a la «energía» femenina
de Dios. Kundalini es el poder serpentino o adormecido de Shakti. Kundalini
Shakti es aquello que, al moverse para manifestarse, aparece como el Universo.
Sophía la serpiente de la sabiduría que descendió
de las alturas celestiales.
Tiamat es la deidad primordial del "mar salado" perteneciente
a la mitología babilónica. Suele ser identificada con la
apariencia de una gigantesca serpiente o dragón marino.
En el libro de Génesis, a la serpiente se le conoce como Nahash,
que quiere decir la fuerza que pone esta vida en movimiento, la atracción
mutua de los seres. En cambio, al alma humana se le llama Aisha y es la
mujer, la esposa de Aish, el intelecto, el hombre.
En el diseño humano los tres canales están representados
con los colores amarillo, azul y rosado.
Los nodos 1, 2 y 3 se encuentran en el canal amarillo.
Los
nodos 1 y 2 se originan en el centro cardiaco, mientras que el nodo 3
se encentra en el centro sacro, donde se une al nodo 60 en el centro básico.
Así, la triada de entropía, ruptura y caos se originan allí,
o bien, la belleza, unidad e inocencia. El conducto 360 de la mutación,
inicia el movimiento del caos al orden.

Los nodos 61, 63 y 64 parten del centro coronario para activar la visión
en el centro ajna. Así surgen la santidad, la verdad y la iluminación,
o bien, la psicosis, la duda y la confusión, o bien, la inspiración,
el cuestionamiento y la imaginación.
El nodo 52 de la contención, correlaciona a los nodos 9 y 58 del
tesón y la dicha respectivamente. Por su parte, el nodo 53 de la
expansión, correlaciona a los nodos 41 y 42 de la emanación
y la celebración respectivamente.
El cuestionamiento surge en el nodo 4, la imaginación en el nodo
47 y la contemplación en el nodo 20 de la garganta.
LAS
FURIAS
Estas hijas de la Noche y de Aqueronte tienen por cabellera serpientes.
Alecto es la ‘incesante’; Tisífone, ‘la voz de
estas mujeres’; y Megera, ‘gran discordia’. De esta
manera se dice que una desvaría sin cesar, otra estalla con la
voz y la tercera se dedica a traer discordia. Se dice que las erinias
son tres demonios de la venganza y el castigo y que acechan a partir de
las maldiciones. Sus nombres también son alegóricos, pues
se llamaron así porque Tisífone «castiga a los asesinos»,
Megera está «llena de celos» y rencor contra los malhechores,
y Alecto «no cesa en su empeño» de castigar a los culpables.
Dado que pensamos en términos de moralidad, generalmente observamos
la justicia desde la perspectiva del premio y el castigo. No obstante,
las furias están representando la tríada de ira, celos y
odio. La Ira está buscando justicia mientras que el odio está
buscando venganza.
Un balanceo en la memoria de nuestra vida nos lleva a pensar en términos
de resultados: ingresos y egresos, ganancias y pérdidas.
LAS MOIRAS
Las moiras son las diosas del destino. Cloto: ‘hilandera’
o ‘convocadora’’, hilaba la hebra de vida con una rueca
y un huso y además presidía los nacimientos. Láquesis:
‘la que echa a suertes’ o ‘lote’, medía
con su vara la longitud del hilo de la vida. Átropo: ‘inexorable’
o ‘sin orden’, literalmente ‘que no gira’ era
quien cortaba el hilo de la vida sin previo aviso; era la encargada de
poner fin a la vida de los mortales, seccionando la hebra con sus «detestables
tijeras» cuando llegaba la hora.
Un hilo guía los pensamientos del ser humano mientras se ocupa
de desarrollar el aspecto forma. El segundo hilo nos lleva a una comprensión
del desarrollo de la conciencia. El tercer hilo concierne al Plan mismo.
Tenemos así las ternas de sensación-sensibilidad-sentimiento,
la del instintointelectointuición y la de conocimiento-comprensión-sabiduría.
Conocimientosabiduría es lo mismo que fuerza-energía.

Jorge Ariel Soto López
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