Los
Doce Trabajos de Hércules, 2/3 según
Vicente Beltrán Anglada
por
Josep Gonzalbo Gómez

4. LA FLOR DE 12 RUTILANTES PÉTALOS DEL CENTRO CORONARIO O
SAHASRARA
Existe
una línea de mística afinidad entre los doce pétalos
del chacra Cardíaco y los doce puntos de luz monádica
o de fuego eléctrico que se hallan ocultos en el centro de
Loto de Mil Pétalos del chacra Coronario.
Según puede leerse en algunos antiquísimos libros de
la Jerarquía:
«Cuando el Corazón ha desarrollado los doce pétalos
que constituyen su esencia mística, otros doce pétalos
se abren en el centro superior de la cabeza, brillando todavía
más que los Mil que anteriormente los cubrían. En justa
correspondencia se abre en el centro del Corazón la sagrada
Joya en el Loto...».
Es decir, cuando Hércules ha realizado completamente su
trabajo, cuando simbólicamente hablando es consciente en cada
una de estas doce corrientes de energía espiritual dentro de
su corazón, se abre una flor de doce pétalos en el centro
de mil pétalos del centro Sahasrara. Estos doce pétalos
dorados del centro Coronario entran en funcionamiento y una nueva
expresión psicológica empieza a actuar dentro de
su vida humana, la del perfecto Iniciado, es decir, la de un Maestro
de Compasión y Sabiduría. Esto supone la unificación
perfecta del corazón y de la mente en el esquema de evolución
del ser humano, con el despertar del centro de Síntesis
o de la Voluntad creadora.
Y seguidamente, como ya se ha comentado, se abre la joya en el loto
del chakra Cardíaco.
Por ello, podríamos decir que cada uno de los trabajos realizados
por Hércules en el corazón, repercute en cada una de
las Constelaciones del Zodíaco y despierta uno u otro de los
puntos de fuego en el interior del centro coronario o Sahasrara, despertándose
así progresivamente y entrando en actividad las doce corrientes
de energía que unifican sutilmente ambos centros y que son
emanaciones de las corrientes cíclicas de actividad de las
doce Constelaciones Zodiacales.
El pequeño loto con doce pétalos pequeños que
se abre en el centro Coronario, es la representación genuina
del chacra Cardíaco. Cuando esto sucede, el corazón
y la mente están en el mismo sistema de relación,
contacto y analogía, y entonces, según se nos dice,
Hércules es perfecto, el hombre ha alcanzado la perfección,
el hombre ha llegado a la cima de sí mismo y se ha convertido
en parte consciente de la propia Divinidad.
La Iniciación es pues, un estado de conciencia espiritual en
el que la mente y el corazón se hallan plenamente integrados.
Dicho equilibrio permite que en el interior del centro coronario,
o Loto de Mil pétalos, se ilumine este compartimento sagrado
o Sancta Santorum constituido por esta flor de doce pétalos,
cada uno de los cuales se halla vinculado con una u otra de las doce
cualidades del Corazón y constituye el símbolo precioso
de que Hércules, el perfecto Discípulo espiritual,
se ha convertido en un Adepto, en un Maestro de Compasión y
de Sabiduría.
Vicente Beltrán Anglada
5. LA SÍNTESIS DE LOS TRES FUEGOS EN EL CORAZÓN
El
despertar de los doce rutilantes pétalos del centro Coronario,
tiene lugar después de haberse modificado los tres fuegos en
el corazón.
De la misma manera que hay un Espíritu, un Alma y un Cuerpo,
existen tres fuegos en la vida de la naturaleza que son expresiones
de las fuerzas misteriosas de la naturaleza: el fuego constituye la
base de la creación.Estos tres fuegos de la naturaleza son:
• El fuego del espíritu o Fuego de Fohat, que corresponde
a las cualidades multidimensionales del Espacio, en su aspecto de
Padre o Espíritu.
• El fuego del Alma o Fuego Solar, que corresponde a las cualidades
multimoleculares del Espacio, en su aspecto deHijo, de Alma o de
Conciencia.
• El fuego de la materia, fuego por Fricción o Fuego de Kundalini,
que corresponde a las cualidades multigeométricas del Espacio,
en su aspecto de Madre, de Materia o de Forma.
