La literatura budista
por Juan Ramón González Ortiz

(gonzalezortiz2001@gmail.com)

revista nivel 2
Como pasó con el Cristo, el Buda no escribió ningún tratado o ensayo que se le pueda atribuir sin ningún género de dudas. Desconocemos también los autores, al menos a la mayoría de ellos, de los textos budistas canónicos.
En el Budismo, se denomina “Canon” a las colecciones de libros que constituyen el corpus de textos reputados como sagrados.
Sin lugar a dudas, este canon fue aumentando a lo largo de los siglos. El conjunto de obras se fue incrementando con otras que presentaban historias legendarias, o que mostraban las enseñanzas de manera distinta, o que introducían novedades en las reglas monásticas.
La transmisión de las enseñanzas del Buda ha sido objeto de arduas investigaciones y de acalorados debates.
En el centro de este problema se sitúa el primer concilio budista.
El primer concilio budista, de cuya historicidad se duda, sobre todo por parte de investigadores occidentales, tuvo lugar en Rajagriha solo unas semanas después de la muerte del Buda. Concretamente, empezó después de la temporada de lluvias. Se reunieron 500 monjes. Fue presidido por Ananda, Mahakashyapa. Este consiguió, merced a su influencia, comparable en Occidente a la figura de san Juan, el discípulo amado, que la mujer tuviera acceso a la Orden (o Sangha). Allí se fijó lo fundamental de la doctrina, o Dharma, y se fijaron las normas de disciplina, o Vinaya, de la Orden.
El método elegido fue la recitación de las doctrinas del Buda por parte de Ananda. Mientras que Upali expuso las reglas de la Orden. Todos y cada uno de los recitados fueron sometidos a análisis críticos hasta conseguir la aprobación total de todos los monjes allí presentes.
A esta asamblea se le llamó posteriormente “La primera recitación grupal”.
Desde luego, es muy normal que, tras la muerte del Buda, muchos hermanos de la Orden se juntasen para tomar decisiones con respecto al futuro de la nueva religión y para aclarar cuáles iban a ser los textos ortodoxos. Sin embargo, se duda de que pudieran elaborar las gigantescas cantidades de textos relativos al Dharma y al Vinaya.
La segunda reunión, el segundo concilio, fue en torno al año 380 a. C. en la localidad de Vaisali. Este concilio no fue importante desde el punto de vista de los textos budistas. A lo largo de este concilio se produjo la primera división de todas en la comunidad budista: la tribu de los Vajji se retiró de la reunión y tuvieron su concilio separado. Con el tiempo, este grupo pasó a llamarse Mahasanghika, de carácter esencialmente místico. El tercer concilio fue importantísimo para consolidar la literatura budista. Se celebró en Pataliputra, la actual Patna, hacia el año 286 a. C. La iniciativa partió del propio emperador Ashoka. El organizador fue Tissa Moggaliputta. Su objetivo fundamental era reformar las normas de la vida monástica, habida cuenta de la mundanización de la vida en el seno de los monasterios. Seguramente miles de monjes participarían en este gran concilio.




La doctrina budista, en los tiempos de este tercer concilio, ya se había roto en sectas y grupos. En los nueve meses que duró el concilio se intentó recopilar toda la doctrina de forma unitaria, al margen de grupos y divisiones. Por encargo directo de Tissa, Mahinda, hijo del emperador Ashoka, aceptó dirigirse a Ceilán para iniciar allí el Dharma budista, y llevó hasta la isla el canon elaborado del tercer concilio.
En este tercer concilio se confirmó y se estableció definitivamente el conjunto de textos que forman el canon budista, en sus divisiones clásicas ya establecidas.
Aún hubo tres concilios budistas más. El importantísimo cuarto concilio, que las escuelas Teravada y Sarvastivada celebraron cada una de ellas por su propia cuenta. Los primeros en Ceilán, en Dimbulagala, y los segundos en Cachemira seguramente en Srinagar. Este cuarto concilio, siglo I d. C., es muy importante porque en él surgió la doctrina Mahayana. El quinto concilio, 1871, fue en Mandalay, Birmania. Y el sexto concilio, también en Birmania, en Rangún, en 1954.
De este modo se establecieron dos grandes y fundamentales cánones budistas: el Canon pali y el Canon sánscrito.
Recordemos que dentro del Budismo no hay un Canon Mahayana propiamente dicho. Sin embargo, hay un conjunto de escrituras o Sutras mahayanas que cumplen ese mismo cometido. Esos Sutras son de muy diversas épocas y de muy variado contenido.

