La
práctica de la conciencia testigo
Josep
Gonzalbo Gómez

Pintura
de Alfredo García-Cuevas Serrano
La práctica de la conciencia
del testigo consiste en cultivar la capacidad de observar tus pensamientos,
emociones y sensaciones desde una perspectiva imparcial, sin identificarte
con ellos.
Para
desarrollar esta capacidad de observación interior te aconsejo
5 pasos:
1.
Cultiva la conciencia testigo:
• La conciencia testigo es la capacidad de observar tus experiencias
internas sin realizar juicios, valoraciones ni identificación.
• En la vida cotidiana, intenta desdoblar tu atención, por
un lado, atendiendo a las circunstancias externas que estés
viviendo, y por otro lado manteniendo simultáneamente tu atención
hacia tu experiencia interna.
• A medida que surjan pensamientos, emociones y sensaciones, obsérvalos
sin juzgarlos ni tratar de cambiarlos y sin involucrarte emocionalmente
en ellos.
• Permíteles pasar a través de ti sin aferrarte a ellos
ni tratar de controlarlos.
• Si te encuentras atrapado o atrapada en algún pensamiento
o emoción, simplemente reconócelo y suéltalo,
volviendo tu atención al acto de observar.
• Imagina que eres un testigo silencioso o una testigo silenciosa
que simplemente observa sin intervenir.
• Permíteles estar presentes tal como son.
• Reconoce que tú no eres tus pensamientos ni tus emociones,
sino el observador, la observadora consciente de ellos.
• Mantén el enfoque en el momento presente:
• Si tu mente se dispersa y divaga hacia el pasado o el futuro, trae
suavemente tu atención de vuelta al momento presente.
• Puedes enfocarte en tu respiración, sintiendo el flujo del
aire entrando y saliendo de tu cuerpo, o puedes elegir otro anclaje
de atención, como las sensaciones físicas o los sonidos
que te rodean.
2.
Practica la meditación:
• La meditación es una herramienta útil para desarrollar
la conciencia testigo.
• Practica la meditación de 1 minuto en diferentes momentos
del día.
• Tienes un vídeo en mi canal que te explica esta práctica
sencilla que puede realizarse en cualquier momento y en cualquier
lugar.
• Ponte alarmas discretas en tu teléfono móvil o en
tu reloj que te avisen para realizar ese minuto de meditación
y centramiento en varias ocasiones a lo largo del día.
3. Cultiva la atención plena:
• La atención plena implica prestar atención consciente
al momento presente.
• En lugar de dejar que tu mente divague en el pasado o el futuro,
enfócate en lo que estás experimentando en el aquí
y ahora.
• Puedes practicar la atención plena en actividades cotidianas,
como comer, caminar o lavar los platos.
• Observa tus sentidos, presta atención a las sensaciones físicas
y mantén tu mente concentrada en la actividad presente.
4.
Utiliza anclajes de atención:
• Los anclajes de atención son objetos o sensaciones a los
que puedes dirigir tu enfoque para mantener tu atención en
el momento presente.
• Puedes utilizar tu respiración como ancla, sintiendo el flujo
del aire entrando y saliendo de tu cuerpo.
• También puedes centrar tu atención en los sonidos
que te rodean, en las sensaciones táctiles o en cualquier otro
elemento presente en tu entorno.
5.
Practica la autorreflexión:
• Tómate tiempo regularmente para reflexionar sobre tus pensamientos,
emociones y acciones desde una perspectiva objetiva.
• Observa cómo tus pensamientos afectan tus emociones, tus
emociones a tus pensamientos, y cómo ambos influyen en tus
acciones y en el estado de tu cuerpo físico y energético.
• Al hacerlo, desarrollarás una mayor conciencia de ti mismo
de ti misma y podrás ajustar tus respuestas de manera más
consciente.
Josep
Gonzalbo Gómez
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/ct8KY_hFHdI