Las
doce jerarquías creadoras
Juan Ramón González Ortiz

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Es un tema
complejísimo. Dificilísimo.
Personalmente, aparte de las informaciones que dio Blavatsky en La
doctrina secreta, Annie Besant en La genealogía del hombre,
aparte de lo que nos transmite el Maestro Tibetano en sus tratados,
especialmente en Fuego Cósmico, y aparte de las conferencias
que sobre este tema y sobre el tema de los Ángeles solares
pronunciara Vicente Beltrán Anglada no conozco más obras
de solvencia de las cuales pueda fiarme. Recuerde el lector
que cuando citemos MT equivale a Maestro Tibetano, es decir, Djwhal
Khul.
Lo que se nos ha transmitido al respecto es tan técnico y tan
abstracto que cuesta muchísimo penetrar siquiera en las capas
más exteriores de esta revelación. La verdad, es que
este conocimiento constituye un abismal misterio, ante el cual incluso
los estudiantes de hermetismo más sinceros y dedicados avanzan
con dificultad.
No olvidemos que en el tema de las Jerarquías Creadoras se
entrecruzan necesariamente una serie de realidades paralelas: todas
las clases de energías y de fuegos, todos los planetas combinados
entre sí, según los principios de la Astrología
Esotérica, con las implicaciones de Sirio, La Osa Mayor, etc.,
y, además, los siete vehículos, los siete planos, con
los siete subplanos, los Siete Rayos, ... Y esto sucede de tal manera
que al final todo se acabacomplicando hasta niveles inconcebibles.
Los Rayos son las formas primordiales de algunas vidas especiales,
que llevan en su corazón las semillas de todas las formas.
Las JerarquíasCreadoras son unosvariados grupos de vidas, en
diversos estados de desarrollo, que utilizarán esas formas.
Los Rayos son los vehículos.
Y estas Jerarquías serán los “utilizadores” de esos
vehículos.
Las jerarquías Creadoras son los constructores, o los agentes
de atracción.
Son elementos intermediarios.Mediadores entre el Espíritu y
la materia, y transmiten a las formas del interior de nuestro Sistema
Solar, las fuerza surgidas de fuentes exteriores a nuestro Sistema.
Cada una de ellas encarnan respectivamente uno de los siete tipos
de fuerza que emanan de cada una de las siete constelaciones.
Estos Poderes Creadores son doce y están simbolizados en los
doce signos del Zodíaco.
Sin embargo, las Jerarquías que más nos atañen
son siete grupos esotéricos, cuatro más tres. Estas
siete jerarquías están relacionadas con siete planetas.
Ellas mismas se subdividen en innumerables seres divinos, seres espirituales,
seres semi espirituales y seres etéricos.
Nuestro Sistema Solar está vitalizado y mantenido por tres
grandes constelaciones: La Osa Mayor, Las Pléyades y Sirio.
La Osa Mayor se relaciona con Dios Padre, Primer Logos, el Fuego Eléctrico,
cuyo planeta es el Sol.
Sirio se relaciona con Dios Hijo, Segundo Logos, el Fuego Solar, cuyo
planeta es Mercurio y Venus.
Las Pléyades se relacionan con Dios Espíritu Santo,
Tercer Logos, el Fuego por Fricción, cuyo planeta es Saturno.
Estas tres constelaciones actúan por medio de los Siete Rayos,
y estos, a su vez, se expresan a través de doce constelaciones,
las que forman el Zodíaco.
Estas doce constelaciones están fusionadas con la energía
de doce planetas, de los cuales solo siete son planetas sagrados,
y cinco no lo son.
Cada planeta asimila el impacto de estas poderosísimas energías
según su nivel de evolución y su propia personalidad
y nota.
La consciencia de un ser humano depende de:
los vehículos de los que dispone,
y de su propia capacidad para identificarse con las energías
que le alcanzan.
Algunas constelaciones están muy íntimamente relacionadas
con los planetas sagrados. Según el MT, estas son Aries, Tauro,
Geminis, Cáncer, Libra, Acuario y Piscis.
En el período lemuriano, la humanidad era intensamente animal
y solo ocho signos zodiacales influían en nuestro planeta.
