Historias de griegos y romanos
Juan Ramón González Ortiz

 

revista nivel 2
Erasístrato fue uno de los mayores médicos de la antigüedad, junto con Claudio Galeno y, naturalmente, Hipócrates.
Os voy a contar uno de sus más acertados diagnósticos ante un misterioso caso clínico en el que habían fallado todos sus colegas. He leído una historia muy parecida que le sucedió a Galeno.
Antíoco, el hijo de Seleuco I Nicátor, rey de Siria, estaba postrado en cama con un extraño cuadro de inquietud, palpitaciones, insomnio, desasosiego, en fin, lo que hoy en día se llamaría depresión mayor. Hay que decir que la enfermedad de la depresión, en verdad terrible, era una rareza en las edades antiguas. La depresión era un desafío a la ciencia médica por incomprensible y, a veces, por intratable. Baste decir que Juana la Loca, nuestra reina, no tuvo otra cosa que una tremenda depresión, que se fue agudizando más y más, a medida que pasaba el tiempo.
La depresión era una enfermedad muy infrecuente y se explicaba como una suerte de locura, y ya está. En la antigua Grecia, la depresión era un tipo de posesión.
Erasístrato estaba observando al doliente en su lecho, cuando de repente llegaron junto a él unas personas para interesarse por su salud, entonces, el médico vio que una delgadísima vena en el cuello de Antíoco empezaba a latir agitadamente.
Al día siguiente, quiso el médico que todos los sirvientes y familiares desfilaran de uno en uno delante del enfermo. Mientras tanto, Erasístrato estaba sentado en la cabecera junto al enfermo, con su mano entre las suyas, atento a su pulso. Fueron desfilando todos, entonces pasó Estratonice, segunda mujer de Seleuco y por tanto madrastra de Antíoco. Y no solo se le aceleró el pulso al doliente, sino que su rostro se cubrió de sudor, y un mortal letargo cayó sobre él.
Sabiendo ya la enfermedad que padecía el joven, Erasístrato fue a ver al rey que se mostró admirado de las dotes de observación del médico. Entonces le rogó al soberano que le cediera la esposa al heredero, aunque fuera por un único día. Por supuesto, el padre, que solo quería al curación del hijo, consintió.
Al día siguiente el rey Seleuco, se ausentó todo el día del palacio para una revista militar y un consejo con sus mandos militares….
Naturalmente, como os podéis imaginar, el jovencito curó.

Un ciudadano marchó un día desde la ciudad de Roma hasta la lejana Mitilene, pues quería conocer a Marcelo, la espada de Roma, conquistador de Siracusa, que había sido desterrado allí por el Senado romano.
Vio allí un hombre feliz y entregado por completo a honrar a los dioses y a preocuparse por el género humano. Hasta tal punto eso fue así, que cuando nuestro viajero tuvo que volver a la Ciudad al despedirse del ilustre romano, le dijo: “parece que yo soy el que parte al destierro pues tú eres mi patria y mi alma, y sin ti, Marcelo, viviré en el destierro más aborrecible”.

Cuando Polión invitó a comer al frugal emperador Augusto, avisó a toda su servidumbre de que castigaría con la pena capital a todo aquel que en presencia del Emperador cometiese un error mientras sirviese, o una falta contra el decoro. Quiso su esclavo Afer cometer ese error, y cuando tomaba la copa de Augusto para servirle vino del Falerno la dejó resbalar de sus manos y la copa de cristal cayó al suelo quebrándose en mil pedazos. Polión estalló en cólera y quiso que el esclavo inmediatamente fuese lanzado al estanque de las morenas, pues se decía de ellas que, si estaban hambrientas, y las de Polión lo estaban, devoraban carne humana. Augusto pidió calma y rogó que antes de precipitar al esclavo en el lago de las morenas le mostrasen el resto de las copas de cristal. Polión se serenó un momento y mandó que trajeran la cristalería. Una vez que la extendieron sobre la mesa, Augusto levantó su bastón y las rompió todas. Y mirando a Polión le dijo, “Yo te he hecho más destrozo que tu esclavo, sin embargo, a mí no me vas a echar a la piscina de las morenas. Te ruego que si a mí no me lo haces tampoco se lo hagas a él, que solo ha roto una copa”.
Todos se quedaron admirados, en silencio, con la boca abierta. Allí mismo, el gran Augusto le compró a Polión su esclavo, pagándole cinco veces más su valor.
Al día siguiente, unos carromatos le traían a Polión docena y docenas de múrrinos vasos, hechos del más puro vidrio, y adornados con ónices y camafeos.


Popea Sabina, segunda esposa del emperador Nerón y tal vez la mujer más bella de Roma, no fue incinerada, sino que su cadáver fue depositado en un ataúd que contenía afeites, sedosos ungüentos, cremas perfumadas y bálsamos bien olientes. Pasó por ahí un filósofo y al ver cómo depositaban el cuerpo de la mujer en la caja repleta de pomadas y de sebo sonrosado, dijo: “Al final, nuestra reina no ha valido más que un cebollino encurtido pues eso es en lo que actualmente se ha convertido”.

Cuando Marco Antonio conoció a Cleopatra, se quedó sin aliento nada más verla, a pesar de que la soberana de Egipto no era especialmente hermosa, y no sabía qué hacer para llamar su atención. Un día, Antonio se puso a pescar junto al Tíber sabiendo que cuando pasase Cleopatra con su comitiva forzosamente se pararía a hablar con él. Marco Antonio, había dispuesto que en cuanto Cleopatra se acercase, unos sirvientes, a los que ya tenía apostados, lanzarían peces vivos, de unas cestas en las que los transportaban, con la esperanza de que picarían en el anzuelo de Antonio. Y así fue. Mientras Antonio exhibía sus dotes de gran pescador, Cleopatra se fijó en un grupo de gente muy atareada unos metros más arriba y comprendió de qué se trataba.
Pasados unos días, Cleopatra invitó a Antonio a pescar en alta mar en una de las fastuosas naves de la Soberana de Egipto. Cleopatra también tenía sus esclavos preparados para jugar a las trampas. Y en cuanto Antonio lanzó su anzuelo al mar, notó que ya había picado un gran pez. Cuando sacó el pez todos se rieron, pues Cleopatra había mandado que le pusieran un pez ya cocinado y atado a su bandeja de plata.

Juan Ramón González Ortiz

 

 

revista nivel 2

Revista Nivel 2 Núm 44

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 43, FEB2026

 

REVISTA NIVEL 2 NÚM 42

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2. NÚM 41. AGOSTO 2025

 

REVISTA NIVEL 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 40

abril2025

revista nivel 2

Revista Nivel 2, ENERO2025

 


REVISTA  NIVEL 2   EN FACEBOOK

ENLACES A OTRAS PÁGINAS

 


 

Descargas gratuitas

evolucion y camino a la iniciacion

EVOLUCIÓN Y CAMINO A LA INICIACIÓN

 

 

 

revista nivel 2
SarSas

revista nivel 2