El
Vacío Creador y los Ashramas
Josep Gonzalbo Gómez
¿Qué es un ashrama?
Annapurna
Un
ashrama es una agrupación de personas que están tratando
conjuntamente y con amor de hallar la verdad o descubrir la verdad
Ashrama es una escuela preliminar de los misterios celestes donde
se prepara para la entrada al 5º reino de la naturaleza.
Un ashrama es un centro de la Jerarquía mediante el cual uno
de estos exaltados seres, místicamente llamados Maestros de
Compasión y de Sabiduría, están aleccionando
a un grupo de personas para prepararlas para la iniciación.
Y un ashrama es un centro o espacio vacío, dentro del cual
debemos penetrar cuando el vacío no nos afecte, cuando no sintamos
el temor de dejar el intelecto a un lado y que podamos investigar
con el corazón libre y la mente desahogada en otras dimensiones.
Un ashrama, visto en su proyección meramente cósmica,
es una especie de corazón con sus doce arcos concéntricos
y con su punto central, la Joya en el Loto, habitado por el propio
Maestro y sus doce discípulos, los más avanzados dentro
del ashrama, y se extiende hasta la periferia con aquellos aspirantes
espirituales de buena fe que están en contacto con un gran
número de seres humanos.
Su
finalidad
Los
ashramas, en general, tienen la misión de llevar el propósito
del Señor del Mundo al alcance de los reinos más alejados
de la creación. Si aprendemos, es porque el conocimiento nos
viene de Sanat Kumara, a través de la Jerarquía, a través
de los Maestros, a través de los ashramas y a través
de los grupos como este.
Los ashramas como puntos de confluencia de las energías ashrámicas
de la Jerarquía, tienen como motivo especial atraer a un número
de individuos para engrosar esta fila inmensa de trabajadores de la
humanidad, tratando de conducir todas sus esperanzas, todas sus grandes
motivaciones psicológicas, al nivel más alto de su propia
naturaleza.
Los ashramas son centros de entrada de la energía de Shamballa
a la Humanidad, o viceversa, los ashramas canalizan las súplicas,
las oraciones, las meditaciones de la Humanidad que los llevan a la
Jerarquía, y de la Jerarquía a Shamballa, habiendo siempre
un nivel de intercomunicación.
¿Qué
ashramas existen?
La Jerarquía es el ashrama de Sanat Kumara o el centro místico
de Shamballa, es su grupo de trabajo. Lo componen:
• Logos Planetario (10ª iniciación)
• Sanat Kumara (9ª iniciación), conocido también
por:
o El Señor del Mundo
o El Anciano de los Días
o El Doncel de las Dieciséis Primaveras
o El Señor de los Nueve Velos,
o El Iniciador Único del Planeta,
o El Gran Astrólogo,
o La Magnificente Presencia Guía de Siete Esferas
• 3 Budas Esotéricos (8ª iniciación):
o Uno procedente de la Osa Mayor
o Uno procedente de las Pléyades
o Uno procedente de Sirio
• 3 Budas Exotéricos (8ª iniciación) Señores
de la Llama:
o Uno activo sobre el 1º Reino
o Uno activo sobre el 2º Reino
o Uno activo sobre el 3º Reino
• El Buda (8ª iniciación) vinculado con Mercurio
• Los 4 Señores del Karma:
o El Señor de la Muerte
o El Señor de la Justicia
o El Señor de los Registros Akásicos
o El Señor de la Liberación
• 3 Guías de Departamento:
o El Manú, el señor del Gobierno, de la Política
y de las Razas. Shiva (7ª Iniciación)
o El Cristo, Bodhisattva o Sr. Maitreya, el señor de la Educación
y de la Religión. Vishnú (7ª Iniciación)
o El Mahachohán, el señor de la civilización.
Brahma (7ª Iniciación)
• Los 4 ángeles planetarios, representantes de los 4 planos
de la naturaleza:
o el plano físico (Yama)
o el plano astral (Varuna)
o el plano mental (Agni)
o el plano búdico (Indra)
• 7 Chohanes de Rayo (6ª Iniciación). Existen Siete Ashramas
Principales, llevados adelante por un Chohán de Rayo, dirigidos
en orden de Rayos por:
1. El Maestro Morya,
2. El Maestro Koot Humi,
3. El Maestro Veneciano,
4. El Maestro Serapis,
5. El Maestro Hilarión,
6. El Maestro Jesús
7. El Conde de San Germain
En un nivel inferior, cada Chohan de Rayo coordina siete ashramas
secundarios conducidos cada uno por un Maestro de Compasión
y Sabiduría.