No había respuesta alguna a las influencias de Leo o de
Virgo.Cuando sobrevino la iniciación de la individualización
y se implantó en la conciencia humana el germen de la conciencia
crística, estos dos signos comenzaron a operar, influyendo
a la humanidad.
En la época atlanteana, el ser humano se hizo ya receptivo
a la influencias solar y planetaria. Entonces se incorporaron los
opuestos a Leo y Virgo, que son Acuario y Piscis.
Los signos del Zodíacosimbolizan y explican las características
de la vida de esos Seres Humanos Celestiales. Es decir: cada signo
expresa la Vida particular que anima a estas gigantescas constelaciones,
a estos Seres Humanos Cósmicos, y cuya radiación magnética
llega hasta nuestra Tierra provocando un enorme impacto sobre nuestro
propio Logos planetario.
El impacto de estas energías sobre Shamballa provoca un efecto
secundario, que se manifiesta en una respuesta por parte de las mónadas,
las cuales, a su vez, se expresan por la intermediación de
sus almas y de sus personalidades humanas.
Estas energías influyen en el ser humano avanzado espiritualmente
permitiéndole que se armonice con la nota de la Jerarquía
Planetaria, pues estas energías galvanizan sus centros superiores.
En el ser humano ordinario, sin embargo, estas energías no
mueven ninguna respuesta superior o de tipo espiritual, más
bien tan solo le permiten actuar de una manera ordinaria,instintiva,
ajena al libre albedrío. En estas personas, el esquema astrológico
planetario se superpone a los acontecimientos de su vida
coincidiendo plenamente en todo.
En el ser humano avanzado, la carta astral expresa unas circunstancias
totalmente diferentes a las de un ser humano común. Fundamentalmente,
el Zodíaco influye de manera ciega y determinante en el humano
medio, en el ser humano ordinario.
En resumen, las energías que nos afectan son:
• Los Siete Rayos más los doce signos del Zodíaco
• Los Siete Rayos más las doce Jerarquías Celestes.
• Los Siete Rayos más los planetas que gobiernan las doce casas
de expresión.
El primer aspecto de la divinidad es el aspecto Voluntad de Energía
o Voluntad de Poder. Este aspecto se manifiesta en ciertas enormes
y gigantescas constelaciones. Son vastas entidades o conjuntos exteriores
que también activan nuestro Sistema Solar. En el ser humano
equivaldrían a la Mónada.
El segundo aspecto es el aspecto Voluntad de Amar. Y se manifiesta
en las doce Jerarquías Creadoras (los doce signos del Zodíaco),
que en su totalidad encarnan el aspecto alma de la divinidad.
El tercer aspecto de la divinidad expresa el aspecto Voluntad de Saber,
y este aspecto se manifiesta a través de los doce planetas,
y concierne a la personalidad en el ser humano.
El MT nos ofrece estas afirmaciones fundamentales:
1. Cada uno de los Siete Seres Primordiales, que son los primeros
Siete Rayos que forman el Logos en manifestación, son a su
vez séptuples.
2. Cada uno
de los siete colores del espectro solar se correspondencon los Siete
Rayos o Jerarquías, de tal manera que cada uno de estos se
subdivide a su vez en siete colores secundarios.
3. Cada una
de las Jerarquías proporciona la esencia (el alma), y,además,
cada una de ellas es la constructora de uno de los siete reinos
de la naturaleza: los tres reinos elementales, el reino mineral,
el vegetal, el humano y el reino del ser humano espiritual.
4. Cada Jerarquía
proporciona un color específico al aura de uno de los siete
principios del ser humano.
5. Cada una
de estas Jerarquías rige uno de los planetas sagrados.
6. De esta
manera, la astrología nació a partir de una base estrictamente
científica.
Las cinco Jerarquías liberadas
En nuestro sistema de evolución, existen doce jerarquías
en acción. Sin embargo, algunas ya alcanzaron su fin, se han
liberado, y actúan en otras esferas de consciencia, a fin de
lograr una integración aún más profunda con la
divinidad, de la cual nada podemos decir.
