Jesús, El Cristo, El Verbo, ¿tres sinónimos
para una sola persona?
Por
Juan Ramón González Ortiz

Tanto la iglesia católica como todas las iglesias protestantes
han apartado definitivamente del campo de sus intereses investigar
la pregunta con la que hemos titulado este artículo. Tan solo
se limitan a afirmar que Cristo es una sola persona, pero con dos
naturalezas: la humana y la divina. Eso es todo.
Hay que decir que los rabinos judíos y los eruditos musulmanesconocen
también esta discusión, así como que el núcleo
central de todo el problema esla existencia del llamado Pecado Original.Si
bien existen ciertos pasajes en el Nuevo Testamento en los que que
parece que se admite la teoríadel Pecado Original, esta fue
definida, casi oficialmente, por San Agustín. Desde luego,
ni el judaísmo ni tampoco el Islam admiten la existencia de
un Pecado Original.
Si meditamos profundamente en lo que afirma la Iglesia, no podemos
por menos que sentirnos confusos, o admirados. Puesto que la palabra
“naturaleza” equivale a decir “fundamento” o “realidad última”,
¿cómo puede ser posible que una persona tenga simultáneamente
dos naturalezas? Es como decir que tiene dos fundamentos o dos realidades
íntimas.
¿Qué es el Verbo?
San
Juan fue el primero que emplea la palabra griega Logos para referirse
a la Segunda Persona de la Trinidad. Esta palabra, después,
se tradujo a los idiomas europeos por “Verbo” o “Palabra”. El término
griegode Logos era muy común tanto en la filosofía griega
como en el pensamiento judío de esa época.
Verbo, o Palabra, hacen referencia a la Revelación, es decir:
a la comunicación de una Sabiduría, así como
a una especie de agente o poder intermedio por medio del cual nosotros
nos podemos comunicar con los demás, e incluso crearlas cosas.
No olvidemos que en el Génesis se nos muestra que Dios crea
con la Palabra. Igualmente, Jesús, algunas veces, cura también
con la Palabra.La palabra es el agente creador de la inteligencia.
En la cosmovisión griega, el Logos era el puente entre Dios
trascendental y el universo material. El Logos era el mediador, quien
salvaba esa distancia enorme, ese abismo entre lo inmaterial y lo
material. Entre Dios y el mundo. Entre lo puramente espiritual y eterno
y lo que no lo es.
¿Qué quiere decir Cristo?
La palabra Cristo procede el griego Kristós, y es la traducción
exacta de la palabra hebrea “Mesías”, es decir, “que ha sido
ungido”, se entiende con el aceite de la divinidad. Y esa marca formaba
parte del ritual de consagración de los reyes de Israel. Mateo
y Lucas son los que emplean la palabra Cristo para referirse a Jesús,
al que, por tanto, consideran rey ungido y candidato legítimo
al trono de Israel.
No olvidemos que, para los judíos de aquel entonces, e incluso
también para los primeros cristianos, Jesús Cristo
no era sino un enviado de Dios, y en ninguna manera Dios mismo. Sí
que aceptaban que era una persona altamente divinizada, y que tenía
en su interior algo puramente divino, y que ese algo era lo que le
permitía unirse al Padre, tal y como expresa cuando dice que
“el Padre y yo somos uno”.
Jesús Cristo insiste en que ese elemento, forzosamente, también
está en nosotros pues nos convida a unirnos también
no solo con él mismo sino también con el Padre.
Tácito en sus Anales emplea la palabra Christus, y también
Plinio el Joven cuando escribe su carta para responder a Trajano (s.
II d.C.) que le ha encomendado que investigue a los cristianos.
A partir del siglo III d.C., el arrianismo se dedicó a evangelizar
amplios territorios romanos extendiendo su concepción sobre
la naturaleza de Cristo. Hubo un momento en el que el arrianismo
se difundió tanto que estuvo al borde de ser la concepción
oficialmente válidadel cristianismoen todo el Imperio romano.
En aquellas primeras décadas del año 300 era cristiana
solo la décima parte de la población del Imperio Romano.
Para el arrianismo,Jesús Cristo no tenía la misma naturaleza
que el Padre, sino una naturaleza semejante.
