La cadena terrestre a la luz de la Teosofía (II)

Juan Ramón González Ortiz

revistanivel 2


Segunda ronda
En esta ronda, el ser humano contó con nuevos materiales a su disposición, concretamente con la primera y la segunda subdivisión de las siete partes en las que se divide cada subplano. En la primera ronda solo contaban con las dos subdivisiones inferiores del subplano inferior de cada plano, porque solo esas dos partes estaban activadas energéticamente. Podríamos decir, que, durante la primera mitad de su evolución, se fue construyendo el cuaternario inferior.
En la segunda ronda, las razas se fueron dibujando más claramente. Los seres humanos ya no eran cúmulos de materia gaseosa o etérica. Habían desarrollado una cierta consistencia sólida, a pesar de todo aún seguían siendo gelatinosos y de configuración variable. Blavatsky nos dice que eran como sacos, con extrañas proyecciones de su materia, a manera de brazos y piernas. Algo así como las amebas. Estas proyecciones eran tan frecuentes que acabaron haciéndose permanentes, fue así como esas criaturas fueron tomando el esquema de la forma humana. Ninguno era capaz de andar erguido, algunos flotaban, otros rodaban, …
La conciencia de este primitivo humano era muy incompleta y confusa. Casi sin capacidad para pensar. Hacia el final de la segunda ronda ya estaban muy cerca de la situación humana. Y al final de ella, la primera clase de animales ya había conseguido el nivel de seres humanos.
Tercera ronda
Durante esta ronda, las condiciones de vida y el ambiente son más fácilmente comprensibles para nosotros. En los primeros globos de esta ronda, ya se percibe que la forma general del ser humano es parecida a la nuestra actualmente. Aunque siguen siendo figuras enormes, gigantescas, y algo indefinidas, algo etéricas. En esta tercera ronda, durante el globo de Marte, el ser humano tuvo un cuerpo simiesco. Su consistencia seguía siendo blanda en exceso. Se podía introducir un dedo en su piel hasta adentro y al retirarlo quedaba un orificio que, posteriormente, volvía a cubrirse. Sus huesos eran cartilaginosos. No podía marchar erguido. Vivía junto al barro blando, caldeado por el calor, en las riberas de los ríos. Pues en Marte había muchísima agua. Aquella atmósfera era muy ácida y para nosotros sería irrespirable.
Poco a poco, los seres humanos empezaron a tomar la postura vertical. Pero era una marcha muy incómoda y vacilante. Los ojos estaban situados a ambos lados de la cara, de tal manera que podían ver hacia los lados. No tenían frente. Los brazos eran muy largos. Las manos y los pies, enormes; y, en comparación con lo que son hoy en día, deformes. Los pies eran tan grandes que permitían correr velozmente hacia atrás.
En la parte trasera de la cabeza existía un tercer ojo, que después formará la glándula pineal.

Aquellos seres primitivos solo poseían impulsos y pasiones. La capacidad de razonar era escasísima. Se alimentaban de reptiles, especies vegetales salvajes, etc.…
En el globo terrestre, hacia la mitad de su ocupación, tuvo lugar la separación de sexos. Tras esto empezaron a encarnar el segundo tipo de humanoslunares. Poseían un tipo diferente: eran más bajos, más compactos, su piel no era tan oscura y poseían un aspecto más humano.
Continuamente luchaban con los antiguos habitantes, los cuales, cuando lograban capturar a uno de estos, lo devoraban. Debido a que los recién llegados eran más inteligentes, bien pronto los llegaron a dominar, e incluso llegaron a dominar todo el planeta Tierra. Los antiguos habitantes tuvieron que adaptarse a este nuevo tipo de pobladores y a su nuevo género de vida, más avanzado, o bien tuvieron que retirarse a remotos lugares.
La Tierra era un planeta cambiante, lleno de erupciones volcánicas, remolinos de agua, cataratas, y atroces terremotos. Las montañas eran enormes, infinitamente más grandes que las actuales.
Cuando, en el globo siguiente, la raza pasó al planeta Mercurio, la situación mejoró. Los seres humanos desarrollaron valores altruistas, como la generosidad, y no tenían problema en compartir su alimento, en vez de guerrear por su posesión, como habían hecho justo hasta entonces. Aquellos humanoslunares experimentaron un gran desarrollo, pues eran capaces de cooperar entre ellos.