El canon pali
El Canon pali se conoce también por el nombre de TRIPITAKA, que significa “tres cestas”. Es decir, Canon pali y Tripitaka es lo mismo. Esto tiene que quedar muy claro. Para aumentar la confusión, como ya hemos dicho, hay escuelas mahayánicas que tienen sus propios Tripitakas.
El pali es una lengua muerta, que en la antigüedad fue hablada y escrita en el oeste de la India. Está muy emparentada con el sánscrito. Era la lengua en la cual los primitivos alumnos y discípulos del Buda recogieron sus doctrinas. Los que documentaron y transmitieron las enseñanzas del Buda se llamaron a sí mismos “teravadines”, y a su escuela “Teravada”, o “palabra de los ancianos”. Actualmente se denomina Teravada a las enseñanzas contenidas en el Canon pali. Este término se prefiere al de Hinayana, que se refiere específicamente al Budismo del Sur o al Budismo primitivo.
La escuela Teravada sostiene que el pali era la lengua que el Buda hablaba y en la cual predicaba. Pero a día de hoy no se ha llegado a certificar esto con total seguridad. Algunos investigadores suponen que el Iluminado habló en algún dialecto del magadi (lengua hablada hoy en día en la India por más de once millones de personas), o el más antiguo ardamagadhí (lengua de los sutras jainistas), propio del reino de Kosala, en cuya capital Savatti, el Buda pasó gran parte de su existencia.
Los teravadines mantienen que el pali y el magadhi son la misma realidad lingüística, y que usar dos palabras diferentes para una misma cosa ha confundido acerca de la unidad de estas lenguas. Afirman que las semejanzas entre el pali y el maghadhi más antiguo o ardhamagadhi, o"mediomagadhi", están ampliamentedocumentadas.


El Canon pali o Tripitaka ha llegado hasta nosotros según la redacción que tuvo en el fundamental tercer concilio budista. Es decir, que este Canon se fijó por escrito dos siglos y medio después de la muerte del Buda. El canon pali es una compilación de tres compilaciones, o, mejor dicho, es una cesta que contienen tres cestas, cada una de ellas llena de diferentes frutos.
Las tres cestas son:
• Sutta Pitaka, o Doctrina propiamente dicha.
• Vinaya Pitaka, o Normas disciplinarias para la Comunidad.
• Abidharma Pitaka, o Enfoque Filosófico del Dhamma, o Doctrina Budista. Este pitaka es el más reciente de los tres.