El Fuego Solar se manifiesta como punto intermedio entre el Fuego
Cósmico y el Fuego de Kundalini. Se manifiesta cuando existe
evolución y se halla en el Corazón de Dios y en el corazón
del hombre.
Aunque Hércules está trabajando constantemente en los
pétalos del corazón, la liberación del corazón
como el Fuego Solar solamente vendrá cuando el Fuego de Fohat
descienda desde el Centro Coronario o Sahasrara hacia el Centro Cardíaco
o Anahata y, a su vez, simultáneamente, el Fuego de Kundalini
ascienda desde el Centro de la columna vertebral o Muladhara, también
hacia el Centro Cardíaco.
Fohat desciende a través de Ajna y a través del centro
Laríngeo, y Kundalini asciende a través del centro Sacro
y el Plexo Solar, hasta alcanzar ambos el corazón. Allí
tendrá lugar el Gran Matrimonio Cósmico entre el Fuego
de Fohat y el Fuego de Kundalini.
Una vez allí reunidos, se produce un estallido de luz, pues
se produce una síntesis del fuego en el corazón: el
fuego del Padre o Shiva (Fuego de Fohat), el fuego del Hijo o Vishnú
(Fuego Solar) y el fuego del Espíritu Santo o Brahma (Fuego
de Kundalini).
Entonces, el corazón inundado, el corazón abarcado,
el corazón consumado, libera los tres fuegos purificados,
y seguidamente asciende el triple fuego rompiendo todas las barreras
imaginables, hasta el punto que se destruye el cuerpo causal,
porque el cuerpo causal está en relación directa con
la fuerza engendrada aquí, en el corazón, que es
Fuego Solar.
La energía material que componía el cuerpo causal se
disgrega y cada uno de sus componentes de este cuerpo va a buscar
el depósito de energía vinculado con su propia vibración.
Cuando el cuerpo causal ha sido destrozado por la unión del
fuego de Fohat y el fuego Kundalini sucede algo maravilloso en los
tres mundos: el elemental queda liberado sin pasar por el fenómeno
de la muerte del Alma en encarnación.
El físico, el astral y el mental constituyen tres elementales,
pero ya sin carga kármica, pues han redimido la materia, y
por ello son entidades dévicas sin peso.
Son elementales que pueden ayudar al mundo en su proceso de perfección
como entidades autoconscientes, y se nos dice que algunos de tales
elementales están siguiendo al hombre desde el principio del
tiempo.
Se nos dice también que cuando el hombre se ha purificado,
se hermana de tal manera con los elementales que han constituido sus
colaboradores, que cuando crea un universo constituye el aspecto
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pero al liberarse el Fuego Solar, en su inconcebible expansión,
al destruir el cuerpo causal, el inefable Cuerpo de Luz que constituía
la Morada del Ángel solar y que desde remotas edades había
constituido el vínculo de unión suprema entre la Mónada
espiritual y el alma humana en los tres mundos, posibilita que el
Iniciadose encuentre a la misma estatura mística que el
Ángel Solar, es decir, en equilibrio.
Como decía Pablo de Tarso «Tiene que alcanzar la verdadera
estatura de Cristo»
Fruto de este equilibrio se produce la liberación del Ángel
Solar, y asimismo el cumplimiento de su pacto supremo o voto inquebrantable
formulado al Señor del Universo «…de permanecer con el
Hijo del Hombre hasta su completa liberación de la pesada
carga de los tres mundos»
De esta forma, el Ángel Solar retorna a Su inmaculada Fuente
de procedencia, al Nirvana en el quinto plano cósmico y cumpliéndose
así el destino espiritual de todos los tiempos que, en la vida
del Ángel Solar, es de Amor y Sacrificio, y realizándose
en el Hombre que se ha liberado, la divina profecía: «He
aquí que serás UNO CONMIGO para toda la eternidad”.
Entonces, los trabajos de Hércules están consumados
y el triple fuego asciende todavía más arriba hasta
que el iniciado se convierte en un Adepto de la Buena Ley. El Adepto
se caracteriza porque en su corazón se han dado cita el Fuego
de Fohat y el Fuego de Kundalini.