Significa que la Jerarquía actual está constituida en
su expresión característica como Gran Fraternidad por
49 ashramas, cada uno de estos ashramas constituye una virtud del
ashrama principal.
¿Quién
los compone o constituye?
Vamos a ver la composición de estos ashramas secundarios, de
los 49 existentes y vinculados a los siete Rayos. Estos ashramas constituyen
la aportación o la proyección de la Jerarquía
en el mundo de los hombres.
Un ashrama secundario tiene siete 7 esferas concéntricas, en
cuyo centro o en la más interior y mística del ashrama
está el Maestro. Por orden iniciático, por orden de
apreciación, o por orden de actividad, o por orden de evolución,
se están creando estos siete círculos concéntricos
que van del Maestro al pequeño aspirante en la periferia.
La evolución marca la pauta de la vida, es una ley del universo.
Jerarquía siempre indica un estado de evolución superior
o inferior.
De esta forma, desde la esfera más externa al centro del ashrama
tenemos:
• La humanidad no consciente: personas aliadas o afines. En la esfera
más superficial del ashrama se encuentra la humanidad o conjuntos
sociales que de una u otra manera está en contacto con algún
discípulo del ashrama, en orden kármico de familia,
de vecindad, de profesión, de grupo social, de grupo étnico,
racial, etc., pero están unidos magnéticamente a este
ashrama, aunque no lo saben ni lo sabrán seguramente hasta
que no estén en niveles más evolucionados. Sin darse
cuenta están siguiendo la atracción magnética,
o gravitatoria, que está emanando del Corazón Místico
del Maestro.
• Aspirantes espirituales. De la humanidad no consciente van surgiendo
personas que sienten inquietudes espirituales, que empiezan a suspirar
por algo superior, y a niveles sutiles, se les enciende una pequeña
lucecita dentro de su conciencia. Los Aspirantes Espirituales se caracterizan
por la chispa. Esta pequeña chispa de luz atrae la atención
de los Grandes Observadores cósmicos dentro del planeta y automáticamente
los vigilan y siguen su evolución. Los aspirantes espirituales
han entreabierto dentro de su ser una abertura hacia la luz espiritual,
lo cual les conduce en a su vida a una serie de crisis y dificultades,
porque hay una acumulación de karma a través del tiempo.
Puede decirse que el aspirante es aquella persona que empieza a soltar
algo del lastre.
• Discípulos en probación. Cuando el saquito del karma
está ya semivacío, o semilleno, sólo entonces
el aspirante se convierte en lo que técnicamente definimos
como un Discípulo en Probación, que es el paso que va
desde el aspirante espiritual normal y corriente hasta aquella persona
que habiendo trascendido ciertas etapas de renuncia entra en una etapa
superior empieza a desarrollar los poderes de la mente. La fase de
probación es para probar si el individuo es capaz de destruir
egregores. A aquellos aspirantes que intensifican esa chispa de luz
se produce lo que esotéricamente llamamos un destello de Luz
en el tiempo. Allí donde avanza el Discípulo en Probación
le acompaña un destello de luz, ya no es una simple sombra
en movimiento, es un discípulo que está siendo observado
incensantemente.
• Discípulos aceptados. Si el discípulo en probación,
aumenta su caudal de luz, si intensifica la pequeña chispa
hasta convertirla en un destello de inspiración, entonces,
el Maestro, que es el gran observador del ashrama, indica a uno de
estos discípulos superiores de los cuales hablaremos ahora,
que conduzca este Discípulo en Probación ante su augusta
presencia.
o Allí, en la soledad del retiro del Maestro, existe la primera
entrevista directa que tiene el Discípulo en Probación
con el Maestro, y la aceptación se produce de la siguiente
manera: después de conversar con el discípulo de cosas
más o menos interesantes, el Maestro fija su mirada sobre el
discípulo, lo coge por los hombros y mirándole fijamente
le pregunta: “¿Quieres ser de los nuestros?“, y la conmoción
que siente el discípulo ante el requerimiento del Maestro es
como si se precipitase encima de él todo el karma de pasadas
encarnaciones cayendo sobre él con estrépito de siglos
en ruinas, y no puede hacer otra cosa que contestar: “Sí“.
o En el momento en que contesta afirmativamente al requerimiento del
Maestro, se produce una transformación en su ser, cuando llega
a su cuerpo quizá no se dará cuenta durante muchos años
que ha estado en contacto con el Maestro, pero ya desde ese momento
es un Discípulo Aceptado.
o Al ser aceptado es como si fuese vinculado internamente con toda
la fuerza mística del ashrama, está siendo ayudado por
todos los miembros de la Jerarquía, pero al propio tiempo se
opera en él lo que denominamos la Gran Crisis de Precipitación
Kármica, porque lo que se pretende con los ashramas es acelerar
el proceso de la evolución.
o Entonces, ocurren varias cosas en la vida del discípulo debido
al proceso de precipitación y a la aceleración del proceso.