Otras, están en alguna fase de su liberación. Son Jerarquías
mediadoras, o transmisoras. Forman el Antakarana de un sistema uniendo
su interior y su exterior.Otras, finalmente, están en plena
acción, y crean formas y estimulan las conciencias.Estas Jerarquías,
en el primer gran período, o kalpa, de nuestra evolución,
eran los seres humanos divinos, los creadores, los progenitores.
Actualmente, hay siete categorías, formadas por diversos tipos
de ángeles o devas, en acción. Todos tienen un papel
a cumplir y una misión que realizar, desde los más altos
a los más bajos.Ignoramos casi todo de las cuatro primeras
categorías, las que ya se han liberado, y de la quinta que
está al borde de su total liberación.El MT nos proporciona
los símbolos distintivos de esas cinco Jerarquías ya
liberadas, precisando que en su conjunto han de ser consideradas como
una sola. Esotéricamente se les llama “Las vidas de aquello
que apareció, que cumplió sus revoluciones y que se
apropió del quintoaspecto de Mahat”.He aquí esas cinco
Jerarquías:
1. La primera Jerarquía se representa por una bola de fuego
verde con tres rayos rosas. Es de Tercer Rayo, la Inteligencia Activa.
Su signo es Piscis.
2. La segunda, se representa por una esfera dividida por una tau de
color verde y plata. Recibe la energía dinámica de Sirio
a través de tres constelaciones, de Aries a Libra, vía
el Sol (que vela a Vulcano). Es de Cuarto Rayo, la Armonía
por el Conflicto. Su signo es Aries.
3. La tercera Jerarquía, tiene por símbolo un pájaro
con un oscuro plumaje y un ojo de fuego radiante. Es de quinto Rayo,
el Conocimiento Concreto. Su signo es Aries.
4. La cuarta, está representada por estrellas, de un intenso
color rosa, unidas por una banda violeta. Es de sexto rayo, el de
la Devoción. Su signo es Géminis. Recibe la energía
de las Pléyades, a través del signo de Géminis
y de Sagitario, vía Mercurio.
Estas Jerarquías, de la 1 a la 4, han alcanzado la liberación
definitivamente. Por tanto, deben ser consideradas como puras abstracciones.
Las cuatro Jerarquías Creadoras que han logrado la liberación
están ahora enfocadas en el plano astral cósmico. De
allí su potencia, aunque se hallen fuera de manifestación.
La quinta Jerarquía Creadora está activa en el plano
mental más elevado y se unirá a las otras cuatro
Jerarquías cuando la sexta Jerarquía esté
a la altura de la oportunidad cósmica y se vaya acercando
a la liberación.
La quinta
Jerarquía aún sigue trabajando.Tiene por símbolo
un óvalo de color índigo con cinco letras, o palabras
simbólicas, en su perímetro.
La influencia
de las cuatro Jerarquías anteriores alcanza nuestro planeta
por la mediación de esta quinta Jerarquía. Es decir,
es la síntesis de las otras cuatro.
El MT nos
dice: “Esta Jerarquía, que está al borde de la liberación,
se halla en el plano intelectual de la conciencia y puede, por lo
tanto, ser utilizada como punto focal y transmisor de las energías
superiores a nuestro sistema solar y al planeta.
Recibe la
energía dinámica de Sirio a través de los signos
de Cáncer y de Capricornio, vía Saturno. Su Rayo es
el séptimo, el Rayo de la Magia Ceremonial. Su signo es Cáncer.
La sexta Jerarquía (o la Primera en la actualidad)
El grupo superior está compuesto por las Llamas Divinas, a
las que también se les llama “Leones de la Vida”.
Es el “nucleolo” del Mundo divino superior.
Esos nucleolos forman parte del Absoluto.
La Luz de la eternidad se condensa para revestir las formas de los
“Señores del Ser”, cuyos primeros y más elevados seres
son los Logos. Del seno de estos, al descender, y formados por ondas
de Luz que se condensan sin cesar, brotan las numerosas Jerarquías
de las Fuerzas Creadoras: algunos no tienen formas, otros tienen sus
propias formas distintivas, y otros no tienen ninguna forma que les
sea propia, por ejemplo, los más bajos (los Elementales), porque
se revisten de las formas que son las propias del medio que les rodea.