Sintetizando: en la justa medida que integremos el cuerpo físico,
la emoción y la mente, y en la medida que seamos capaces de
establecer contacto con el Yo superior, en esta justa medida, el Fuego
del Fohat enviará sus radiaciones al Corazón. Cuando
esto se realiza, se inicia el lento crecimiento o ascensión
del fuego de Kundalini. La evolución del hombre es ascender
por Kundalini hasta alcanzar las cotas del Fuego Solar en el corazón
para culminar en el fuego Fohat del centro Sahasrara.
Y una vez los tres fuegos están purificados, entonces viene
el último camino, que es el que va del centro cardíaco
al centro Sahasrara. Allí se manifiesta la representación
objetiva del corazón mediante el loto de 12 rutilantes pétalos,
y como respuesta, surgirá la joya en el loto en el centro cardíaco.
Al hablar de un Adepto o de un Maestro de Compasión y de Sabiduría,
no hacemos sino establecer un equilibrio mágico entre el fuego
de Dios, el fuego de la naturaleza y el fuego del hombre.
El fuego místico del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo; o sea, Shiva, Vishnú y Brahma; o Isis, Osiris y Horus,no
son más que el equilibrio de las tres personas de la Divinidad
y engendran cada cual una parte del fuego del Dios Absoluto.
Vicente Beltrán Anglada
5. EL AGNI YOGA Y LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES
Agni
Yoga se le conoce también como el Yoga del Fuego, el Yoga del
Corazón, o el Yoga de Síntesis y se le define
simplemente como la Ciencia del Corazón.
Agni Yoga es un sistema natural de acercamiento a la Verdad.
Una Verdad que no puede ser conquistada a base de disciplinas, sino
que debe ser profundamente descubierta siguiendo de forma serena
y expectante, el incesante despliegue de energías que surgen
del corazón y tratan de explayarse en lo eterno.
Por ello, Agni Yoga es el proceso de desarrollo espiritual que se
extiende desde la mente discernitiva a la mente intuitiva, pero que
continúa avanzando dentro de la línea de luz del Antakarana,
construida a través de las practicas del Raja Yoga, hasta llegar
a un punto en el que el alma del aspirante, del investigador
espiritual o del discípulo, penetra en los océanos indescriptibles
del plano búdico.
Agni Yoga tiene como objetivo supremo hacer que el individuo se reconozca
a sí mismo como una parte inseparable de la propia Voluntad
de Dios, y que aprenda a distinguir entre su pequeño libre
albedrío personal –que siempre limita sus capacidades
creadoras y la Voluntad Omnipotente de la Divinidad.
Para el Agni Yoga, el Corazón constituye el punto de partida
o la plataforma de lanzamiento hacia el Reino superior del Espíritu
y de participación consciente en los Misterios infinitos
de la Divinidad.
Aquí en el Corazón, en el místico Santuario,
es donde Hércules, símbolo perfecto del discípulo
humano, debe verificar la gran tarea alquímica de convertir
los pensamientos en sentimientos y las corrientes emocionales
en energía mental.
El desarrollo de los doce pétalos del corazón remontando
las crisis iniciáticas de Hércules, y elevando
las energías hacia la cúspide de la cabeza, constituye
nuestro verdadero trabajo dentro del Agni Yoga.
Se trata de un trabajo especial, acerca del cuál no nos ha
sido facilitada mucha información en nuestros estudios esotéricos,
pero nos servirá de ilustración considerar la participación
consciente del Corazón en la gran tarea cósmica emprendida
por Hércules.
Agni Yoga, el Yoga de Síntesis, está relacionado pues
con las etapas superiores de los Trabajos de Hércules,
el símbolo del discípulo perfecto, dentro del corazón.
Significa, como ya se ha comentado y tal como nos aseguran los grandes
textos del pasado dentro del campo esotérico, que el hombre,
como el Hércules de la Tradición, debe realizar Doce
Trabajos dentro de su corazón para poder redimirlo del
fruto del tiempo.
Es decir, que es dentro del corazón en donde el tiempo tiene
que disminuir al extremo de que no exista ninguna noción de
tiempo y dar lugar a que el corazón se convierta en el espacio
más allá de toda medida, que es la Voluntad de Dios,
o que es el Amor de Dios, porque amor, voluntad e inteligencia siempre
son la misma cosa, son aspectos del Propósito de la Divinidad
en tiempo y espacio.