Vienen, primero, dificultades de orden físico, surgen enfermedades
en la vida del discípulo, enfermedades que estaban en latencia
o que provienen de un pasado kármico que tiene que extinguirse
para entrar en la corriente iniciática, y como efecto de ello,
el discípulo parece que vaya en un proceso de regresión
en vez de avanzar hacia las grandes alturas espirituales, pero ¡cuidado!,
es solamente un efecto de la gran precipitación kármica,
él ha empuñado la espada, es un conocedor, ha estado
en contacto con la fuerza del Maestro que está representando
una fuerza cósmica, y ha afirmado su poder de ser y de realizar
y, por lo tanto, la crisis es inevitable, pero la crisis no solamente
en el mundo físico mediante enfermedades sino también
en el plano psíquico o en el plano astral, porque, entonces,
el discípulo se ve azotado por los vientos que provienen de
su pasado Atlante, las enfermedades que pertenecen a su pasado Lemur
y que tiene que liquidar para penetrar raudamente dentro de la corriente
iniciática; entonces, al evocar dentro de sí el poder
negativo que proviene de su pasado Atlante empieza a sentir rebrotar
en sí aquellos poderes psíquicos que ya había
trascendido y tendrá que luchar con grandes crisis de orden
psíquico, de orden emocional, de orden astral.
• Discípulos en el Corazón del Maestro. El discípulo
aceptado cuando ya no tiene ningún egregor en su aura etérica,
o los que tiene son insignificantes -una de las formas de perpetuar
el karma humano es el egregor- accede a la esfera superior como Discípulo
en el Corazón del Maestro. De esta forma puede entrar en la
conciencia del Maestro y participar de su pensamiento, hasta la altura
que sea, participar de su inmenso amor por la humanidad y participar
de sus actividades de servicio.
• Discípulos iniciados: 12 Iniciados. Inmediatamente después
de la esfera donde se halla ubicado el Maestro por Ley de Jerarquía,
hay una segunda esfera ocupada por doce iniciados. Cada uno de estos
iniciados, siguiendo la gran tradición cíclica, están
representando cada uno de los signos del Zodíaco y están
tratando de atraer hacia el ashrama las energías de las doce
constelaciones. Junto con el Maestro, estos 12 iniciados constituyen
el centro místico del ashrama.
o A veces, cuando existe en el ashrama una profusión de iniciados
que van de la 1ª a la 4ª Iniciación —porque el Adepto
pertenece siempre a la 5ª Iniciación—, entonces, se agrupan
por orden de Rayo, y constituyen doce agrupaciones de iniciados, que
van de la 1ª a la 4ª Iniciación, pero siempre permanece
inalterable este doce.
o El discípulo iniciado ha entrado dentro de la Fraternidad
Cósmica con pleno consentimiento y conciencia de su parte.
La iniciación, es entrar en una corriente de vida de la cual
prácticamente no se retorna, se penetra en un mundo espiritual,
en un nivel más allá de los sentidos y del propio entendimiento,
y debe convertirse con el tiempo en un propio Maestro de Sabiduría
y Compasión.
• El Maestro. En el centro mismo del ashrama es donde está
el Maestro, que es la Joya en el Corazón del Loto. El Maestro
es la culminación de una serie de esfuerzos y sacrificios en
el mundo venciendo la inercia de la materia, de los planos inferiores,
hasta haber conquistado la verdadera autosuficiencia, la verdadera
omnipotencia, omnisciencia, “omniabarcancia”, y se llega a este punto
por el esfuerzo, por el sacrificio, por la dedicación y por
el servicio a sus semejantes.
¿Cómo se accede?
Todos
tenemos entrada en los ashramas de la Jerarquía...
Para penetrar en un ashrama de la Gran Fraternidad la persona ha de
adquirir una cierta dosis de atención hacia el mundo que le
rodea, hacia lo que sucede dentro de sí mismo, tratando de
hallar el nexo inteligente entre lo que ocurre fuera y lo que pasa
dentro, buscando la relación kármica, y a partir de
esta relación kármica empezar a vivir de otra manera,
reorientando la vida en otras direcciones.
