El
Manú
por Juan Ramón González Ortiz
(gonzalezortiz2001gmail.com)

El Manú es la entidad que gobierna y dirige la evolución
de los seres de una raza, una ronda o una Cadena. Hay muchos tipos,
clases y rangos de Manús, desde los niveles más altos
a los menos altos. Todos sabemos que existe un Manú por cada
raza raíz, pero también existe un Manú que controla
las siete Cadenas que forman en su conjunto un Esquema, o Plan. En
algunos textos de teosofía, al Manú que controla y dirige
la evolución de las siete Cadenas planetarias se le llama “Logos
de la Cadena planetaria”. Tal vez sería mejor llamarle “Logos
del esquema planetario”.
Por debajo de este Manú, existe un Manú para cada una
de las Cadenas, es el Manú de la Cadena. Por debajo hay un
Manú para cada Ronda, es el Manú de la Ronda. Y aún
por debajo hay un Manú para cada uno de los globos, lo que
incluye las siete razas. Y, finalmente, Blavatsky nos dice que también
hay un Manú para cada una de las razas.
Existe, por tanto, un Manú central, en cada esquema planetario.
Un Manú para cada una de las Cadenas que hay dentro de ese
esquema. O sea, siete Cadenas, siete Manús. En una Cadena hay
49 rondas, por tanto, hay 49 Manús de ronda en una Cadena.Como
en una Cadena planetaria hay 343 globos, habrá tantos Manús
como globos. En cuanto a las razas, en una Cadena planetaria hay en
total 2401 razas, es decir, siete por globo, eso quiere decir que
existen otros tantos Manús de raza, uno por cada raza raíz.
Después veremos que estas cifras habrá que multiplicarlas
por dos, pues existen los Manús semilla y los Manús
raíz.
Es decir, siempre hay un Manú a cargo de una corriente de evolución,
por pequeña que esta sea.
En resumen, si este encadenamiento de departamentos y de Manús
que supervisan a otros Manús, cada uno en su raza, globo, ronda
y Cadena, se pudiera representar, el dibujo resultante sería
algo así:
Pensamos que un manvantara es simplemente el tiempo en el que trascurre
la evolución de una Cadena. Pero no es así, también
existe un manvantara formado por la evolución de las siete
Cadenas de un Esquema. En este caso sería un “Mahamanvantara”.
Dentro
de lo poco que se nos dado a conocer, y, dentro de eso, dado lo poco
que podemos comprender, podemos establecer que existen dos tipos de
Manús: Manú semilla y Manú raíz.
El Manú semilla es el que se hace cargo de todas las formas
vivas al término de la séptima repetición de
cada una de las Rondas, es decir, al finalizar una Cadena. El Manú
semilla no solo reúne en sí a toda la humanidad, a toda
la inmensa cantidad de seres, y a todas las clases de seres que han
evolucionado, sino que también reúne sus resultados.
El Manú semilla también es el que, cumplido el tiempo,
presenta todos estos resultados y productos al Manú de la nueva
Cadena, el Manú raíz.
El Manú raíz recibe todos esos productos, continúa
el plan del anterior Manú semilla, y determina el orden en
el que estos seres deberán aparecer en una nueva Cadena, así
como su espacio y lugar apropiados.
Al acabar, por ejemplo, la Cadena lunar, el Manú semilla de
la Cadena agrupa a todas las entidades, las clasifica, las divide
y las subdivide juntándolas, tal vez, según las tasas
de vibración. Estos resultados se ordenan y se sistematizan
rigurosamente.
Estas entidades, antes de pasar a la Cadena siguiente, viven una existencia
al margen del tiempo, en el silencio de la vida subjetiva. Los períodos
entre Cadena y Cadena son inimaginables por nosotros. Literalmente,
fuera de cualquier noción temporal. Se trata de algo así
como una existencia nirvánica.
Durante millones y millones de años, aunque en este estado
no hay tiempo, estas mónadas están periódicamente
expuestas a las corrientes energéticas del Manú semilla.
Este es semejante a un floricultor que, día a día, observa
una a una sus flores y las riega en su justa medida.