El Atma, la Voluntad cósmica, desciende a través de
las unidades dévicas de esta sexta Jerarquía. A través
de ellas desciende el rayo divino de Paramatma, que despierta al Atma
en la mónada humana.
Esta Jerarquía emana del Corazón del Sol espiritual
central. Es el Hijo de Dios, el Primogénito en sentido cósmico,
como Cristo fue el "Hermano mayor de una vasta familia"
y la "primera flor de la planta humana". El símbolo
de esta Jerarquía es el Loto dorado con sus doce pétalos
plegados.
Esta Jerarquía es, verdaderamente, la sexta, aunque en los
libros se refieran a ella como la primera. En su conjunto, las cinco
Jerarquías anteriores forman la totalidad del plano Mental,
pues el Sistema Anterior (en el que actuaron estas Jerarquías)
fueun sistema de Inteligencia, o Manas.
Esta Jerarquía se llama “Los Hijos del Deseo ardiente”, pues
“son el Deseo del Padre por la Madre. En consecuencia, sufren arden
y desean en la sexta esfera de la sensación.
Esta Jerarquía se esfuerza en expresar la vibración
mental del Logos solar.
Le corresponde el signo de Leo, su planeta es el Sol y color es el
anaranjado. Su Rayo es el Primero, el Rayo de la Voluntad y del Poder.
Corresponde al plano lógico, y la energía que le es
propia es la Energía Suprema o Parashakti. Su símbolo
es un loto de oro con sus doce pétalos replegados.
La séptima
Jerarquía (o la Segunda en la actualidad)
Es una Jerarquía doble en su naturaleza, pues expresa la doble
unidad del fuego y del éter, que se corresponde con la unidad
Espíritu y Alma. Representa la Sabiduría manifestada,
el Buddhi cósmico que despierta al buddhi de la Mónada
humana. De estas dobles unidades, emanan los “Triples”.
Son los prototipos de las mónadas que se encarnan. A través
de ellos pasa el Rayo al cual ellos proporcionan su vehículo
futuro, la divina Alma. Buddhi. Son la fuente de la Vida monádica.
Pero no son Mónadas.
Esta Jerarquía se relaciona estrechamente con la Osa Mayor.
Según El MT en Fuego Cósmico:
“Esta jerarquía, literalmente la séptima, permite la
afluencia a nuestro sistema de esas Vidas que en el primer sistema
solar permanecieron en su propio plano, siendo demasiado puros y santos
para obtener una oportunidad en esa evolución tan material
e intelectual. Aun en ésta, lo único que podrán
hacer es influenciar a los Jivas encarnantes, impartiéndoles
la capacidad para comprender la naturaleza de la conciencia grupal,
la cualidad de los siete Hombres celestiales, pero no serán
capaces de expresarse a sí mismos plenamente. Se obtendrá
una clave de este misterio si el estudiante considera cuidadosamente
que en nuestro sistema solar y en nuestros siete planos tenemos únicamente
el cuerpo físico del Logos, y que ese cuerpo es una limitación
para la expresión de Su triple naturaleza.
La primera
(sexta) Jerarquía trata de expresar la vibración mental
del Logos solar, y la segunda su naturaleza emocional o astral cósmica.
La segunda
(o séptima) Jerarquía tiene como tipo de fuerza al segundo
aspecto del séptimo tipo de fuerza de los muchos que ya existen.
Se obtendrá una idea del grado relativo de evolución
del Logos solar, mediante el estudio de los diversos aspectos de fuerza
que está expresando en esta particular encarnación.
Dicha energía impulsa a las Mónadas a la encarnación
física, pues se hace sentir en el séptimo plano. Las
energías que están funcionando son las que el Logos
ha desplegado, siendo el fruto de anteriores adquisiciones. Lógicamente
existen brechas y faltan ciertos tipos de fuerza debido a que todavía
ha de adquirir muchas cosas cósmicamente.
La energía
de esta Jerarquía (cuyos números son el dos y el siete)
produce la manifestación del divino Andrógino y los
siete centros de fuerza que constituyen las siete Energías
espirituales”.
A esta Jerarquía
también se le llama, “Los hijos ardientes del Deseo”.