Debemos de tratar de vivir serenamente, porque cuando vivimos serenamente
estamos despertando ciertos centros en nuestra composición
etérico-física y despertando ciertos núcleos
de luz dormidos que hacen que alguien que tiene visión cósmica
puede percibirlo.
No es cuestión del discípulo saber si está en
el ashrama o si está en contacto con el Maestro, será
en todo caso cuestión del Maestro que puede percibir la luz
en la cabeza del discípulo. Solamente se puede entrar en el
ashrama hasta haber liquidado, hasta cierto punto, una gran parte
de su naturaleza emocional incontrolada.
A medida que vamos intensificando la atención y la intención
o el propósito, atraemos sobre nuestras vidas los remanentes
kármicos del pasado. Vendrá una precipitación
en sus vidas que les proporcionará grandes crisis, pero no
debemos dejar en nuestro empeño, porque la precipitación
de las crisis indica simplemente que nos estamos preparando para ingresar
en un Ashrama, para seguir el entrenamiento espiritual necesario y
para establecer contacto con el Maestro.
El Maestro vigila a su discípulo y lo puede admitir en su ashrama
sólo cuando ve que la luz del antakarana se ha convertido en
la luz de la cabeza y brilla en un lugar determinado entre la glándula
pituitaria y la glándula pineal dentro del cerebro físico
(entre el centro Ajna y el centro Sahasrara). Cuanto más cerca
está este punto del entrecejo poca luz desprende el discípulo
o aspirante u hombre corriente, pero cuanto más se acerca a
la glándula pineal toda su cabeza está inundada de un
halo de luz que es lo que ve el Maestro. Por eso se dice: “No te preocupes
¡Oh! discípulo, espera a que sea el Maestro quien te
llame”, no te impacientes, porque el Maestro ve la evolución
de la luz en su pequeño cerebro, en su pequeña mente,
y sabe que cuando tu estés preparado Él te llevará
al Ashrama y te hará señor del conocimiento interno
que te capacitará para la iniciación, y finalmente para
convertirte en un Maestro de Compasión y de Sabiduría,
es decir, en un Testigo de la Luz y en un Servidor del Plan.
Todos podemos entrar en el Ashrama del Maestro si tratamos de hacer
de nuestra vida una verdadera proyección de valores cósmicos,
haciendo de nuestra vida un pequeño Ashrama del cual nosotros
seremos el centro y dentro de este pequeño ashrama tendremos
a nuestros familiares, a nuestros amigos, a nuestro grupo, hasta constituir
un todo funcionante. Cuando hayamos establecido este núcleo
familiar que abarca también el aspecto profesional, que abarca
también el aspecto cultural, que abarca también el radio
de acción que abarca tantos amigos, tantas familias, que abarca
la localidad donde vivimos, que abarca la nación en donde hemos
nacido o donde estamos viviendo, que abarca los continentes, cuando
nos hayamos proyectado impersonalmente así, entonces seremos
dignos de ponernos en contacto con el Maestro y el Maestro podrá
proyectar Su vida a través de nosotros porque cada uno de nosotros
seremos Su Ashrama, en la vida, Él necesita que nosotros nos
proyectemos en el sentido del Ashrama, que todos tengamos una vida
plena, una vida de relación y contacto tan supremamente vívido
que podamos ponernos en contacto constantemente con la radiación
magnética de su aura porque en cierta manera y hasta cierto
punto habremos producido cierta radiación en nuestra aura magnética
que producirá unos resultados idénticos a los que se
producen en un Ashrama de un Maestro. Entrar en un Ashrama y ponerse
en contacto con un Maestro, exigirá seguir la línea
de máxima resistencia. No podemos llegar al Ashrama siguiendo
el proceso habitual de los seres humanos corrientes, el de la línea
de la mínima resistencia, la que dictan nuestros elementales
de los tres cuerpos. Tendremos que supe¬rar toda esta fuerza tremenda
de los acontecimientos contrarios a nuestra voluntad, y tendremos
que surgir triunfantes.
¿Qué enseñanzas se reciben?
•
Ciencia del desapego. En los ashramas se enseña a los miembros
que lo constituyen la ciencia del desapego, a mantener una observación
tan grande de los pensamientos y de las emociones que estos quedan
disueltos; se da más importancia al no pensar que al propio
pensar. Se aprende a distinguir entre el Ser y sus cuerpos; porque
reconoce que él es la autoridad que preside toda su manifestación,
su universo microcósmico y porque aprende a distinguir perfectamente
entre él y los constructores elementales de sus tres cuerpos.
