LAS
CRISIS DE ORIENTACIÓN
1.1.
El Discipulado en la Nueva Era II (M. T. – A. A. B.)

Iniciaré esta instrucción dando una sencilla explicación
respecto a la tarea que están emprendiendo los discípulos
de los Maestros en todo el mundo y que también ustedes deberían
conscientemente considerar. La tarea consiste en enfrentar al Morador
en el Umbral en la propia vida y también en la del grupo y
luego desde ese punto de fortaleza enfrentar ese morador en bien
de la humanidad y así ayudarla a vencer ese antiguo mal. Realizarlo
presupone una crisis en la vida de ustedes y de la humanidad. La
solución de las crisis es característica del discípulo
y cada crisis que enfrenta y maneja correctamente, le proporciona
(cuando esotéricamente ha quedado "bajo los pies")
el lugar desde el cual obtendrá una más amplia visión,
afluirá un nuevo conocimiento y emanará la luz trasmutadora
del Ángel de la Presencia, y de esta manera se producirán
resultados.
Hemos pasado una gran crisis materialista y las potestades oscuras
casi asumieron el control. Pero estamos contemplando el lento dominio
del bien. La Humanidad ha sido el campo de batalla del gran conflicto
librado entre las dos grandes Logias la Logia Blanca y la Logia Negra.
La primera está gradualmente asumiendo el control.
El discípulo debe aceptarse a sí mismo, tal cual es,
en cualquier momento dado, equipo y circunstancias, entonces deberá
subordinarse a sí mismo, a sus asuntos y a su tiempo y a las
necesidades del momento, especialmente durante una crisis grupal,
nacional o mundial. Cuando lleve a cabo esto en su conciencia, y piense
por lo tanto de acuerdo a los verdaderos valores, descubrirá
que se solucionan sus propios asuntos, se acrecientan sus capacidades
y se olvida de sus limitaciones.
La crisis planetaria que está atravesando el Logos planetario
debe traer por resultado el surgimiento de un sinnúmero de
iniciados; ningún verdadero discípulo está exento
de los efectos de esta situación planetaria. Inevitablemente
el alma producirá cambios en la vida personal. Cuando estos
cambios llegan hasta los centros y cuerpos inferiores, traen como
resultado la purificación y el desarrollo del carácter,
entonces el aspirante se halla en el sendero de probación.
Cuando el discípulo está en situación de pasar
por las tres primeras iniciaciones, las energías que afluyen
actuarán a través de los centros cardíaco, laríngeo
y ajna; cuando el centro más elevado de la cabeza y el más
bajo en la columna vertebral están simultáneamente
implicados, el discípulo puede recibir las iniciaciones superiores.
Gran parte de esto lo di en anteriores enseñanzas, pero lo
repito a fin de que sigan adelante con más clara comprensión.
1.1.1. El surgimiento de un punto de crisis.
Unir "dos puntos de energía" (como, por ejemplo,
dos discípulos) crea inevitablemente un punto de tensión
que puede liberar energía para servir al Plan. Produce también
un punto de crisis, de acuerdo al desarrollo de los discípulos
involucrados. No se produce un mismo punto de crisis cuando están
implicados iniciados de grados superiores. En estos casos, el punto
de tensión da por resultado "una crisis de proyección
y dirección" que de ninguna manera se relaciona con
la vida o la condición del discípulo, o con su aspiración
y comprensión.
Por lo tanto, hermanos míos, estamos viviendo en un momento
de crisis espiritual. Cuando las crisis humana y espiritual coinciden,
llega entonces uno de los principales períodos de oportunidad
y decisión en los asuntos humanos generales, de allí
la extrema gravedad del momento actual. Todo lo que puedo hacer es
llamarles la atención sobre el mismo; a ustedes les corresponde
vigilar e interpretar los acontecimientos actuales y observar La expresión
de las energías que se precipitan y penetran, a fin de colaborar
hasta donde lo permite la percepción interna y ayudar a producir
correctamente los efectos requeridos.
Tiene por delante una rica vida de servicio en el venidero período
de reconstrucción, cuya plena expresión depende de alcanzar
ese punto de enfoque que conduce a un punto de tensión, que
a su vez conducirá inevitablemente a un punto de crisis. Cuando
enfoque, tensión y crisis condicionen toda su vida, entonces
su trabajo avanzará hacia una fructificación muy deseable.
1.1.2. Crisis
La comprensión del sistema de correcta reflexión que
generará los dos procesos precedentes debe invariablemente
desembocar en un punto de crisis. Poco puedo decir sobre esta crisis.
Tendrá lugar de acuerdo a su capacidad para enfocarse según
la correcta tensión que obtenga, por lo tanto, la precipitación
de la crisis le proporcionará liberación, libertad y
claridad de visión y le permitirá entrar en la luz.
1.1.3. Tipos de crisis
De esta manera un vasto grupo de hombres de buena voluntad trabajará
en forma unida aunque independientemente, y en momentos de crisis
mundial estará disponible una opinión pública
dispuesta y organizada mundialmente, cuya fuerza y organización
no podrá ser ignorada.
Las crisis, hermano mío, pueden ser objetivas o subjetivas;
si se producen en el plano físico no tiene gran significación
desde el ángulo espiritual, aunque causen mucho sufrimiento
y dolor a la personalidad; si surgen en la conciencia en los planos
emocional o mental, y ofrecen la oportunidad para actuar, dicha actuación
estará mayormente vinculada a la personalidad; también
puede ser el resultado de la intención del alma plasmada en
el cerebro y registrada por la personalidad, entonces sí son
de suprema importancia, pero a menudo pasan desapercibidas, a no
ser que el discípulo esté muy alerta y constantemente
consciente de la afluencia cíclica de energía espiritual.
1.1.4. La crisis de la oportunidad y su reconocimiento inteligente.
En algún momento el discípulo debe tomar una determinante
decisión que oportunamente le indicará la naturaleza
característica del servicio que prestará en la vida.
Esto tiene lugar generalmente entre los veinticinco y cuarenta años,
por lo común alrededor de los treinta y cinco. La crisis de
la oportunidad tiene relación siempre con el servicio que se
presta en la vida. Es una decisión basada en la relación
del alma con la personalidad, y la enfrentan únicamente los
discípulos.
1.1.5. La crisis de la expresión.
Generalmente, se produce en los últimos años de la vida
del discípulo. Concierne a la estabilizada tendencia de su
vida y pone a prueba todas las creencias que sostuvo y defendió
durante su experiencia en la vida. Constituye siempre una dura y amarga
prueba que llega hasta las mismas raíces de la vida, y es particularmente
aguda para quienes se preparan para la iniciación. El triunfo
depende de la realización específica en los planos internos
y de extraer los verdaderos valores de cualquier situación,
de los cuales los valores del plano físico son los menos importantes.
Texto
aportado por Manu Amozarrain