La Cesta de los Discursos o Sutta Pitaka
Desde luego, la pieza clave y más importante de las Tres Cestas es el Sutta Pitaka. Que, aunque incorpore el término “sutta”, que procede del sánscrito sutra, no está escrito en el estilo de los sutras clásicos. Al contrario, está escrito en forma de discusiones, diálogos y exposiciones. Por ello se le denomina “el Canon de los discursos doctrinales”. Consta a su vez de cinco compilaciones particulares de discursos, o nikayas:
• Digha nikaya, o Colección de diálogos largos (34 suttas, o textos).
• Majjhima nikaya, o Colección de diálogos medios (152 suttas).
• Samyutta nikaya, o Colección de sermones agrupados (2889 suttas).
• Angutara nikaya, o Colección suplementaria (2363 suttas).
A estas cuatro colecciones se suma una quinta, que es una especie de “cajón de sastre”:
• Khuddaka nikaya, o Colección de pequeños fragmentos, o Colección miscelánea (15suttas).
Como ve el lector, cada una de estas compilaciones se divide y se subdivide en docenas y docenas de textos hasta el infinito. Por ejemplo, la primera de estas colecciones, el Digha Nikaya, se subdivide a su vez en tres vaggas o partes, y solo la primera parte ya se subdivide en trece textos. Sería casi imposible, e inútil, por tanto, dar la lista exacta de los títulos de todas las obritas que forman este canon. Necesitaríamos tal vez un paquete entero de folios. Baste decir que la edición de 1894, en libro impreso, del Tripitaka son 39 tomos. Una segunda edición, en alfabeto devanagari, de 1961, son 41 volúmenes.
El Sutta Pitaka, a pesar de todas sus partes, está todo él escrito en un estilo muy peculiar, que hace recordar al de los Upanishads más antiguos. Este estilo es tan específico que se ha llamado “estilo gotamídico”. Por lo general comienzan con la expresión evam me sutam, “esto he oído”.
El Samyutta nikaya que presenta discursos o textos agrupados por temas, es de capital importancia pues contiene el discurso de “Las Cuatro Verdades Nobles” (número 56), y el famosísimo “Sermón de Benarés” (número 11), más propiamente llamado “Discurso sobre cómo se puso en movimiento la rueda de la Doctrina” (Dhammacakkappavattanasutta).

El Khuddaka nikaya contiene, y es su segunda obra, el famosísimo y admirable Dhammapada, la flor de las escrituras búdicas, la obra budista que más fama y éxito ha alcanzadono no solo en Oriente sino también en todo Occidente. Es una obra literaria de una poesía impresionante y bellísima. Son 423 versos, de tipo máxima o sentencia.
De extraordinaria importancia para la historia de la literatura universal es la décima obra del Khuddaka nikaya, pues una compilación de 547 jatakas, o historias de las vidas pasadas del Buda. Allí aparecen fábulas, cuentos, anécdotas, relatos humorísticos, historias de ladrones y de pícaros, historias piadosas, relatos cortos, relatos largos, aforismos, momentos épicos, relatos de ascetas, historias de muertos y de fantasmas, ….
La Cesta de la Disciplina o Vinaya Pitaka
Es el canon de la disciplina, el deber y el orden. Esta Cesta de los Deberes consta de tres partes:
• Sutta vibhanga, que es un comentario del Pattimokka. Y el Pattimokka, a su vez, es un texto en forma de listado en el que se enumeran, a lo largo de 227 artículos pecados, faltas, penitencias prescritas, ayunos…. Pero, muy curiosamente, el Pattimokka no forma parte de los libros canónicos.
• Los Kandhakas, que se dividen en dos partes: el Mahavagga y el Cullavagga. Además, desde el punto de vista literario, los Kandhakas, son la parte más valiosa del Vinaya Pitaka. Los Kandhakas ofrecen secas reglas y mandamientos, directrices y prescripciones que descienden hasta el más mínimo aspecto de la vida de los monjes, pero también incluyen leyendas. Por ejemplo, el inicio del Mahavagga nos ofrece un relato muy antiguo de la leyenda del Buda: cómo alcanzó la iluminación y cómo nació poco a poco la primera reunión de monjes, o Sangha. El Cullavagga, aunque se centra en dar normas relativas a la vida de las monjas, también contiene variados relatos, entre otros la historia de Upali, relatado de forma muy realista.
• Parivarapatha, que según la moderna crítica textual es inferior en todos los aspectos a las otras dos partes. Contiene, a lo largo de 19 textos doctrinas y enseñanzas presentadas en forma de catecismo, es decir, siguiendo el esquema de preguntas y respuestas.
La Cesta del Dhamma Superior o Abidhamma Pitaka
Abidhamma significa “lo que trasciende la Doctrina”. Recordemos que Dhamma, o Dharma en sánscrito, significa Doctrina, Verdad, Ley, Enseñanza. Para el Budismo, el Dhamma es la Realidad Suprema y última.
La traducción más común de Abidhamma Pitaka es “Cesta de los Textos Superiores”, pero dado que se ocupan de aspectos relativos a la epistemología, a la psicología y a la ética, también se traduce como “Cesta de la Filosofía del Dhamma”. Desde luego, este conjunto de textos no encierra un desarrollo filosófico de tipo occidental, sino que simplemente se trata de una clasificación y dogmatización de las doctrinas Budistas. Por tanto, la traducción correcta de Abidhamma Pitaka sería algo así como “Cesta de la Escolástica”.