Empezar a trabajar sobre el corazón utilizando creadoramente
las energías, sin ofrecerles resistencia a las corrientes de
vida astrológica del Sistema y las que proceden del Zodiaco,
es el principio del Sendero iniciático, el cual pasa por
el corazón y es el resultado del éxito del Trabajo
que va efectuando Hércules, el discípulo perfecto, a
medida que avanza hacia el Arquetipo señalado por la Divinidad
para la gran familia humana.
Agni Yoga es el Yoga del Corazón, es el Yoga de Síntesis,
es el Yoga de Fuego, porque el único que tiene una antorcha
para quemar esas cosas es Hércules, el discípulo interno
cuando ha creado el antakarana.
Por eso cuando se ha creado el antakarana se produce un silencio
expectante.
La práctica operativa del Agni Yoga se basa en:
• Una profunda atención a todas las cosas, a todas las situaciones,
sin argumentos, atención simplemente.
EL AGNI YOGA Y LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES
CONSTELACION CUALIDAD PÉTALO A DESARROLLAR NOTA CLAVE DEL SIGNO
ARIES FUEGO RESOLUCION Yo surjo y desde el plano de la mente gobierno
TAURO TIERRA ILUMINACION Yo veo y cuando el ojo está abierto
todo se ilumina
GEMINIS AIRE RELACION Yo reconozco a mi otro yo y al menguar este
o crezco y brillo
CANCER AGUA ESTABILIDAD Yo construyo una casa iluminada y dentro de
ella moro
LEO FUEGO AFIRMACION Yo soy Aquello y Aquello soy yo
VIRGO TIERRA REVELACION Yo soy la Madre y el Hijo. Yo soy Dios, yo
soy materia
LIBRA AIRE EQUILIBRIO Yo soy el equilibrio y elijo el Camino que conduce
a través de dos grandes líneas de fuerza
ESCORPIO AGUA VALOR Yo soy el guerrero y salgo triunfante de la batalla
SAGITARIO FUEGO ASPIRACION Yo soy la Meta, Yo alcanzo la Meta y pruebo
otra
CAPRICORNIO TIERRA REDENCION Yo estoy perdido en la Luz suprema y
a esa Luz le doy la espalda
ACUARIO AIRE RENOVACION Yo soy el Agua de Vida, vertida para los hombres
sedientos
PISCIS AGUA RENUNCIACION Yo abandono el Hogar de mi Padre y retornando,
yo sirvo
• Una serena expectación, porque, si estamos profundamente
atentos, surgirá una expectación, una espera silenciosa,
que es la espera de la verdad. Esta verdad, tiene que introducirse
en nuestro corazón por la vía del equilibrio, por la
vía de síntesis, sin esfuerzo, sin resistencia.
• La correcta adaptabilidad, no en el sentido de sumisión o
de transigencia, sino en el de adaptarnos a las situaciones que se
nos presentan en la vida cotidiana.
Viviendo profundamente atentos, serenamente expectantes y correctamente
adaptables, sabremos lo que significa la plenitud de la verdad, sabremos
lo que es la paz, lo que es la vivencia de la fraternidad del corazón
en nuestras humanas relaciones.
El Agni Yoga abre verdaderamente para el discípulo "el
Sendero de Rayo" tal como se le define esotéricamente.
Significa iniciarle en la Ciencia del Corazón cuya meta es
la perfección de cada uno de los doce pétalos que constituyen
su chacra cardiaco.
La Ciencia del Corazón, por su carácter de Síntesis,
podría ser descrita también "La Ciencia de las
Constelaciones", teniendo en cuenta, tal como esotéricamente
se nos dice, que una Constelación es el Cuerpo de una Entidad
cósmica supremamente evolucionada, moviéndose creadoramente
por los espacios infinitos e irradiando poder magnético
que afectará a todos los Universos incluidos dentro del círculonosepasa
de Su Sistema cósmico.
Y, si nos atenemos a la analogía operante dentro de nuestro
Sistema solar de segundo Rayo, deberemos admitir asimismo que las
corrientes de energía que proceden de las Constelaciones siderales
son técnicamente las energías de los Rayos, la expresión
de las cualidades psicológicas y espirituales de los Logos
creadores.
