001
NO SUFRAS POR PEQUEÑECES
Josep
Gonzalbo Gómez

Gaviotas,
Alfredo García Cuevas Serrano
A menudo nos dejamos alterar por cosas que si las vemos en su justa
medida no son realmente tan tremendas.
Nos obsesionamos por problemas y preocupaciones pequeños que
realmente no tienen ninguna importancia.
Por ejemplo volvemos del trabajo a casa y otro conductor nos bloquea
el paso y encima nos reprende por nuestra actitud impaciente, entonces
nos enojamos pensando que está totalmente justificado ese enojo.
Encima nos llevamos ese enojo a casa y lo contamos o lo manifestamos
con otras personas de nuestro entorno.
¿Por qué no te limitas a dejar qué ese otro conductor
siga con su limitada visión de la vida y su propio enojo?
Como este ejemplo, hay otros muchos que acaecen a lo largo de nuestra
vida diaria, como cuando tenemos que escuchar de una crítica
injusta de nosotros, o cuando nos corresponde realizar la parte más
pesada de una tarea, etc. etc.
De esta forma, por todo este conjunto de pequeñeces que acontecen
a diario nos perdemos la magia y la belleza de la vida.
Las pequeñeces a las que a menudo damos importancia son temporales
y efímeras en comparación con nuestra verdadera naturaleza.
Las pequeñeces que nos preocupan a nivel individual a menudo
pierden su importancia cuando las vemos desde una perspectiva más
amplia y conectada.
Al conectarnos con nuestra esencia espiritual, podemos descubrir un
propó¬sito y significado más profundos en la vida.
Esto nos ayuda a priorizar lo que realmente importa y a no perder
energía en trivialidades.
En definitiva, desde la perspectiva de la psicología espiritual
y transpersonal, "No sufras por pequeñeces" es una
invitación a reconectar con nuestra verdadera esencia, a ver
la vida desde una perspectiva más amplia y a vivir con mayor
propósito, paz y alegría.
Vídeo en Youtube:
https://youtu.be/vgxsFznUaHE

002
HAZ LAS PACES CON LA IMPERFECCIÓN
La necesidad de perfección y el deseo de paz interior habitualmente
suelen estar en conflicto.
Siempre que nos empeñamos en que las cosas sean de determinada
manera o mejor de lo que ya están o de una forma diferente,
nos encontramos en una batalla perdida.
Hemos de darnos cuenta que cuando nos centramos en lo negativo de
las cosas o de las personas es porque solemos estar insatisfechos
o descontentos con algún aspecto de la vida.
Centrarnos en las imperfecciones de las cosas y de las personas nos
apartan de nuestra meta de ser amables y bondadosos con la vida.
La salida a este atolladero consiste en detenerte cuando caigas en
el hábito de insistir en que las cosas o las personas deberían
ser diferentes de cómo son.
Con amabilidad recuérdate que la vida está bien como
es.
Recuerda también que la insatisfacción con la imperfección
de la vida tiene que ver con tu necesidad de control de todo lo que
te rodea, pues así te sientes seguro o segura.
Y esta necesidad de control está relacionada con algún
aspecto doloroso de nuestras vidas que todavía no hemos acabado
de resolver.
Si eres honesto, honesta con la vida, te darás cuenta que al
resto de las personas les sucede lo mismo.
Por tanto, cuando comiences a eliminar tu necesidad de perfección
en todas las áreas de la vida empezarás a descubrir
la perfección en la vida misma.
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/WATBBboqc7k
003 NO NECESITAS ESTAR EN TENSIÓN
Muchas personas piensan que deben de estar en la vida siempre en Guardia.
Me refiero a ese estado de alerta en el cual nuestra reactividad está
siempre apunto para responder ante las interacciones que la vida diaria
nos va poniendo por delante.
Obviamente, este estado de alerta es un mecanismo de defensa Para
evitar que estas situaciones adversas nos generen, dolor o insatisfacción.
Esa tensión es parte del guion de aquellas partes de nuestra
vida, en las cuales intentamos controlar nuestro entorno o al menos
que nos afecte lo menos posible.
Y es posible que esto nos funcione en determinados casos, pero a largo
plazo deberíamos de plantearnos si realmente conseguimos mayor
felicidad o mayores estados de paz.
Te sugiero que estés atento o atenta a estos estados y que
te observes internamente para descubrir que es realmente lo que estás
intentando proteger, pues así descubrirás algún
aspecto de tu vida que resta por resolver.