Tiene muchas semejanzas con el Vinaya Pitaka, si bien es aún más seco y dogmático. Son unos textos agotadores de leer que, fundamentalmente, adoptan la presentación peguntarespuesta. Aunque ni así se aligera el contenido.
El Abidhamma Pitaka es un desarrollo del Sutta Pitaka, el cual, como ya vimos, es el texto más importante de las Tres Cestas.
Son siete textos.
• Dhammasamgani, que trata sobre todo de psicología y de ética. Está dirigido a alumnos avanzados.
• Vibhanga, dividido en tres partes. Trata de los problemas del conocimiento, aunque no es, en esencia, una teoría del conocimiento al estilo de la Filosofía Occidental.
• Datukatha, o “Tratado de los elementos”, que analiza los elementos de los fenómenos físicos y psíquicos.
• Puggalapaññatti, que se centra en la personalidad y en las categorías individuales.
• Kathavatthu, que es el más famoso texto del Adidhamma Pitaka. Se compuso esta obrita en el tercer concilio budista. Parece ser que fue el monje Tissa quien lo redactó personalmente, pero posteriormente se le agregarían otros textos y comentarios. La estructura fundamental de este texto, también, desarrolla la presentación de preguntarespuesta. Su intención es refutar todas las opiniones heréticas en torno a la doctrina budista. En sus 23 capítulos se rebaten 252 herejías.
• Yamaka, obra de muy complicada interpretación. Por el tema general, este texto pertenecería a la lógica aplicada. Pero también desarrolla temas de ética, psicología y escatología. La novedad es que en la presentación preguntarespuesta todas las preguntas que se plantean obtienen una respuesta de doble sentido.
• Mahapakarana, también llamado Patthanapakarana, que se centra en problemas de tipo lógico ceñidos a la causalidad. Se establecen 24 relaciones típicas entre sujeto y objeto y se discute su interdependencia.


El Canon Sánscrito
El Canon Pali fue la expresión de los fieles teravadines, por lo cual este Canon expresa la doctrina más estrechamente unida al Budismo original. Pero rápidamente aparecieron nuevas concepciones, en cierta manera ajenas al Budismo de los orígenes. Entre ellas la instauración del Buda como algo equivalente a un dios, o a al Dios supremo. O también, la negación consciente y mantenida del concepto del “yo” (anattata), que ya está presente en el Hinayana, pero que el Mahayana extiende hasta llegar a afirmar que el “mundo” carece de realidad, es decir, que está “vacío” (sunyavada).
Aparecen algunas nuevas y moderadas ideas en el Hinayana. Y aún muchas más en el Mahayana. Ambas escuelas se separan del Teravada en que ya no usan el pali, sino que se trata de un pali sanscritizado, porque tampoco es un sánscrito puro. Es una mezcla que se ha denominado el “sánscrito budista”.