La comprensión de que las doce Constelaciones del Zodíaco
–que son las que mayormente nos interesan en nuestro estudio– confieren
al Espacio unas virtudes especiales o unas cualidades distintivas,
nos ayudará mucho en nuestras investigaciones acerca del Agni
Yoga, ya que implicará el reconocimiento especifico de los
Trabajos que nosotros –como Hércules potenciales– deberemos
realizar dentro del corazón.
Agni Yoga indica, en su sentido más completo: Camino, Reconocimiento
y Unión. Supone reafirmar las palabras de Cristo:
«Yo soy la Verdad, el Camino y la Vida»
El Yoga puede interpretarse también con esta frase:
«EI alma del hombre contiene la Verdad, el Camino que a la Verdad
conduce y la Vida que la anima en el recorrer del Camino»
El Yoga, por tanto, es la representación de este Camino de
Luz vigente para cada época de acuerdo con el grado de evolución
alcanzado por la humanidad. Las distintas formas de Yoga son asimismo
representaciones de la Voluntad del Creador para cada época
y para cada tipo de sociedad humana.
Hablando en un sentido muy simbólico podríamos decir
que los Yogas anteriores iban de la Nada al Todo y que Agni Yoga,
por el contrario, va del Todo a la Nada.
Su expresión natural en la línea de nuestros estudios
podría adoptar esta significación: de la nada del conocimiento
a todo posible conocimiento, un camino que se sigue dentro de una
continua e incesante lucha dentro de la complejidad de los opuestos,
y de todo posible conocimiento al conocimiento integral, manifestado
como intuición y expresado bajo forma de revelación.
Utilizando
términos esotéricos más radicales, podríamos
decir también que el Agni Yoga va de la voluntad humana o libre
albedrío a la Voluntad divina, dejando a un lado la mente
individual inmersa en la complejidad de sus discursos y concepciones
y adquiriendo la facultad infinita –si pudiésemos aprehender
esta idea– de pensar con la Mente de Dios.
La
totalidad del Agni Yoga, pese a su absoluta trascendencia, se halla
reflejada en esta última frase, aunque extendiéndola
en orden a nuestros razonamientos a esta otra de sentir con el Corazón
de Dios, la cual nos habla de un Amor incluyente y sin medida que
debe ser canalizado a través del corazón humano.
La
responsabilidad infinita del Hércules, el discípulo
perfecto, es precisamente esta de canalizar el Amor de Dios, esencia
infinita del Universo y Fuente única de todo Poder reconocido.
Vicente
Beltrán Anglada

Hércules descansando.| Pietro Aquila (grabador de pinturas
conocidas, 1630 1692) Annibale Carracci (pintor)
6. DOCE ANALOGÍAS
Será evidente la estrecha vinculación existente entre:
1. Las Doce Constelaciones del Zodíaco.
2. Las Doce Jerarquías Creadoras del Universo.
3. Los Doce “planetas sagrados”, al final del gran Mahamanvántara
solar.
4. Los Doce satélites del planeta Júpiter que refleja
en su vida la gloria del Sistema solar llamándosele con justicia
en términos jerárquicos, “el Hijo predilecto del Padre”.
5. Los Doce Trabajos de Hércules, mediante los cuales el Discípulo
se convierte en un Adepto.
6. Los Doce pétalos del Corazón, en el Chakra cardíaco.
7. Los Doce Apóstoles de Cristo, simbolizando cada una
de las Constelaciones del Zodíaco y cada uno de los doce pétalos
del chakra cardíaco. Cristo es la representación simbólica
y mística de la Joya en el Loto, que se abre esplendorosa
al finalizarse con éxito los Doce Trabajos de Hércules.
8. Los Doce rutilantes pétalos que surgen en el interior del
“chakra coronario o “Loto de Mil Pétalos”, como consecuencia
de la perfección del chakra cardíaco.
9. Las Doce Tribus de Israel.
10. Las Doce Puertas de la Ciudad Celeste de Shamballa.
11. Los Doce Meses del Año.
12. Los doce hijos de Jacob.
Vicente Beltrán Anglada