• Responsabilidad. Se enseña a ser responsable, a admitir el
karma como una ley de la naturaleza, a aceptar la existencia y la
asistencia de la Gran Fraternidad Blanca o Jerarquía Espiritual
Planetaria. La responsabilidad es muy difícil de conquistar,
porque implica un control de todas las reacciones personales de la
persona, implica el establecimiento de un carácter positivo
en relación con cuanto le rodea, que se le exige una adaptación
a todos los hechos y circunstancias de la vida, para que no reaccione.
• Desarrollo de la intuición. Lo que mayormente precisa el
discípulo espiritual es, mediante la práctica del silencio,
el acceso consciente a su plano búdico.
• Paz. La paz es un punto neutro, entre el discípulo en probación
al discípulo aceptado hay un vacío, cuando se ha salvado
este vacío, penetra el discípulo en estas zonas de interés
especial y se encuentra la entrada de un ashrama con un vacío
que debe también salvar. Y así a través de vacíos,
que son explosiones de paz, llega a ponerse allí en contacto
con el Maestro, que para él, para el discípulo, es una
fuente inmensa de paz y, entonces, la paz del Maestro se comunica
al discípulo con aquellas frases sacramentales del Maestro:
“Te doy mi paz”, porque la siente, no es una ofrenda en metálico,
no es una posesión material, es una radiación y el servicio
está en la radiación, aparte puedes estar haciendo,
escribiendo, pensando, hablando o haciendo cualquier cosa, pero la
paz no te abandona, porque la paz es tu conquista, lo que está
resolviéndose es algo mental, algo intelectual, que se está
desarrollando en forma, digamos, horizontal, pero, que no tiene nada
que ver con el sentimiento profundo de paz mediante el cual el hombre
se siente identificado con todos los demás y, por lo tanto,
puede decirle a cada alma lo que necesita, lo cual es una forma de
dar su paz, es la compasión que sentían los grandes
seres, no se puede sentir compasión si al propio tiempo no
viene acompañado de una gran paz dentro de sí, es por
compasión que curaban los grandes taumaturgos, Cristo, Apolonio
de Tiana, el propio Buda, a través de la radiación de
su aura, éste es el gran servicio a la humanidad, ser radioactivos.
• Práctica del Servicio. La enseñanza en el pasado tenía
que ver con el desarrollo de las facultades y cualidades personales
de los discípulos, aquello que llamamos virtud. El discípulo
tenía que ser una persona virtuosa, con un carácter
específico, una gran bondad del corazón, y ciertas condiciones
de tipo psicológico trascendente, pero dentro de un ámbito
místico ahora ha cambiado totalmente la prerrogativa y los
Maestros prestan más atención al servicio que pueda
prestar un discípulo que a sus cualidades humanas, prescinde
totalmente del karma del discípulo, ve solamente qué
es lo que puede hacer el discípulo para ayudar en la obra de
la Gran Fraternidad.
o La virtud por sí sola no crea la intuición, un hombre
virtuoso puede no tener precisamente intuición, en cambio una
persona que sirva a los demás tiene intuición
o No se fija el Maestro en las cualidades personales del discípulo
sino en la obra práctica que el discípulo realiza en
el mundo, tendrá más energía que una persona
virtuosa, porque la virtud no libera, libera el servicio.
o El camino de la Iniciación es el camino de la impersonalidad,
es el camino del servicio, es el camino del testimonio, no es el camino
del estudio, de la educción de muchos conocimientos esotéricos,
sino que es la vivencia esotérica, la vivencia del servicio.
Cuando decía Cristo: “Pasaré por vuestro lado y no me
conoceréis“, se refería a la humildad que existe y que
constituye la fuerza viva de la evolución, y que constituye
la participación activa del mundo en los planes de la Gran
Fraternidad.
• Contacto Dévico. En etapas avanzadas, el hombre crea mentalmente
lo que el ángel ha de construir. El hombre habla y el ángel
escucha. Pero para que el ángel nos escuche hemos de penetrar
en el secreto de la palabra.
o Una de las cosas que se enseña en los ashramas es el contacto
dévico en el plano astral, precisamente.
o No basta que se enseñe al discípulo en ciertos momentos
de su entrada en el ashrama cuando ya ha practicado, digamos, unos
ciertos estadios de silencio, para que no se inmute ante ciertos acontecimientos,
y empiece entonces una enseñanza astral en el segundo nivel
de Shamballa.
o Existe realmente un contacto a través del Maestro con entidades
astrales: pasan una serie de entidades y tienes que reconocerlas.
o Tienes que reconocer cuando una persona se encuentra en el plano
astral y ha fallecido y no tiene cuerpo físico, y otra persona
que está en el plano astral y tiene cuerpo físico todavía
en la Tierra, y está funcionando en aquellos niveles con más
o menos conciencia, entonces, has de reconocer a los ángeles
primero.