La doctrina “original” del Buda se va alterando, y a veces da un giro de 180 grados. Esta transformación procede no solo de propio Budismo sino también de la reacción brahmánica y de la religiosidad popular. También la ociosidad de la comunidad budista original exigió una profunda transformación.
Si en el Canon Pali se nos transmitían bellas, eficaces y conmovedoras leyendas acerca de la vocación del Buda, ahora, en el Mahayana, los Budas se transforman en dioses todopoderosos, divinos y creadores del universo.
Hinayana y Mahayana no pueden separarse claramente desde el punto de vista de las obras. El Mahayana no dispone de Canon propio, pues se desarrolla a partir del Hinayana. Sin embargo, el Hinayana sí que dispuso de un Canon propio, en sánscrito.
Existe una larguísima lista de textos. Normalmente se dividen en tres grupos:
• Los Sutras Independientes.
• Los Sutras Extensos o Vaipulya Sutra.
• Los Sutras Cortos o Dharanis.
Empecemos, según este esquema, repasando brevemente cada una de las tres colecciones.

Los Sutras Independientes.
1. Obras propiamente del Hinayana.
• Mahavastu, obra muy voluminosa que intenta reproducir la vida del Buda. Verdadero monumento de la antigua literatura de la India. Algunas partes fueron redactadas en torno al año 400 d.C.
• Lalitavishtara. Que es otra pieza fundamental de la literatura budista. El título significa “La representación completa del juego”, y, como vemos por su título, ya avanza contenidos propios del Mahayana, a pesar de que sea un producto propio de la escuela Hinayana. Es una extensa biografía del Buda que describe el “juego”, es decir, el empleo de fuerzas milagrosas y sobre naturales. Todo en él es exagerado e hiperbólico. Por ejemplo, 32.000 bodishatvas acompañaban al Buda. Se describe su estancia en el cielo de Tusita, antes de encarnar, e incluso su primer día de escuela….
• Buddacarita, del cual solo se conservar trece cantos en sánscrito, sin embargo, disponemos de su traducción completa al chino y al tibetano. Fue escrito por Asvaghosa entre el I y II siglos d.C. Es una obra poética de primera clase. También es una biografía del Buda, pero su altura poética es extraordinaria. Este mismo autor también escribió el Saundasranandakavya, sobre la leyenda de Nada, también llamado Sundara, que fue el hermanastro del Buda.
• Vajrasuci, o “Aguja de diamante”, dura crítica budista contra el sistema de castas del brahmanismo. Se subraya la injusticia de ese sistema y su insostenibilidad social.
• Avadanas, que son muchos y que tratan de hazañas religiosas centrándose, generalmente, en ilustrar la ley del karma. Aparecen los bodishatvas y hasta el rey Ashoka. El más antiguo de todos los avadanas es el Avadanasataka, del siglo II d.C.


2. Obras comunes a las dos corrientes.
• Saddharma Lankavatara, o “Revelación de la Doctrina hecha a Lanka”.
• Saddarmapundarika, o “Loto de la Buena Ley”. Una de las obras clásicas del Budismo Mahayana.
• Gandavyuha, o “Incomprensibilidad del mundo”.
• Karandavyuha, o “Formación del Universo”.
• Samadhiraja, o “Tratado de la concentración”.
• Samdhinirmochacana, o “Análisis de las categorías intelectuales”.
• Shalistamba, o “Doctrina del surgimiento condicionado”.
• Suvarnaprabhasottama, o “Leyendas edificantes”.
• Bhavasankranti, o “Transmigración de la existencia”.

Los Sutras extensos o Vaipulya Sutra

• Buddhavatamsaka, o “Poderes milagrosos de los Budas”, constituido por varios textos.
• Mahasamnipata, o “Gran Asamblea”, constituido por un grupo muy abundante de obras.
• Prajnaparamita, o “Perfección de la Sabiduría”. Muy importantes porque promulgan la doctrina del vacío de manera filosófica Existen seis paramitas. Existen también Prajnaparamita sutras que constan de 100.000 estrofas, es decir, que son casi tan extensos como todo el Mahabharata.
• Ratnakuta, o “Bosque de Joyas”, que consta de 49 obras individuales.
• Lanakavatara Sutra, que contiene la doctrina del vacío, aunque al mundo y sus percepciones se le reconoce realidad subjetiva. Puesto que se menciona a los guptas, debió de ser escrito en torno al año 500 d.C.
• Suvarnaprabhasa, o “Brillo de Oro”. Este Sutra enseña filosofía y ética, a menudo por medio de leyendas, para fundamentar los dogmas budistas.
• Mahaparinhirvana, o “Gran Paranirvana”, también constituido por muchas obras.