Su signo zodiacal es Virgo (que, junto con el signo de Escorpio, representa
el principio cósmico de la gran Shakti). Su planeta, Júpiter.
Y su color, el azul. La energía que utiliza es Kriyashakti,
que es el poder para materializar el ideal. El plano que le concierne
es el plano monádico. Y el Rayo por el que se manifiesta es
el Segundo. Su símbolo es una esfera de siete colores, cada
uno con un fuego central.
La octava
Jerarquía (o la Tercera en la actualidad)
Nos dice Annie Besant en La genealogía del hombre: “Las tres
primeras Jerarquías son los Órdenes Creadores Arupa,
que habitan en una materia demasiado sutil como para poder tomar una
determinada forma, pues una materia en la que todas las formas se
entremezclan y se interpenetran”.
El MT nos
dice en Fuego Cósmico:
“Es particularmente interesante. Se denomina "las Tríadas",
porque contiene en sí las potencias de la triple evolución,
mental, síquica y espiritual. Esta Tríada de Vidas constituye
las tres Personas y, desde cierto punto, la flor del sistema anterior.
Andrew Ferez
Visto desde otro ángulo, cuando es estudiada como la "flor
de las Ocho anteriores", constituye los óctuples puntos
que esperan la oportunidad de surgir como llamas. Son los devas preparados
para servir, lo cual consiste en dar a otra jerarquía ciertas
cualidades que no tiene. Esta Jerarquía es considerada como
que otorga la inmortalidad mientras ellos mismos se "mantienen
fuera de encarnación". Son los Señores de Sacrificio
y Amor, pero no pueden salir del cuerpo etérico logoico y entrar
al vehículo físico denso”. (…)
“Esta Jerarquía expresa:
1. Energía cósmica septenaria.
2. Prana cósmico.
3. Energía solar o fuego eléctrico, fuego solar o fuego
por fricción”.
Unas reflexiones del MT en Fuego Cósmico sobre la novena y
la décima Jerarquías(o cuarta y quinta Jerarquías
en la actualidad)
“Consideraremos
ahora muy brevemente dos jerarquías, las cuales nos conciernen
muy de cerca, los entes humanos autoconscientes. Estos dos grupos
son literalmente tres, así como la quinta Jerarquía
es dual, produciendo cierta confusión; su significado oculto
subyace detrás del fatídico número trece. Son
los "Buscadores de la satisfacción" y la causa de
que tengan que "caer por segunda vez" a la generación,
ésta es la razón por la cual el Ego adopta una naturaleza
inferior. La cuarta y la quinta Jerarquías son la novena y
la décima o los "Iniciados" y los "Seres Perfectos".
Todos los seres humanos o "Jivas Imperecederos", son aquellos
que evolucionan por medio de una serie graduada de iniciaciones autoinducidas
o producidas en nuestro planeta con ayuda extraña. Esto lo
obtienen mediante el "matrimonio" realizado en el orden
inmediato, el quinto. Ellos se complementan y perfeccionan, y debido
a este hecho oculto la cuarta Jerarquía es considerada masculina
y la quinta femenina”.
La novena
Jerarquía (la Cuarta en la actualidad)
Annie Besant nos dice en su extraordinario libro Genealogía
del hombre: “Inferiores a las jerarquías precedentes, están
los Órdenes Creadores Rupa. Y el primer orden de ellos es la
cuarta Jerarquía, la nuestra, la Jerarquía de las Mónadas
humanas, las cuales, sin embargo, no han abandonado el seno de nuestro
Supremo Hacedor, en donde, en realidad, permanecemos todavía,
constantemente inseparados de él, aunque a nosotros, supeditados
como estamos por las férreas mallas de la materia, senos figura
que somos distintos y que estamos completamente separados”.
Blavatsky nos dice que la cuarta Orden es el semillero, o el criadero,
de las Almas Humanas, conscientes y espirituales. A estas se les llama
“Jivas imperecederos”, y constituyen, por la intermediación
de la Orden inferior a ella, el primer grupo de la primera multitud
septenaria, el gran misterio del Ser humano consciente e inteligente.Como
se afirma en La doctrina secreta, esta jerarquía constituye
el plantel de los Jivas encarnantes, y lleva en sí los gérmenes
de las Vidas que alcanzaron la etapa humana en otro sistema solar,pero
que no estaban capacitadas para proseguir más allá debido
a la llegada del pralaya, que los impulsó a un estado de latencia.