Esta situación del Manú semilla nos recuerda a la escena
grandiosa de Noé navegando en el arca solitaria con todas las
formas vivas existentes en su interior para crear un nuevo mundo cuando,
por fin, acabase el diluvio universal.
El Manú semilla es también el que tiene a su cargo elegir
a los colaboradores y auxiliares que estarán a la cabeza durante
la Cadena siguiente para dirigir todo el proceso. Muchas de estas
dignidades serán los posteriores Maestros.
El Manú semilla transmite el Plan al Manú raíz,
que lo recibe y empieza a trabajarlo en la Cadena que decide iniciar.
El Manú semilla es el que determina el orden en el que se han
de incorporar los diversos grupos de entidades a la vida de la nueva
Cadena. Por su parte, el Manú raíz recibe esos envíos
que periódicamente le van llegando y los distribuye en la nueva
Cadena.
Tanto uno como otro Manú están auxiliados por entidades
y colaboradores, fundamentalmente le informan del resultado de estas
inserciones.
Una de las reglas que se siguen es que los seres menos avanzados en
su desarrollo son enviados los primeros a fin de que habiten las formas
más primitivas. Cuando estas formas alcancen un mayor nivel
de desarrollo, vendrán las entidades más experimentadas
y maduras.
El Manú semilla de la Cadena lunar es Chakshushas. Y el Manú
raíz de la Cadena terrestre es Vaivasvata, el cual no debe
confundirse con el Manú de la quinta raza raíz, la aria,
que lleva el mismo nombre.
Parece ser que Vaivasvata, Manú raíz de la cuarta Cadena,
la cadena terrestre, es un ser proveniente del esquema de Venus. Dos
de sus auxiliares proceden de ese mismo esquema, mientras que el tercero
proviene de la Cadena lunar
El Manú de la cuarta raza raíz, la raza atlanteana,
también era un Adepto proveniente del esquema del Venus.
El Manú raíz es el que distribuye el trabajo entre los
Manús de las rondas, los cuales fijan el trabajo de los Manús
de los globos, que hacen lo mismo con los Manús de las razas.
Antes de que el Manú raíz (ya sea de una Cadena o de
una Ronda,…) empiece con su tarea, la analiza y la diseña en
el plano del pensamiento. Acto seguido, la hace descender desde ese
nivel hasta otro que le permita tenerlo en todo momento ante sí.
Exactamente lo mismo hacen los Manús de orden inferior, ya
se traten de los Manús de un Globo, una Raza,….
Entonces cada Manú tiene ante sí mismo, en su nivel,
el modelo que hay que lograr. Con los materiales que posea en ese
nivel ha de alcanzar la máxima perfección, y normalmente
lo consiguen de manera gradual. Por eso los primeros intentos solo
son éxitos parciales, hasta que poco a poco se van perfeccionando.
Manús
raíces (Root) y semilla (Seed) de las siete rondas, de nuestra
cuarta cadena
Como vemos, también hay un Vaivasvata, el séptimo de
esta lista, Manú raíz de la cuarta Ronda, en la que
entra la oleada humana. No es el Manú de nuestra quinta raza.
Este Vaivasvata equivaldría al Noé bíblico.
Blavatsky en el volumen 2 de la DS nos habla de los diversos Vaivasvatas:
“En los libros esotéricos se nos dice que Manu Vaivasvata,
el progenitor de nuestra Quinta raza, que la salvó del diluvio
que casi exterminó a la Cuarta (Atlántida), no es el
séptimo Manu, mencionado en la nomenclatura de los Manús
Raíces, o Manús primitivos. Más bien es uno de
los 49 Manus que emanó de este Manu raíz” (...) "Vaivasvata,
por lo tanto, aunque séptimo en el orden, es el primitivo Manu
raíz de nuestra cuarta ola humana, mientras que nuestro Vaivasvata
era solo uno de los siete Menores Manus” (…) “El coronel Vans Kennedy,
si no me equivoco, comentó: “El primer principio en la filosofía
religiosa hindú es la Unidad en la diversidad". Si todos
esos Manus y Rishis se llaman por un nombre genérico, esto
se debe al hecho de que son una y todas las Energías manifestadas
de un mismo Logos”.
Aclaremos que para Blavatsky, Manú y Dhyan Chohan es lo mismo.
Juan
Ramón González Ortiz