Arrio afirmaba que el Verbo, o sea, el Hijo,la Segunda Persona, no
coexistió con el Padre desde toda la eternidad. También
dijo que el Verbo fue creado de la nada. El origen del Hijo, o del
Verbo, no es en el tiempo, pero es posterior al Padre.Por tanto,
la naturaleza del Hijo no procede de la del Padre. El Verbo comenzó
a existir por un acto de voluntad del Padre. Finalmente, el Verbo
está sujeto a cambios, física y moralmente. Arrio llegó
a decir que la Palabra, o Verbo, no es Dios verdadero, aunque lo
llamen Dios. Jesús era Dios sólo porque Dios lo había
adoptado como tal y le había otorgado ese don.
Una iota, una simple y minúscula letra griega fue el detonador
de una áspera lucha teológica que estuvo a punto de
hacer que los dos bandos, los que estaban a favor y los que estaban
en contra, se degollarse mutuamente.
Veamos cómo actuó esa sencilla y humilde iota.
En el Concilio de Nicea (325)se reunieron los partidarios de Arrio
y sus detractores. A lo largo de las discusiones, buscando algún
elemento que unificase la doctrina, se otorgó a Jesús
el título de “Hijo de Dios”, que fue tam¬bién aceptado
por Arrio, y este título fue definidocomo “homoousios”, o
consustancial con el Padre, pues esa palabra griega significa“misma
sustancia”. Así el Padre y el Hijo son iguales.
Tras haber ganadoen el Concilio los contrarios a Arrio, capitaneados
por el joven Atanasio, el término dehomoousios, los arrianos
quisieron proponer para su aprobación un término parecido:
“homoiousios”, diferente tan sólo por una simple iota griega.
El primer término hemos visto que significaba “misma sustancia”
mientras que el segundo significa “sustancia semejante”. Aunque algunos
se mostraron dispuestos a ceder, Atanasio era consciente de que la
diferencia era tremenda, abismal, y que esa sola iota amenazaba a
todo el edificio de la fe cristiana y se negó.
El problema era gordísimo pues “si el Verbo no es Dios, Jesucristo
no pudo redimir al mundo”.
Sin embargo, la excomunión y la condena no solucionaron nadapues
a la muerte del emperador Constantino subió al poder su hijo
Constancio, que era arriano.
Tras un largo camino lleno de dificultades para los católicos,
será el emperador Teodosio quien declarará el cristianismo
como religión oficial del estado y prohibirá el arrianismo,
que será condenado por el Concilio de Constantinopla.
Hay quien piensa que, si el arrianismo hubiese triunfado, la religión
cristiana hubiera acabado extinguiéndose.Pues no se puede
formular un modelo místico si este no conduce directamente
a Dios. Y el arrianismo ofrecía una unión mística
pero no con Dios sino con un ser diferente a Dios ¿Por qué
escogeríaArrio este camino?
Según el arrianismo, en los Evangelios, Jesús aparece
unas veces como un ser absolutamente humano y otras como un ser absolutamente
transcendente. Por ejemplo, para el arrianismo, cuando leemos el Sermón
de la Montaña o las parábolas llegamos a la conclusión
de que este ser era un espíritu tan elevado que su energía
espiritual podría cambiar el mundo. Pero en otros momentos
vemos a Jesús encolerizado, o aún peor, cometiendo aparentes
injusticias. En cualquier caso, se percibe en el Evangelio la idea
de un crecimiento espiritual, de un continuo desarrollo, de un constante
progreso, por ejemplo, en el versículo de San Juan: “Y ahora,
glorifícame Tú, Padre, junto a Ti, con la gloria que
yo tenía contigo antes que el mundo existiera”.
Por esto mismo la identificación entre Jesús Cristo
y el Verbo presenta graves dificultades, pues si él está
permanente unido al Verbo, ¿acaso no había construido
él mismo el mundo que después él mismotuvo que
redimir con tantísimo esfuerzo? Y, además, ¿por
qué fue tentado?, pues para ser tentado era necesario que hubiese
en él un elemento susceptible de ser cautivado por la tentación.
Algo tenía para atraer al diablo tentador. El ser tentado implicaba
que dentro de él había algo que necesitaba, o más
bien que exigía, la victoria. Una victoria sobre una prueba.
De hecho, ¿por qué Jesús ayuna durante cuarenta
días?, ¿por qué se somete a esta prueba tan ardua?
Para Arrio estas son pruebas de una naturaleza que no puede ser la
del Padre.