Y no te preocupes todos los tenemos. El cambio sustancial es comenzar
a darte cuenta que los tienes o seguir protegiéndote como hasta
ahora.
Y una vez que te das cuenta, relájate, permite que las situaciones
que la vida te pone por delante y tengan lugar sin tener que defenderte.
Al principio será un tanto doloroso o desagradable, pero con
la práctica descubrirás que no es necesaria ningún
tipo de protección y que puedes abrir tu corazón a la
vida.
Vídeo en Youtube:
https://youtu.be/gO9fg5kOrhU
004 TOMA CONCIENCIA DEL EFECTO DE BOLA DE NIEVE DE TUS PENSAMIENTOS
¿Te has dado cuenta de lo tenso o en lo tensa que te pones
cuando te encuentras atrapado o atrapada en tus pensamientos?
Y encima cuanto más te dejas llevar por el torrente de esos
pensamientos, peor te sientes. Un pensamiento lleva a otro y este
último a otro más y así sucesivamente, sin parar
hasta que se va apoderando de ti una agitación increíble.
Incluso suele suceder que te despiertes en medio de la noche, recordando
que tienes que afrontar alguna situación desagradable el día
siguiente, o complicada, o tal vez lo que aconteció el día
o días anteriores.
Si te fijas en estos pensamientos y sensaciones verás que se
retroalimentan unos a otros, formando un efecto de bola de nieve que
atrapa todo tu foco de conciencia.
Una bola de nieve, que suele detenerse con un estado emocional de
preocupación, de frustración, de miedo y hasta incluso
de lástima de ti mismo o de ti misma, en función del
tamaño de esta bola de nieve.
Hay personas que no llegan a descansar por las noches debido a esta
rumiación mental y emocional.
Y claro, esto encima afecta negativamente a nuestro estado de conciencia
el resto del día siguiente, y a las personas con las que interaccionamos.
Cuanto antes te des cuenta de este efecto de bola de nieve, más
fácil de resultará detener el proceso.
Puedes emplear la misma sensación de malestar o de sufrimiento,
a causa de esta bola de nieve, como señal, o de que debes de
tomar conciencia testigo de lo que está pasando.
Es decir, ya sea en la noche o durante el día, cuando empiezas
a encontrarte mal debido a tus preocupaciones a tus pensamientos,
a las sensaciones provenientes del cuerpo… es el momento para darte
cuenta de que tienes que tomar la riendas de tu conciencia.
Y en ese punto comenzar a observar desapegadamente tanto tu diálogo
interno, como tu emotividad y tus sensaciones.
Este es un proceso que iremos comentando en estos vídeos de
canal.
Si la bola de nieve tiene lugar por la noche, ten próximo a
ti un Bloc de notas y un bolígrafo para anotar aquello tan
importante que la mente te dice que no debes de olvidarte.
A continuación bebe un poco de agua, ve al baño y vuelve
a la cama y realiza un ejercicio de respiraciones conscientes, es
decir, de forma cómoda y relajada, centras tu foco de conciencia
en como el aire que inspiras entra fresco por tus fosas nasales y
sale un poquito más cálido cuando lo expiras.
Y seguramente la mente intentará recordarte aquello tan importante
que debes tener en cuenta para el día siguiente.
Pero como ya lo tienes anotado, no te vas a olvidar y lo que sea que
tengas que hacer lo vas a afrontar con tu mayor conciencia posible
y de la mejor forma que sepas y con la mejor buena voluntad posible.
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/MpExs47MHxo
005 DESARROLLA EL SENTIDO DE LA COMPASIÓN
La compasión es un sentimiento de amor. La compasión
tiene un significado bien distinto al que nos ha transmitido algunas
de las tradiciones religiosas.
La compasión, a la cual me refiero implica una actitud de empatía
real, pues implica la voluntad de meterse en la piel de otra persona.
Pero para poner en práctica este tipo de empatía, es
imprescindible que previamente desarrollemos la capacidad de observar
nuestros pensamientos y emociones internas y no dejarnos arrastrar
por el flujo magnético de esta energía.
Eso es lo que nos sucede habitualmente cuando interactuamos con el
resto de personas: no las estamos escuchando realmente, no estamos
realmente percibiendo su alegría, su dolor, su frustración,
pues lo que percibimos son sus estados pero filtrados por nuestro
sistema de creencias e ideas, lo cual lo trastoca absolutamente.