o En los primeros pasos se enseña la ley que regula los elementales
de la tierra, es decir, los que llamamos elementales constructores,
los gnomos, las ondinas de las aguas, los agnis del fuego, los silfos
del aire, y todas estas entidades tienes que reconocerlas porque tienes
que aprender a controlarlas.
o El ser humano debe ser señor de los tres mundos, o de sus
tres cuerpos por antonomasia, sus aspectos directos, y que a través
del cuerpo físico debe dominar a los elementales de la tierra,
que a través del cuerpo astral debe dominar a las ondinas de
las aguas, y a través del cuerpo mental tiene que dominar a
los agnis del fuego, así como en el plan búdico tiene
que dominar a los silfos del aire.
• Mantrams. En las etapas iniciales se enseña a los discípulos
la pronunciación del mantram AUM. Al llegar a las tres cuartas
partes del antakarana se puede pronunciar ya el OM con su entonación
correcta, teniendo en cuenta que el OM no se puede pronunciar a la
voz que uno quiere sino a la voz que deba entonarse o realizarse.
Es más importante la intención que la voz, ya que hay
que sentir el OM dentro del corazón antes de emitirlo por la
garganta. Se realizan prácticas del OM enseñadas por
devas especializados en este mantram. Por ello, al entornar el OM,
de hecho estamos ascendiendo por la escalera del antakarana buscando
la propia Divinidad. Puede decirse también que no es el hombre
el que pronuncia el OM sino que es el OM que pronuncia al hombre.
El OM se entona perfectamente en la 3ª Iniciación, cuando
el iniciado enfrenta al Señor del Mundo por primera vez, entonces
Él mismo le comunica el OM y el OM tiene una cadencia especial
y está relacionado con el nombre de Sanat Kumara, no el nombre
que le asignamos a Sanat Kumara sino el nombre que le corresponde
dentro de la Logia Cósmica de Sirio
• Telepatía. Se aprende a establecer uniones telepáticas
entre los miembros del ashrama entre sí y entre los miembros
del ashrama con su Maestro
• Visualización. La visualización de los acontecimientos,
de un problema, de aquella parte de nuestro ser que necesita ser alterado
o ser reorientado o redirigido, para la disolución del karma
o para el trabajo de servicio ashrámico. No es lo mismo visualizar
que imaginar. La imaginación suele ser espontánea, en
tanto que la visualización suele ser autodirigida, autocontrolada
y dirigida por la voluntad superior, a través de la mente y
de esta manera crear la situación que queremos introducir en
nuestra vida
Escuelas
de entrenamiento y enseñanza espiritual
Dentro
del dilatado Ashrama del Señor del Mundo, de Sanat Kumara,
hay tres grandes aulas de entrenamiento y enseñanza espiritual,
tres aulas que constituyen el camino que conduce a la 5ª Iniciación:
• Aula del Aprendizaje. Es para todos los aspirantes del mundo, todas
aquellas personas de buena voluntad y con cierto grado de inteligencia
para comprender el valor oculto de ciertos hechos y ciertas cosas
que se imparten en el mundo espiritual.
o Tienen por objeto que el aspirante empiece a discernir el valor
oculto de las cosas, se le enseña a ver a través del
velo de la forma, empieza a comprender el sentido de la vida y de
la creación.
Castillo de Loarre, Huesca, España. Fotografía de A.G.G.
o
Empieza también a recibir aquel entrenamiento mágico
mediante el cual puede distinguir perfectamente la distinción
que existe entre él y sus cuerpos.
• Aula del Conocimiento. Engloba a los discípulos que están
en Observación, los discípulos Aceptados y los discípulos
en el Corazón del Maestro.
o En el Aula de los Conocedores el trabajo es más intenso,
hay una perspectiva de conocimiento mucho mas dilatada, y el discípulo
que allí recibe entrenamiento espiritual empieza por primera
vez a controlar a los devas del cuerpo físico y a los devas
del cuerpo astral, y a los del cuerpo mental.
o En el Aula conocimiento, sabiendo que los educandos han pasado previamente
por el Aula del Aprendizaje, se tiene un interés en remarcar
el hecho servicio, a fin de que la Jerarquía halle en el mundo
algún canal dispuesto para expresar su ley, la bondad exquisita
del Corazón del Bodhisattva
• Aula de la Sabiduría. A partir de la 3ª Iniciación,
se imparte conocimiento en el Aula de la Sabiduría, el Aula
de los Grandes Magos, tal como esotéricamente suele decirse.