Cuarta ronda
Es la actual, a la que pertenecemos.
En esta ronda, en el globo A, la mente se definió en el nivel mental inferior. Esto quiere decir que en esta ronda el ser humano empezó a pensar.
En las rondas anteriores, el ser humano no estaba capacitado para generar pensamientos, por tanto, los pensamientos humanos aún no habían afectado para nada a la esencia deseos globos, y los devas armonizaban y pacificaban los globos con sus formas mentales. Esta apacible situación se alteró radicalmente una vez que el ser humano estuvo capacitado para crear pensamientos, puesto que estos eran siempre de tipo egoísta y violento. Como no podía ser menos, la guerra, la brutalidad y el odio se desencadenaron a todo lo largo del globo. Los animales se apartaron para siempre del ser humano, y a la par lo temieron y lo odiaron.
Cuando esta humanidad llegó al globo de Marte (el globo C), encontró que allí existía ya otra humanidad, en estado latente. Una humanidad terrible y bestial. Según La doctrina secreta, eran unos terribles y malignos seres humanos acuáticos. Algunos tenían dos y hasta cuatro alas. Descendían de los tipos rezagados de las rondas anteriores. Eran incapaces de progresar, y por eso habían desarrollado una ferocidad y una maldad inimaginables. También poseían un pequeño poder magnético, o psíquico: “Hombre acuáticos, terribles y perversos. Creados de los desperdicios y del fango de su Primera, Segunda y Tercera”.


La humanidad recién llegada empezó a hacer frente a estos seres monstruosos. Para combatirlos y protegerse de ellos crearon las primeras fortalezas de toda su historia. En el interior de esas ciudades empezaron a vivir en comunidad.
Durante este globo, encarnaron algunos Pitris Barhishad, o Señores de la Luna, que les enseñaron a manejar y a controlar el fuego (no a producirlo). El fuego tenía que estar perpetuamente encendido y había que cuidar de él. El fuego era algo sagrado y surgió un grupo de gente muy venerada que, en vez de trabajar, cuidaba del fuego. Cuando el fuego era sofocado por una inundación o una catástrofe, un problema muy grave se abría ante esa comunidad. Algunos, más valerosos que todos los demás, se acercaban a volcanes para obtenerlo. Pero lo más normal era que se abandonase ese poblado.
Todo esto sucedía durante la cuarta raza del globo de Marte.
Cuando advino la quinta raza, los humanos ya estaban bastante adelantados. Construían sus casas en piedra, pero sin cemento de ningún tipo. No eran imaginativos ni innovadores. Cualquier novedad enseguida provocaba rechazo y temor. Razonaban muy poco, porque eran básicamente impulsivos.
La sexta raza marciana ya era más poderosa puesto que tenía una potente voluntad y una gran fuerza de determinación. Por eso dominaron a todos los humanos de la quinta raza. Trajeron progreso a su civilización y extendieron un único gobierno por todo el planeta. Aunque la gran parte de sus habitantes pertenecían a la quinta raza. Su mente era más rica y además tenían inventiva, a pesar de que actuaban de forma muy arrebatada e impulsiva. Rara vez concluían lo que habían iniciado.
Los humanos de la sexta raza eran más hábiles, inteligentes y astutos. Y rápidamente conquistaron el poder. Siempre estuvieron en inferioridad, aunque no desarrollaron la guerra tan frecuentemente como las otras dos razas antepasadas. Creían en la existencia del bien y del mal. Tenían leyes y vivían según esas normas.
Eran muy cooperativos. Su estructura social se asemejaba a la de un hormiguero o a la de una colmena
En la séptima raza marciana, los humanos inventaron la escritura. Tenían emociones e intuiciones estéticas, y eran capaces de pintar y de moldear estatuas, aunque su arte no tuviese nada que ver con el nuestro. Fueron los primeros que empezaron a construir caminos.

Juan Ramón González Ortiz

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 43, FEB2026

 

REVISTA NIVEL 2 NÚM 42

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2. NÚM 41. AGOSTO 2025

 

REVISTA NIVEL 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 40

abril2025

revista nivel 2

Revista Nivel 2, ENERO2025

 


REVISTA  NIVEL 2   EN FACEBOOK

ENLACES A OTRAS PÁGINAS

 


 

Descargas gratuitas

evolucion y camino a la iniciacion

EVOLUCIÓN Y CAMINO A LA INICIACIÓN

 

 

 

revista nivel 2
SarSas

revista nivel 2