Los Sutras Cortos o Dharanis
Tanto en el Hinayana como en el Mahayana, y también en el hinduismo, Dharani es sinónimo de mantra. Los Dharanis son invocaciones cortas, o largas, de carácter netamente místico y con poderes mágicos. Constituyen también una expresión simbólica pues su sonido y su ritmo se corresponden con la verdad esencial del universo, que está más allá del entendimiento discriminador. Un Dharani muy extendido es OM AH HUM BENZA GURU PÉMA SIDDHI HUM, que es la invocación de Padmasasambhava. O el Dharani por excelencia, OM MANI PADME HUM.
Las colecciones China y Tibetana.
Junto a las colecciones en pali y en sánscrito, o más bien, en pali sanscritizado, existen otros dos cánones: el tibetano y el chino.



El Canon Tibetano
El Tíbet, convertido al Budismo desde el siglo VII, tiene una muy importante literatura sagrada repartida en dos colecciones:
• Kanjur.
• Tanjur.
El Kanjur es la reunión de prédicas y discursos del Buda Shakyamuni. Esta dividido en siete secciones. Muchas de estas obras, son traducciones tibetanas, más o menos literales, de originales palis o sánscritos. Por ejemplo, el Dkonbrtsegs es la traducción del Ratnakuta, o “Bosque de joyas”.
Alguna vez se conserva la traducción tibetana de un original indio perdido. A veces, también incluyen comentarios.
Todas estas obras se subdividen en más y más obras, o tratados. Tal vez el más importante desde el punto de vista del Tíbet sea el Rgyud, que consta a su vez de 22 obras, y su tema central es la magia, tan apreciada y tan importante en la mentalidad tibetana.
El Tanjur contiene la obra de los grandes maestros, la literatura exegética, la interpretación, y los tratados técnicos.
Se divide en tres secciones: Stotra, que son himnos de alabanzas, glorificación y letanías, siempre cantados, Comentarios a los Tantra, y Comentarios a los Sutra.

El Canon Chino
El Canon Chino conserva la división del Tripitaka, pero en cada una de las cestas abre dos secciones: una para el Hinayana y otra para el Mahayana.
Por ejemplo: existe una Cesta de los Sutras del Mahayana, que reproduce en parte el Kanjur Tibetano. Y una Cesta de los Sutras del Hinayana, que contiene cuatro colecciones: Larga, Mediana, Mezclada y “Una y más”.
Además del Tripitaka, los chinos admiten otra categoría más, semejante al Tanjur tibetano: se trata de textos escritos por grandes maestros de la filosofía budista, ya sean chinos o indios.
La edición completa del Canon Chino se realizó en Japón, entre 1924 y 1929. Se titula Taisho Issaikyo, consta de cincuenta y cinco volúmenes y contiene dos mil ciento cuarenta y ocho tratados.



 

Juan Ramón González Ortiz

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 43, FEB2026

 

REVISTA NIVEL 2 NÚM 42

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2. NÚM 41. AGOSTO 2025

 

REVISTA NIVEL 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 40

abril2025

revista nivel 2

Revista Nivel 2, ENERO2025

 


REVISTA  NIVEL 2   EN FACEBOOK

ENLACES A OTRAS PÁGINAS

 


 

Descargas gratuitas

evolucion y camino a la iniciacion

EVOLUCIÓN Y CAMINO A LA INICIACIÓN

 

 

 

revista nivel 2
SarSas

revista nivel 2