El Monofisismo también fue otro gran peligro para el naciente
cristianismo. El Monofisismo simplemente negaba la naturaleza humana
de Jesús Cristo. Su verdadera naturaleza era la divina, y
la humana no era más que una apariencia.Los monofisitas se
adherían a una expresión de Eutiques, que rechazaba
hablar del cuerpo de Cristo como consustancial con nosotros; nada
meramente humano había que asociar a la persona del Verbo
encarnado.
Esta facción fue siempre poderosa en Alejandría y estuvo
constantemente recibiendo apoyos del bajo clero y de los monjes.
De la doctrina de Juliano de Halicarnaso de la aphtarsia, de que
la naturaleza humana de Cristo estaba tan absorbida en lo divino que
él no estaba sujeto a los accidentes de humanidad o lacorrupción
del cuerpo humano, recibió su facción el nombre de aftardocetas
o fantasiastas. Pero esta concepción planteaba para el pueblo
enormes obstáculos y dudas: ¿entonces Cristo no era
más que Dios disfrazado de hombre?, entonces, ¿qué
pasa con su sufrimiento en la cruz?
Y si Cristo no tiene naturaleza humana, ¿por qué se
le llama “Hijo del Hombre”?,¿por qué el mismo Cristo
se refiere a su propia persona con este título cuando Judas
lo señala para los romanos, diciendo, “con un beso entregas
al Hijo del Hombre”?
¿Qué quiere decir “Hijo del Hombre”? La Teosofía
nos explica este término porque lo teólogos y eruditos
nunca lo han hecho, pues no lo saben. En el Antiguo Testamento, aparecen
personajes que reciben también este mismo apelativo. La verdad
es que es un título iniciático y equivale a decir que
el que lo porta es un iniciado de pleno derecho. “Hijo del Hombre”
es el ser humano que ha entrado en el quinto reino y que, por tanto,
ha superado la naturaleza humana. Es la divinidad surgiendo triunfante
a través del esfuerzo humano. Pero ese continuado esfuerzo
nuestro sería imposible sin el Sol del espíritu, al
igual que es imposible que una semilla se transforme sin las fuerzas
que anidan en el suelo y en la luz y en la energía del Sol.
Hay otro problema que nunca ha sido suficientemente aclarado por
los teólogos, no solo eso, sino que además es un laberinto
para eruditos y comentaristas. Se trata del misterio de las dos genealogías
de Jesús. Las dos son diferentes. Una empieza en Adán
y la otra en Abraham. Ambas llegan hasta José, el esposo de
María. Son mínimas las coincidencias. De hecho, si
coincide algún nombre parece que se hay debido al azar. Además,
una de las dos listas tiene catorce nombres más que la otra,
es decir, catorce generaciones más.Sin embargo, esas catorce
generaciones tienen su sentido. El número siete es un número
totalmente simbólico que representa un ciclo de tiempo completo.
Ese ciclo puede ser de involución, o de evolución. Un
período de alejamiento y de profundización por parte
de la Vida y del Espíritu en el seno de la Materia, hasta alcanzar
el punto cero, el punto Omega, y otro período de retorno y
de elevación, hacia el punto Alfa. Catorce generaciones quieren
decir que se dieron dos ciclos completos evolutivos entre uno de esos
personajes y el siguiente en la lista.
¿Qué nos dice la Teosofía acerca de todo este
embrollo?
Para la Teosofía El Cristo y El Bodisatva es la misma persona.
También se le denomina “El instructor del mundo”. Es el jefe
de la Fraternidad Espiritual. Es el “Hijo del Hombre” más avanzado
que hay en nuestro planeta. Pues el Buda, aún más perfecto,
abandonó la Tierra para seguir su trabajo en otras esferas,
si bien su energía sigue estando presente.
El Buda se comprometió a mantener su contacto muy cercano con
el Bodisatva, o el Cristo. La tradición nos cuenta que fue
hermano del Buda y que este, el hermano mayor, debido a sacrificios
inimaginables, alcanzó su alto horizonte espiritual, estableciéndose
que el siguiente Buda sería el Bodisatava, el Cristo, también
llamado Maitreya.
Otra realidad aparte es el Maestro Jesús de Nazaret, que durante
tres años estuvo permanentemente inspirado e iluminado por
el Cristo. El bautismo del Maestro Jesús en el Jordán
marca el instante en el que se produjo el descenso del Cristo. Personalmente,
desconozco cómo se realizó esta unión hipostática
de ambas conciencias, o en qué condiciones quedaban las dos.