Incluso cuando vamos a interactuar con algunas personas, previamente
recuperamos rápidamente nuestra valoración y juicio
sobre cómo son, lo que han hecho y cómo deberían
ser…para prepararnos para esa interacción, y todo en base a
nuestra relación pasada con ellas.
Si no las conocemos, da igual, lo hacemos del mismo modo, pues en
base a su aspecto físico y su forma de expresarse las asimilamos
o integramos en algún estereotipo de cómo son las personas.
Es por ello, que muchas veces hablamos de empatía o de compasión,
pero ciertamente nos encontramos muy lejos de ser empáticos
o compasivos.
Por lo tanto, cuando somos capaces de observar los juicios internos
y las emociones que se desarrollan en nosotros cuando interactuamos
con una persona, de forma que no nos dejamos arrastrar por su influjo
magnético,
entonces, en nosotros se desarrolla como una especie de vacío
que nos permite escuchar y sentir nítidamente a la otra persona,
inundándonos con todo lo piensa y siente.
Y de esta forma conseguimos comprender y sentir realmente las vivencias
y estado de la otra persona.
También hemos de prestar idéntica observación
interna a este flujo de energía de la otra persona, como lo
hacemos con el nuestro, pues se trata de observar ese impacto en nosotros,
pero no permitir que su flujo nos arrastre.
Es un estado en el cual llegas a la conclusión de que tú
pensarías, sentirías, o actuarías, como lo está
haciendo la otra persona. Y llegas a esa conclusión por ese
estado de compenetración total con su yo interno
Si te das cuenta, si extendiéramos ese estado de compasión
o de empatía a todo el mundo, no volveríamos sentir
rechazo, abandono, ni afrontamiento por parte de ninguna persona,
pues sólo albergaríamos sincera aceptación .
De esta forma, todo lo integrarías porque lo que estaríamos
expresando es verdadero amor.
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/AoPVzGigqx4
006 LA COMPASIÓN Y LOS ACTOS COTIDIANOS DE BONDAD,
ENRIQUECEN LA VIDA
Te propongo un reto diario :
1. Tómate 5 minutos por la mañana para meditar en el
bien que harás por otros durante ese día.
2. Ponerlo en práctica a lo largo del día, abriéndote
completamente a vivenciar la experiencia práctica que elijas
o que se te presente
3. Estar atento o atenta a la reacción que provocamos
4. Estar atento o atenta a las sensaciones que provoca en nosotros
esa reacción
Ejemplos de práctica:
• Llama a algún familiar o amistad con que hace tiempo no contactas,
y exprésale todo el afecto y el agradecimiento que tienes con
esa persona.
• Unas palabras de alabanza y de reconocimiento a tus hijos, dándoles
gracias por lo que son, cómo son y todo lo que te aportan
• Lo mismo con tu pareja
• Lo mismo con tus padres
• Sonríe y saluda con buenos días a algún vecino
o vecina con la que te encuentres y pregúntale cómo
le van las cosas. Pregúntale con compasión, con verdadero
interés en que te cuente su historia.
• Sonríe y saluda con buenos días a gente que te encuentres
trabajando en la calle: un comerciante, un barrendero, algún
obrero etc.
• En el supermercado, cuando vayas a comprar saluda mirando a los
ojos al cajero/ cajera y pregúntale cómo le va el día.
Cuando pagues, mírale a los ojos, agradécele su servicio
y deséale que tenga un buen día.
• Cede amablemente el paso a otras personas cuando sea adecuado, ya
vayas andando o en vehículo.
• Ofrece ayuda a alguien que parezca necesitarlo, como cargar una
bolsa pesada o abrir una puerta
• Compartir tus conocimientos o habilidades con alguien que necesite
ayuda en alguna circunstancia que la vida te ponga por delante
• Haz un cumplido sincero a alguien: puede ser por su ropa, su peinado,
su trabajo, su personalidad, etc
• Escucha a alguien que necesita desahogarse o simplemente hablar.
• Invitar a alguien a tomar un café o compartir una comida
juntos.
• Sé paciente y comprensivo con alguien que esté pasando
por un momento difícil.
• Envía una nota o mensaje de ánimo a alguien que lo
necesite.
• Realiza algún tipo de contribución (voluntariado,
material o económica) con algún grupo o asociación
que defienda alguna causa de tipo humanitario, solidaria, ecológica,
etc.
• Visitar a alguien que esté enfermo o que necesite apoyo emocional.