Otras Aulas:
• Aula de la Cósmica Oportunidad. Donde los Grandes Adeptos
se están preparando para ser Dioses, para ser creadores de
mundos, de esquemas planetarios y de sistemas solares, pero, naturalmente,
esta escuela está más allá y por encima de nuestro
entendimiento. En el Aula de la Cósmica Oportunidad el discípulo
aprende a crear mundos, se está ejercitando como Logos, y todo
esto está a nuestro alcance, no busquemos tiempo, el tiempo
es una ilusión, el esfuerzo, la intención es la fuerza
viva que permite avanzar al discípulo, y la magia establecida
a nuestro alrededor cuando estamos muy serenos, nos capacita para
crear a igual que los Dioses.
• Aula de la Analogía Permanente. Para penetrar en el Aula
de la Sabiduría hay que haber trabajado el conocimiento a través
de la analogía de una manera que la comprensión de Dios
llegue al corazón del hombre y el conocimiento del hombre llegue
a penetrar en el corazón de Dios. La ley que va del conocimiento
a la intuición tiene que pasar por la analogía, la analogía
es la síntesis del proceso de la lógica
• Escuela de la Unificación Humano-Dévica. Es la escuela
mediante la cual el hombre puede adquirir el poder del deva y el deva
puede adquirir el poder del hombre, constituyendo, a su debido tiempo,
aquello que llamaremos en una etapa posterior el Andrógino
Perfecto. El hombre perfecto siempre es, mitad hombre y mitad ángel.
¿Qué
ceremonias se realizan?
En los diferentes niveles de discipulado de los ashramas secundarios
se reciben desde la 1ª iniciación hasta la 5ª.
Los discípulos aceptados pueden recibir hasta la 2ª iniciación,
la 3ª en el quinto nivel (discípulos en el corazón
del maestro), la 4ª en el sexto nivel (discípulos iniciados),
y la 5ª en el séptimo (maestros de compasión y
sabiduría).
Pero antes de la 1ª iniciación jerárquica, se han
de recibir dos iniciaciones menores.
• Cuando se trata de la 1ª Iniciación Menor y, a veces,
la segunda, suelen tomarse en grupo. Se reúne a todos los candidatos
de los Ashramas que están preparados y, entonces, se los sitúa
dentro de una de esas cámaras iniciáticas. Delante de
este grupo de personas que van a ser iniciadas en la 1ª Iniciación
Menor se halla un Maestro de la Jerarquía, y en el momento
de tomar juramento, no al iniciado, sino a la vida entera del iniciado,
y cuando pronuncia la palabra sacramental dirigida al Señor
del Mundo, pero que en este caso está recogiendo el Bodhisattva,
cuando pronuncia: “Señor, ¿hago esto en Tu Nombre?”,
entonces, surge la Luz de la Estrella de cinco puntas de Cristo, y
da la aquiescencia.
• En la 2ª Iniciación menor puede intervenir un Chohan
de Rayo como hierofante.
La iniciación es la eclosión espiritual producto de
una gran crisis. La crisis que debemos enfrentar actualmente para
acceder a la 1ª Iniciación se trata de una crisis de soledad.
¿Se han sentidos ustedes alguna vez absolutamente solos con
ustedes mismos? ¿Se han sentido algunas veces aparte de la
propia sociedad que los integra? ¿Se han sentido alguna vez
dentro de un conflicto tan grande, dentro del cual ustedes han perdido
la pequeña noción del yo y su mente ha quedado completamente
vacía?
Este es el triunfo: esta mente vacía, este corazón vacío
es la antesala de la iniciación, porque es el producto de una
gran crisis.
¿Somos
conscientes de los ashramas?
Los contactos que tengamos con el ashrama pueden ser correctos y,
sin embargo, no ser conscientes, como los sueños. Si analizamos
nuestros sueños veremos que hay una concatenación de
hechos que nos informan de ciertos contactos establecidos por el cuerpo
físico que nos pueden dar una noción del ashrama.
Sin darnos cuenta, todos quizás, estamos perteneciendo o constituimos
parte de algún grupo selectivo o de algún Ashrama de
la Jerarquía.
La escuela, en los sueños, es la representación física
de un ashrama.
Es muy interesante porque todo viene muchas veces a través
del sueño, pero el sueño siempre viene provocado por
el recuerdo que tenemos de lo que hemos vivido. Una persona no puede
crear un hecho si el hecho no existe, o si no se ha experimentado,
así que cuando decimos “he soñado una cosa muy tonta”
quizás no sea tan tonta, quizás es que la hemos captado
de esta manera sin que sea una cosa tonta.