Pienso que ambas conciencias estarán unidas armoniosamente.
En Oriente, un ser así es denominado un Avatar.
El Maestro Jesús, aún renació posteriormente
bajo la figura histórica de Apolonio de Tiana.
Según la Teosofía, en Jesús Cristo había
dos personalidades: una Persona es la de Cristo, que como hemos dicho,
es El instructor del mundo y El jefe máximo de todas las religiones.
En el libro de Daniel, hay un pasaje en el que el futuro Mesías,
al que también se le llama “Hijo de Hombre”, es presentado
al Anciano de los Días, que le otorga la totalidad del poder
espiritual en el planeta Tierra. Todo le es confiado. Este personaje
es el Cristo, el Bodisatva, el que en el Evangelio de San Juan nos
dice, “Antes de que Abraham existiese, yo ya existía”. Es decir,
que él ya había alcanzado su dimensión espiritual
antes de los tiempos de Abraham.
“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con
las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino
hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de
él.
Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos,
naciones y lenguas le sirvieran;su dominio es dominio eterno, que
nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”.
Podríamos decir que el Maestro Jesús es su alumno en
el corazón, su discípulo escogido, su alumno más
íntimo.
Una cierta intuición tenía de esto el Monofisismo cuando
decía que en Cristo no había sino una sola naturaleza:
la divina, y así es. El problema es que ellos no separaban
al Cristo de la figura histórica llamada Jesucristo.
Por otra parte, está el problema del Verbo, la Segunda Persona,
el segundo Logos, el llamado Cristo Cósmico, para diferenciarlo
del Cristo de nuestra Jerarquía Espiritual. El Verbo no solo
se encarnó en El Cristo,El Bodisatva, sino que El Verbo, la
Segunda Persona, encarna por igual absolutamente en todos y cada
uno de nosotros.
Doquiera que haya un ser humano, ahí hay una encarnación
del Verbo, o Segunda Persona.
El Cristo simplemente tuvo una conciencia y una capacidad de realizar
esa parte divina muy superior a la que manifestamos nosotros.
De hecho, en todos los seres no hay sino una sola naturaleza: la divina.
Esa es nuestra verdadera y real naturaleza.
Lo que se llama “naturaleza humana” no es sino el aspecto inferior
y mecánico de nuestro ser: la parte psíquica, los pensamientos
y deseos superpuestos al mecanicismo del cuerpo físico.
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El Cristo tan solo tiene en sí una naturaleza, que es divina.
Podríamos decir que es Dios. Pero nuestro Cristo (no hablo
ahora del Maestro Jesús), si así lo desea, es capaz
de entraren relación con un cuerpo, aunque no posea ninguna
naturaleza humana. El Cristo es un ser divino y exaltado,pero de cara
a su misión, y al progreso de la humanidad, entra en relación
con los elementos formativos de un alma y, eventualmente, con los
elementos formativos de un cuerpo.
El Cristo, en definitiva, inspirador del Maestro Jesús, es
el símbolo del ser humano perfecto y es uno de los más
elevados de todos los avatares planetarios que poseemos. La expansión
de conciencia que logró su actuación a través
del Maestro Jesús aún no se ha agotado. Logró
también un aumento importantísimo de la luz espiritual
de nuestro planeta, así como una especie de relámpago
espiritual que todavía continúa. También consiguió
aumentar y reforzar la radioactividad de nuestro planeta.
El propio Sanat Kumara aún está por encima. Él
es el representante permanente del planeta. Es la síntesis
de los seis Kumaras y forma con ellos el conjunto por el cual la energía
divina puede permanecer anclada en la Tierra y producir, así,
la autoconciencia en la Humanidad.
No olvidemos que existen también avatares que provienen de
“más allá” del espacio. Son seres que provienen de centros
cósmicos como Sirio, o de estrellas dela Osa Mayor. Estos
avatares son de una dimensión espiritual tal que la conciencia
de los seres humanos más avanzados no puede ni imaginar. Millones
de ciclos cósmicos, tan inmensos como cien días de Brahma,han
transcurrido desde que estos avatares cumplieron su etapa como seres
humanos. Actualmente, encarnan una fuerza y una consciencia cuya
misión en actuar en la coordinación inteligente de todo
los planos y astros.
La aparición de un avatar de estos en nuestro sistema solar
es rarísima. Verdaderamente, nada puede ser dicho de estos
seres, pues nos trascienden por completo.
Juan Ramón González Ortiz