• Hacer una lista de cosas por las que estás agradecido o agradecida
en la vida y compartirla con alguien.
• Acompañar a alguien a un evento cultural o deportivo al que
no hubiera podido asistir de otra manera.
• Dejar que alguien se adelante en la cola o ceder el asiento en el
transporte público a alguien que lo necesite.
• Ayudar a un vecino o vecina con tareas del hogar
• Recoge la basura que encuentres en la calle o en el parque y deposítala
en una papelera o en un contenedor.
• Ayuda a un compañero o compañera de trabajo con una
tarea difícil o abrumadora. Etc. etc. etc.
¡Nunca subestimes el poder de un pequeño gesto de bondad!
Vídeo en Youtube:
https://youtu.be/8kmSJUy5Gjw
007 INTERRUMPIR O ACABAR LAS FRASES DE OTRAS PERSONAS
Hay personas que suelen interrumpir a otras personas cuando hablan
o incluso les acaban las frases.
Muchas de ellas te interrumpen te cuentan su relato, habitualmente
centrado en una misma temática y se van.
Algunas otras personas da la sensación de tener prisa por acabar
la conversación y zanjar el asunto que se está comentando.
Y es curioso que cuando interrumpimos o acabamos las frases, lo hacemos
con algunas personas, pero no con otras
Esto está relacionado con las expectativas que tenemos con
el tipo de personas con las que interlocutamos.
Probablemente tengamos tendencia a interrumpir menos aquellas personas
que suponen para nosotros un modelo de vida a alcanzar o supone para
nosotros algún tipo de autoridad, o albergamos algún
tipo de expectativa con esa persona, o simplemente, nos aporta tranquilidad
escucharlas pacientemente.
En todo caso, lo que resulta innegable es que a las personas que interrumpimos
o les acabamos las frases no las estamos escuchando ni percibiendo
sus estados emocionales.
Y esto sucede, porque como ya hemos comentado en otros vídeos
de este canal, no estamos centrados.
Me refiero que no estamos centrados en nuestra conciencia testigo
y somos observadores del torrente incesante de pensamientos y valoraciones
que tienen lugar en nuestro interior mientras interactuamos con otras
personas.
Estamos tan centrados en el discurso de esa voz interior, que es ella
realmente quien toma las riendas de la interlocución con otras
personas.
Y por supuesto, esa voz interior no va a estar dispuesta a estar callada
ni que le narren o expliquen la vida de una forma diferente a su punto
de vista.
Un punto de vista que como hemos comentado ya en otros vídeos,
está condicionado, está mediatizado por esa necesidad
de controlar nuestro entorno para así evitar situaciones que
despierten el cuerpo de dolor que todavía mantenemos arraigado
en nuestro más profundo yo inferior.
Y por lo tanto, recuerda que nosotros no podemos cambiar a las otras
personas, pero si podemos cambiar nuestras respuestas y por tanto
si consigues mantenerte en esa conciencia testigo, comprobarás
que esa tendencia a interrumpir o acabar las frases de otras personas
va a ir disminuyendo.
Al tiempo que vas a ir incrementando tu capacidad de escucha, y por
lo tanto va a tener un efecto beneficioso en todas las relaciones
de tu vida.
Vídeo en Youtube:
https://youtu.be/ypSvhQ8FGSg
008 IMAGÍNATE QUE TODO EL MUNDO ES PRECLARO
Ahora te voy a proponer otro ejercicio para tu vida cotidiana. Aunque
si te soy sincero, realmente te lo voy a proponer para el resto de
tu vida.
La práctica consiste en que desde que te despiertas por la
mañana, te quites esas gafas protectoras que tu ego o yo inferior
ha ido elaborando con esmero desde que eras pequeño o desde
que eras pequeña para protegerte de todo y de todos y contemples
a todas las personas que conoces y con las que te encuentres a partir
de ahora como personas preclaras.
Con preclaras me refiero a que todas ellas tienen algo que enseñarte.
Por ejemplo el conductor impaciente, el vecino irrespetuoso, el camarero
o dependiente poco amable, el compañero o compañera
de trabajo egoísta, el jefe o la jefa implacable, el amigo,
amiga o familiar que abusa de la confianza, o por supuesto, esas circunstancias
de nuestra vida cuyas obligaciones nos hacen sentirnos permanentemente
cautivos y frustrados.
Tu papel en esta prueba consiste en determinar lo que tratan de enseñarte
todas las personas que hay en tu vida.
