LA
NUBE: DE LA CIBERCULTURA A LA SEMIOSFERA
Por Jorge Ariel Soto López

"La nube", es un paradigma que permite ofrecer servicios
de computación a través de una red, que usualmente es
Internet. En este tipo de computación todo lo que puede ofrecer
un sistema informático se ofrece como servicio, de modo que
los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles "en la
nube de Internet" sin conocimientos en la gestión de los
recursos que usan. Muchas personas están obnubiladas por la
inteligencia artificial desconociendo que cuentan con una inteligencia
espiritual que hace mayores proezas, pues mientras que el ciberespacio
es una realidad simulada que se encuentra implementada dentro de los
ordenadores y de las redes digitales de todo el mundo, la semiosfera
es el mundo de significados en el que todos “los humanos viven, se
mueven y tienen su Ser”.
LA
NUBE EN INFORMÁTICA
La nube de computación es un nuevo modelo de prestación
de servicios de negocio y tecnología, que permite incluso
al usuario acceder a un catálogo de servicios estandarizados
y responder con ellos a las necesidades de su negocio, de forma flexible
y adaptativa. La computación en la nube son servidores desde
Internet encargados de atender las peticiones en cualquier momento.
Se puede tener acceso a su información o servicio, mediante
una conexión a internet desde cualquier dispositivo móvil
o fijo ubicado en cualquier lugar. Sirven a sus usuarios desde varios
proveedores de alojamiento repartidos frecuentemente por todo el mundo.
Esta medida reduce los costos, garantiza un mejor tiempo de actividad
y que los sitios web sean invulnerables a los delincuentes informáticos,
a los gobiernos locales y a sus redadas policiales pertenecientes.
Se considera un paradigma ya que plantea que la información
se almacena de manera permanente en servidores de Internet y
se envía a cachés.
El concepto fundamental de la entrega de los recursos informáticos
a través de una red global tiene sus raíces en los años
sesenta. La idea de una "red de computadoras intergaláctica"
la introdujo en los años sesenta JCR Licklider, cuya visión
era que todo el mundo pudiese estar interconectado y poder acceder
a los programas y datos desde cualquier lugar. El concepto de
la computación en la nube empezó en proveedores
de servicio de Internet a gran escala, como Google, Amazon AWS (2006),
Microsoft o Alibaba y otros que construyeron su propia infraestructura.
De entre todos ellos emergió una arquitectura: un sistema de
recursos distribuidos horizontalmente, introducidos como servicios
virtuales de tecnología informática escalados masivamente
y manejados como recursos configurados y mancomunados de manera continua.
Las granjas de servidores, sobre las que escribió George Gilder,
eran similares en su arquitectura al procesamiento tipo rejilla,
pero mientras que las redes se utilizan para aplicaciones de procesamiento
técnico débilmente acoplados, este nuevo modelo de nube
se estaba aplicando a los servicios de Internet.
LA NUBE EN METEOROLOGÍA
Una nube es un hidrometeoro que consiste en una masa visible compuesta
de cristales de nieve o gotas de agua microscópicas suspendidas
en la atmósfera. Las nubes dispersan toda la luz visible y
por eso se ven blancas. Considerando que las nubes son gotas de agua
sobre polvo atmosférico y dependiendo de algunos factores,
las gotas pueden convertirse en lluvia, granizo o nieve.
En meteorología, la precipitación es cualquier forma
de hidrometeoro que cae de la atmósfera y llega a la superficie
terrestre. Este fenómeno incluye lluvia, llovizna, nieve,
aguanieve, granizo.
En química, es el proceso que ocurre cuando una sustancia
insoluble se forma en la disolución. En la mayoría de
los casos, el precipitado (el sólido formado) baja al fondo
de la disolución, aunque esto depende de la densidad del precipitado:
si el precipitado es más denso que el resto de la disolución,
cae. Si es menos denso, flota, y si tiene una densidad similar, se
queda en suspensión.