Nos dice el MT:
“La cuarta Jerarquía creadora (la novena si contamos desde
el inicio) ocupa en este sistema solar lo que podría considerarse
el tercer lugar:
• Primero, las Vidas o las tres Personas de la Trinidad.
• Segundo, los Prototipos del hombre, los siete Espíritus.
• Tercero, el hombre o la manifestación inferior del aspecto
Espíritu autoconsciente.
Es necesario
considerar cuidadosamente esto pues no se refiere al aspecto forma
sino únicamente a la naturaleza de las vidas que se expresan
a través de otras vidas, que también son autoconscientes
o plenamente inteligentes, mientras ciertas jerarquías no lo
son.
Las cuatro
jerarquías inferiores se ocupan de la manifestación
en los tres mundos o del cuerpo físico denso del Logos solar.
Son las que pueden descartar o bien atravesar el cuerpo etérico
del Logos solar y tomar esas formas compuestas de sustancia gaseosa,
líquida o densa. Las otras no pueden hacerlo ni pertenecen
a la generación física.
Los estudiantes
deben tener en cuenta que, desde el punto de vista del Logos, los
Ángeles solares en el plano mental (el quinto subplano del
plano físico cósmico), están en encarnación
física, y lo que se dice "caer por segunda vez" es
aplicable aquí.
La primera
caída significa tomar una forma construida de materia etérica
cósmica, tal como sucede con los Hombres celestiales, los prototipos
de los jivas humanos. En este último caso los cuerpos utilizados
se llaman "amorfos" desde nuestro punto de vista, siendo
"cuerpos vitales" animados por el prana cósmico.
En nuestro
caso y en los grupos restantes, las formas están compuestas
de sustancia de los tres planos inferiores (aquellos que el Logos
no considera un principio) y, por lo tanto, es materia que todavía
responde a la vibración del sistema anterior.
Ello significa
que las cuatro jerarquías inferiores son eslabones entre la
vida pasada y futura. Constituyen el presente. Como no habían
finalizado el contacto con el principio inteligencia activa del kalpa
anterior, deben continuar su contacto en éste. Lo lograrán
en el presente sistema; los cuatro se convertirán en los tres
y constituirán entonces las tres jerarquías arupa
superiores del próximo sistema.
La cuarta
Jerarquía creadora, la de las Mónadas humanas, debe
aprender a vibrar en forma positiva, pero los devas siguen la
líneade menor resistencia, permanecen negativos, adoptan la
línea pasiva, la de acatar la ley.
Sólo
las Mónadas humanas, en los tres mundos, siguen la línea
positiva y aprenden la lección de la obediencia divina por
la oposición, la lucha, la pugna y la contienda. Sin embargo,
debido a la acrecentada fricción por medio de esa lucha, progresan
comparativamente con mayor rapidez que los devas. Necesitan hacerlo,
pues han perdido mucho terreno que deben recuperar”.
A esta jerarquía se la llama Jerarquía Humana, o bien,
Los Señores del sacrificio. Su símbolo es El Hijo depie,
con los brazos extendidos en el espacio. Su signo zodiacal es Escorpio.
Su planeta Mercurio. Y su color el amarillo. La energía que
utiliza esta Jerarquía es Mantrashakti, el poder del Verbo,
es decir: la Palabra hecha carne. En una palabra: el lenguaje. El
Rayo de esta cuarta Jerarquía es el cuarto: la Armonía
a través del Conflicto. Los Ángeles Solares, que son
sus Almas, moran en el plano búdico.
Esta Jerarquía no tiene asignado ningún elemento particular
porque debe fusionarlos y sintetizarlos todos. Y esto forma parte
de las grandes pruebas iniciáticas bajo el signo de Escorpio.
La décima
Jerarquía (o la Quinta en la actualidad)
La quinta Jerarquía se llama “La Jerarquía del Makara”.