Hay sueños que quedan para siempre, son los sueños que
se ha vivido a través del Alma y hay sueños que pasan
desapercibidos, pero siempre hay una impronta del Ego sobre el cerebro
físico para que recuerde siquiera algo de aquella experiencia,
y esto va siendo cada vez más interesante porque el sueño
debe convertirse en una conciencia ininterrumpida.
Hay personas que no saben absolutamente nada de Madame Blavatsky,
ni de Alice Bailey, ni del Maestro Tibetano y se comportan como verdaderos
discípulos. Cuando una persona sin aparentemente noción
de esoterismo empieza a trabajar según la ley del discípulo,
es que es un discípulo, y el Maestro ve la luz en la cabeza,
que es la luz de la intuición y, entonces, la atrae a sí
y cuando llega el momento le da todo el conocimiento esotérico
que precise para galvanizar su vida y para que pueda introducir a
través de su corazón esta gran dosis de inteligencia
que tanto el mundo necesita.
El vacío creador y los ashramas
Cuando habla el Maestro, su voz crea un vacío. El vacío
que crea un Maestro es mágico, y todo cuanto recibe un discípulo
dentro de ese círculo mágico es creación, es
enseñanza.
Hay personas que sin ser iniciadas están creando un aura de
paz. ¿Qué hay que entender por un aura de paz? Es un
vacío que crea el que siente paz, aunque sea una paz emocional,
en un mundo donde Kurukshetra se manifiesta.
Cuando estamos en paz estamos creando un vacío, un vacío
aparente que se llena de una cantidad prodigiosa de ángeles,
de devas, por lo cual se dice: ”Por donde pasa un discípulo
que tenga paz, la paz está por doquier”, es aquel sentido técnicamente
descrito de irradiación.
Si con un misterioso compás introducimos una punta en el corazón
y la otra a una gran extensión creando un vacío impresionante,
todo cuanto penetre en aquel vacío sentirá la paz que
siente el corazón, la paz de un Logos es el círculo-no-se-pasa,
el círculo infranqueable, pero la extensión del círculo
lleva paz y la paz es una música, y a esta música se
la denomina ocultamente la Música de las Esferas.
Cuando sucede el misterio de la iniciación, tiene lugar un
vacío tremendo, un vacío donde solamente existe el Hierofante
y los Padrinos, y los demás quedan ausentes de este espacio
creador.
Un Logos crea un vacío inmenso dentro del espacio, se apropia
según su cualidad, según su grado de evolución,
de una porción de espacio, circunscribe toda su vida en aquel
espacio que ha conquistado o que ha absorbido, si podemos decirlo
así y, entonces, se crea el campo de la creación.
Pues bien, si queremos empezar a trabajar como el Logos, hay que empezar
a hacer un vacío en nuestra conciencia y llenar este vacío
con potentes fuerzas dévicas, y empezar a trabajar como hace
el Logos, enseñando a los demás, amando a los demás,
jamás imponiendo la ley, sino que la ley debe surgir del corazón
del discípulo.
¿Cuándo existirá un vacío en nosotros?
El vacío realmente lo creamos nosotros para dar paso a una
entidad que aprovechará este vacío para crear o para
enseñarnos a crear, porque en este vacío no están
ni los señores de la mente, ni los señores del deseo,
ni los moradores del cuerpo, estamos nosotros solamente.
Un Ashrama es un vacío en el espacio donde el Maestro alecciona
a sus discípulos
Todo lo que se ha dicho anteriormente debe considerarse auténticamente
dentro del corazón para ver si es que puede aceptarse o se
debe de suspender en la duda inteligente de la acción concreta,
eso depende de cada uno, en todo caso, todo cuanto se ha proyectado
y todo cuanto se ha dicho son ideas.
Lo importante pues no es la idea sino el desafío que subsiste
o que subyace más allá de estas ideas.
Por último… ¡Liberémonos de las ideas del ashrama!,
sabemos que existe… ¿para qué queremos más?
Por ello, no hay que pensar más, hay que trabajar en ese sentido,
tratando de arrebatar el Cielo con la atención no con la violencia,
con la acción, con la voluntad de acción, y entonces
viviremos realmente en un mundo diferente del que conocemos actualmente.
“Revestíos del Hombre Nuevo, creado según Dios,
en la justicia y en la santidad de la Verdad”
Josep Gonzalbo Gómez
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Referencias:
Vicente Beltrán Anglada
Conferencias
1977 – 1988
www.asociacionvicentebeltrananglada.org