En ciencia cognitiva, es parte del proceso creativo que ocurre de
una tormenta de ideas como activador creativo. Un verdadero pensador,
es un creador incipiente que manejará el poder a fin de “precipitar”
u obligar a emerger las formas objetivas, así los tres elementos
de la magia el pensador, el poder y la cualidad, se convierten en
el cuarto: la precipitación.
Un mago era aquel Ser capaz de dispersar las nubes, tal como se logra
al pronunciar la palabra de poder: Yo Soy. La iniciación era
esencialmente una penetración en zonas de la conciencia divina,
que no están dentro del campo normal de la conciencia de un
ser humano, por lo tanto, el proceso de aprendizaje se puede estudiar
con base en las palabras Penetración, Polarización
y Precipitación. El poder del pensamiento humano, en la actualidad,
puede describirse primordialmente como pensamiento creativo, ya son
muchos los que estamos pensando en forma creadora. La opinión
pública, las ideas masivas, las tendencias del deseo y el pensamiento
humanos, son hoy de un orden muy elevados, y puede verse en forma
muy interesante la precipitación física de estos pensamientos
en el auge de la publicidad, el marketing y el diseño.
La enorme multitud de insectos que pueblan nuestro planeta durante
determinados ciclos, son objeto de creciente preocupación
para los hombres de ciencia, los agricultores y todos los que trabajan
por el bienestar del animal humano, son el resultado directo de la
precipitación del pensamiento. A medida que los seres humanos
aprendemos a pensar con mayor altruismo y pureza, y a medida que la
malicia, el odio y la rivalidad dan paso a la hermandad, bondad y
cooperación, la plaga de insectos, desaparece con toda seguridad.
En esas tres palabras, colaboración, comprensión y compasión
tenemos la terna del amor humano.
LA NUBE EN SEMIÓTICA
La nube del conocimiento es el conjunto de las intenciones, los propósitos
y las ideas que, en cualquier período dado, motivarán
el trabajo de los Maestros y condicionarán la cualidad de la
inspiración que puedan recibir en el Ashrama, al cual
estamos vinculados. En realidad, vínculo es una expresión
del libre albedrío del hombre, que elige y reconoce
sus relaciones y se adhiere a ellas. En sentido espiritual tendrá
como móvil la responsabilidad amorosa, y en sentido personal,
la emoción sensoria. La meditación está destinada
básicamente al entrenamiento para percibir inteligentemente
lo que Patanjali llama "la nube de cosas conocibles".
Actualmente, esta "nube de cosas conocibles" ha condensado
energías que fueron puestas a disposición por los Espíritus
de Restauración, Reconstrucción y Resurrección.
Estas energías, hoy disponibles, son en más amplia
escala y naturaleza superior similares a aquellas que el alma individual
pone a disposición de la personalidad cuando está preparada
para el aprendizaje, y son mucho más poderosas porque constituyen
a su vez una precipitación de energías que están
a disposición de Shamballa, más las energías
y fuerzas generadas por la Jerarquía. Ahora pueden ser
empleadas en la Tierra fuerzas extraplanetarias, debido al progreso
de nuestro planeta y a su relación con todo el sistema
solar. La nube se precipita pero el sol proyecta. La iluminación
de las mentes de los hombres, para que puedan ver las cosas tal cual
son, captar los móviles correctos y conocer el camino de las
rectas relaciones humanas, constituye ya una necesidad imperiosa;
el poder motivador de la buena voluntad es esencial para la correcta
acción; obtenidos ambos luz y amor no pasarán
muchas décadas antes de que la idea de rectas relaciones
humanas se haya convertido en ideal de las masas y
tomen rápidamente forma en todos los asuntos nacionales,
públicos y comunitarios. En el transcurso de la historia,
la humanidad ha empleado ideas aplicables al vivir humano que expresaban
conceptos progresistas; actualmente, las dos ideas necesarias
son: luz en el camino y buena voluntad práctica. Debe siempre
recordarse que la luz es energía activa y el amor también
es una energía. Es conveniente tener en cuenta que luz y materia
son científicamente términos sinónimos,
y que la red de luz es verdaderamente sustancia, por lo tanto portadora
de la buena voluntad. En consecuencia debe comprenderse que es
una sola red, compuesta de dos tipos de energía. Por medio
del claro pensar, el pensamiento dirigido y la percepción
mental, pueden convertirse en objetos del deseo humano. Las ideas
son simplemente canales para las nuevas y deseadas energías
divinas; los ideales son estas ideas cambiadas o reducidas a
formas mentales y presentadas como tales al público. Las ideas
se convierten telepáticamente en ideales, que es otra manera
de expresar la antigua ley, "la energía sigue el pensamiento".La
reflexión, la metacognición y la visualización
dieron lugar al pensamiento científico, que es esencialmente
meditación, y la necesaria actividad creativa.