Su símbolo es el pentágono.
Blavatsky
nos dice en La doctrina secreta, “los Dhyanis está asociados
al cocodrilo y su morada se encontraba en Capricornio”.
Según Annie Besant (en La genealogía del hombre),
“en esta Jerarquía aparecen los aspectos duales espirituales
y duales físicos de la naturaleza, los positivos y los negativos,
en lucha entre sí. Estos últimos son los turbulentos,
los “rebeldes” de un gran número de mitos. Estos rebeldes son
llamados Asuras, nacidos del Primer Cuerpo de Brahma, el Cuerpo que,
rechazado, se convirtió en Tinieblas. Una gran hueste de seres
de esta Jerarquía procede de un pasado universo y surgen en
su completo desarrollo, por así decirlo, del Logos planetario.
(…) Son el fruto de la primera Cadena planetaria”.
El MT nos dice:
“Como sabemos por el estudio de La Doctrina Secreta, la quinta Jerarquía
creadora es muy enigmática. Este misterio incide sobre la relación
de la quinta Jerarquía con los cinco grupos liberados. Dicha
relación, en conexión con nuestro planeta particular,
que no es un planeta sagrado, puede ser comprendida en parte si se
observa la historia de Buda y su obra. En La Doctrina Secreta, T.
VI, se habla sobre esto.
La relación de la quinta Jerarquía con cierta constelación
tiene también que ver con este misterio. Se halla oculto en
el karma del Logos solar y concierne a Su relación con otro
Logos solar y a la interacción de fuerza entre ambos en un
mahakalpa mayor.
Encierra el verdadero "secreto del Dragón", y fue
la influencia del dragón o la "energía serpentina"
lo que causó el influjo de energía manásica o
mental en el sistema solar.
Mezclado estrechamente con el karma de estas dos Entidades cósmicas,
estaba el de esa Entidad cósmica menor, la Vida de nuestro
planeta, el Logos planetario. Este triple karma introdujo la "religión
serpentina" y las "Serpientes o Dragones de Sabiduría"
en los días lemurianos.
Tenía que ver con el kundalini solar y planetario o fuego serpentino.
Existe un indicio en el hecho de que la constelación del Dragón
tiene la misma relación con el UNO, mayor que nuestro Logos,
como el centro en la base de la columna vertebral con el ser humano.
Concierne al estímulo y vitalización y la consecuente
coordinación de los fuegos en manifestación.
También tenemos una clave del misterio en la relación
que existe entre dicho quinto grupo y los dos polos contrayentes.
Son los quíntuples Vínculos, "los Unidores benignos"
y "los Productores de la expiación". Esotéricamente
son "los Salvadores de la Raza" y de Ellos emana ese principio
que en conjunción con el aspecto más elevado eleva al
aspecto inferior hasta el Cielo”.
(…)
“Por esta razón las Entidades de la quinta Jerarquía
son llamadas "los Corazones del Amor Ardiente"; salvan mediante
el amor; a su vez dichas vidas están particularmente cerca
del gran Corazón de Amor del Logos solar. Estos grandes Ángeles
de redención, los Hijos de los Hombres en su plano verdadero,
el mental, son por lo tanto descritos siempre como que tienen forma
de loto de doce pétalos esta simbología los vincula
con "el Hijo del divino Amor", el sistema solar manifestado,
del que se dice que es un loto cósmico de doce pétalos;
el loto causal logoico tiene igualmente doce pétalos”.
(…)
“Esta quinta Jerarquía constituye igualmente, de acuerdo a
la ley, un distribuidor de energía para el quinto subplano
de cada plano en el sistema”.
(…)
“Por lo tanto, estas jerarquías son la suma total de la vidas
vitales y el sustrato, o la sustancia, de todo lo que existe. Podemos
considerar el tema de la manera siguiente:
a. Los cuatro grupos superiores son la expresión de las jerarquías
a través de los tres éteres cósmicos, el segundo,
el tercero y el cuarto.
b. Los dos grupos inferiores constituyen las vidas que actúan
como materia involutiva (orgánicas o inorgánica) del
cuerpo físico denso logoico, del líquido y del gaseoso,
con la sustancia viviente de los cuatro subplanos superiores del cuerpo
físico denso del sistema.
c. La quinta Jerarquía tiene una posición interesante
como cuerpo mediador entre los cuatro grupos superiores y los que
se encuentran en los tres subplanos inferiores.