La nube de la significación es aquella conformada por símbolos,
medios por los cuales la impresión registrada es impartida
a la conciencia cerebral. Todas las impresiones han de ser registradas
y traducidas en símbolos, por medio de la palabra o representaciones
pictóricas. Vemos pues cómo hay una gran diferencia
entre revelación e impresión. Mientras que en la revelación
hay una nube que ha de ser precipitada, en la impresión hay
una esfera que ha de ser interpretada. La meditación nos ayuda
a ello. Los siete grados del trabajo meditativo dan como resultado
la creatividad de índole efectiva.
El deseo conduce a obtener en la tercera dimensión lo que
la personalidad desea y quiere. La plegaria fusiona el deseo de la
personalidad con la aspiración, para establecer relación
y contacto con el alma. La reflexión mental o el pensamiento
concentrado producen con el tiempo la integración y la realización
definida de la personalidad en la tercera dimensión. La metacognición
como actitud mental enfocada y concentrada más una reflexión
fija de naturaleza creadora, produce la personalidad fusionada con
el alma, despertando la conciencia. La Adoración es el reconocimiento
conjunto y la consiguiente reflexión de la humanidad sobre
la realidad de la divina Trascendencia y la divina Inmanencia. La
Intercomunicación como colaboración creativa para obtener
una elevación mundial de la humanidad. La conciencia social
invoca la ayuda de entidades superiores. La Meditación está
basada en la evocación de la respuesta humana a los valores
espirituales superiores.
Nuestro
Planeta Tierra, cual centro de energía en el sistema solar
responde a numerosas energías entrantes, en cuyo corazón
se encuentra la conciencia cósmica a la que damos el nombre
de Sanat Kumara, el que a su vez actúa por medio de un triángulo
de energías: Shamballa, el Consejo y la Humanidad. Shamballa
es impresionada por los miembros de la Gran Hermandad Blanca en Sirio.
El Consejo es impresionado por Shamballa y un grupo de Contemplativos
la transmiten a los Maestros. La Humanidad es impresionada por
la Jerarquía mediante el estímulo de las ideas, las
cuales se manifiestan a través de una progresiva e iluminada
opinión pública. La energía proveniente de Shamballa
utiliza el centro coronario, cuando el ser humano está suficientemente
desarrollado. La energía proveniente del Consejo de Maestros
utiliza el centro cardíaco. La energía proveniente de
la Humanidad utiliza el centro laríngeo y actúa a través
de la personalidad integrada.
El
centro coronario es el agente dinámico del Propósito
extraplanetario. El centro cardíaco es el agente del Plan de
evolución. El centro laríngeo es el agente de la Participación
humana en relación con los tres reinos subhumanos de la naturaleza.
En estas tres palabras Participación, Propósito y Planificación
tenemos la terna de la voluntad humana acorde a la divina.
La evolución controla la forma del Propósito, el Plan
concierne al reconocimiento estratégico del Propósito,
mientras que este es el Pensamiento sintético que afluye a
la suprema conciencia del Señor del Mundo, a través
de los siete Senderos que los Maestros perciben en el sexto grado
de conciencia.
Se recomienda leer los libros dictados por el Maestro Tibetano
a Alice Bailey..
- El Discipulado en la nueva era.
- La Educación en la nueva era.
- La Comunicación en la nueva era: la Telepatía
- La ciencia de Impresión: el vehículo Etérico.
JORGE
ARIEL SOTO LÓPEZ