Existe una analogía vital y significativa entre los siete
centros de la cabeza y los siete grupos de Egos en el plano mental,
y una analogía oculta entre los tres centros de la cabeza
(glándula pineal, cuerpo pituitario y centro alta mayor)
y la expresión de estos siete grupos de Egos en los tres mundos.
Este es un hecho esotérico muy importante y todos los que practican
la meditación sobre las leyes de unificación deben
tener en cuenta esta analogía”.
Es útil
recordar el lugar de estas jerarquías en el esquema y comprender
que alrededor de la totalidad de estos cuerpos vitales se reúne
gradualmente la manifestación densa, a la cual consideramos
materia evolutiva.
“Las formas
(desde la forma de cada átomo hasta el cuerpo del Ego, desde
la forma de una flor hasta el inmenso loto planetario o solar) son
construidas porque las jerarquías existen como conjunto de
vidas germinales, que dan impulso, proporcionan el modelo y constituyen,
por su misma existencia, la razón de ser de todo lo visible
en cada plano”.
Mucha atención lo que dice a continuación el MT:
“Ciertas cosas
sucederán en el punto medio de la quinta ronda. La quinta Jerarquía
ascenderá a su pleno poder. Esto precederá al Día
del Juicio y marcará una etapa de tremenda lucha, pues el vehículo
manásico “manas” (que ellos personifican) luchará
contra el traslado de la vida interna (budi). Por lo tanto, se desarrollará
en una escala racial, involucrando a millones de seres simultáneamente,
repetición de la misma lucha librada por el hombre que trata
de trascender la mente y vivir la vida del Espíritu. Éste
será el Armagedón final, el Kurukshetra planetario,
seguido por el Día del Juicio en el que serán expulsados
los Hijos de Manas y regirán los Dragones de Sabiduría.
Esto sólo significa que aquellos que posean un principio
manásico ya sea superpoderoso o subdesarrollado, se los considerará
fracasados y tendrán que esperar un período más
conveniente para evolucionar, mientras que a quienes vivan la vida
búdica, la cual acrecienta su fuerza hombres espirituales,
aspirantes, discípulos de diversos grados, iniciados y adeptos
se les permitirá seguir el curso natural de la evolución
en el esquema actual”.
El signo zodiacal
de la quinta Jerarquía, velado en el símbolo de un monstruo
marino, o un cocodrilo, es Capricornio. Su planeta es Venus, recordemos
que hay una conexión mística entre los nombres de Makara
y de Kumara. La energía que le es propia es Ichchashakti, es
decir, la voluntad de manifestarse, pues se relaciona con la creación
de la personalidad en el plano mental, que es el plano del fuego,
por eso es el elemento que le es propio. Su color es el índigo.
El regente de este plano es un poderoso deva llamado Agni.Esta Jerarquía
se manifiesta a través del Quinto Rayo, el de la Ciencia Concreta.
Esotéricamente son los “salvadores” de la raza.De ellos emanó
el principio que, en conjunción, con el aspecto más
sublime, eleva el aspecto inferior.Esta fue la Jerarquía que
descendió al mundo humano, en la época lemuriana, permitiendo
el milagro de la individualización.Blavatsky escribe que, “Los
Kumaras son los Prajapatis de categoría superior”.
En el cristianismo, los Prajapatis son los Ángeles de la Presencia:
Zadquiel, Samael, Rafael, Haniel (o Hanael), Gabriel y Miguel. Para
los hindúes hay siete Kumaras. Cuatro son exotéricos
y tres son secretos.Miguel es una exacta reproducción
de Sanat Kumara, nuestro actual Logos Planetario.Los conocimientos
relativos a los devas del fuego en el plano mental, los Agnishvattas
o Ángeles Solares, nos llevan al dominio sacrificial y más
misterioso de toda la evolución planetaria.
“Este conocimiento
es el más oculto, pues concierne a la naturaleza esencial de
estos devas o ángeles”.