Esta práctica te va a posibilitar cambiar la pregunta ¿por
qué me están haciendo esto? que habitualmente te haces
con esas gafas oscuras del ego a la nueva pregunta:
¿Qué está intentando enseñarme esta persona
o ¿Para qué me está sucediendo esto? si en lugar
de una persona. se trata de una circunstancia que te acaece en la
vida.
No olvides realizar esta práctica con cierto grado de humor.
Un humor que te devendrá natural con la práctica, cuando
recuerdes cómo interpretabas antes esas mismas interacciones
con las gafas del ego.
Con la práctica continuada, descubrirás que te sentirás
mucho menos fastidiado o fastidiada, molesto o molesta y frustrada
o frustrado a causa de las acciones e imperfecciones de los demás.
Y además sin darte cuenta, sin proponértelo, vas a
desarrollar un impresionante carácter compasivo con todos
los seres que te rodean, pues este camino conduce a un inmenso agradecimiento
a toda la vida.
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/RPac5KSJMjg
009 CÓMO MANTENER CONVERSACIONES POLÍTICAS ENRIQUECEDORAS
Afrontar opiniones políticas contrarias a las propias puede
resultar desafiante, especialmente cuando sentimos una fuerte conexión
emocional con nuestras creencias políticas.
Y justamente en esa identificación emocional con nuestras ideas,
ese apego a ideas y creencias, reside la causa de tensas y, en ocasiones,
desagradables conversaciones de carácter político o
social.
Algunas personas defienden ardientemente sus ideas políticas
como si les fuera la vida en ello. Y no me refiero a que no se deba
de reflexionar o argumentar con pasión nuestras ideas.
Me refiero a que ese sano intercambio puede realizarse sin apego,
de forma que alguien nos pueda mostrar algun aspecto mejorable o más
certero, algún punto de encuentro, entablando una conversación
tranquila con otras personas.
Esto actualmente es casi una quimera, pero esa posibilidad de cambio
puede, debe, necesita comenzar individualmente, por nosotros mismos.
Para ello, es esencial que cuando interaccionemos, estemos centrados
desde nuestra conciencia testigo, y observemos con desapego el flujo
de nuestras ideas y emociones y el de las otras personas.
Desde este punto de centramiento, de atención, de desapego,
intentar no dejarnos arrastrar por el flujo energético, muy
magnético, de estas ideas.
En la conversación te aconsejo:
1. Escuchar activamente: Presta atención a las opiniones de
los demás de manera abierta y sin interrumpir. Intenta comprender
sus perspectivas y motivaciones detrás de sus creencias políticas.
La empatía y la comprensión son fundamentales para un
diálogo constructivo.
2. Mantén la calma: Puede ser tentador dejarse llevar por
la emoción y reaccionar de forma impulsiva. Sin embargo,
es importante mantener la calma y ser respetuoso durante las discusiones
políticas. La ira y la agresividad verbal solo pueden exacerbar
la tensión y dificultar el diálogo.
3. Haz preguntas y expresa tus puntos de vista de manera constructiva:
En lugar de atacar directamente las opiniones contrarias, formula
preguntas para entender mejor la perspectiva de la otra persona. Expresa
tus puntos de vista de manera clara y respetuosa, respaldados por
argumentos razonados y evidencia, en lugar de caer en ataques personales
o generalizaciones.
4. Busca puntos en común: A pesar de las diferencias políticas,
es posible que encuentres áreas de acuerdo con las personas
que tienen opiniones contrarias. Identificar puntos en común
puede ayudar a establecer una base para una discusión más
constructiva y encontrar soluciones comunes.
5. Reconoce tus límites y establece límites saludables:
Si la discusión se vuelve demasiado intensa o no parece llevar
a ninguna parte, es posible que sea necesario establecer límites
saludables. No todas las conversaciones políticas resultan
ser continuas o productivas, y está bien alejarse si se vuelven
egocentradas y separativas
Recuerda que la diversidad de opiniones es parte fundamental de una
sociedad democrática y que el respeto mutuo es esencial para
el diálogo constructivo.
A veces, es posible que no llegues a un acuerdo, y eso está
bien.
Lo importante es fomentar un ambiente donde se respeten las diferencias
y se promueva un intercambio de ideas informado y constructivo.
Afrontar y participar en este tipo de conversaciones de forma centrada
e inclusiva, es muy importante para el crecimiento espiritual de
toda la humanidad.
Vídeo
en Youtube:
https://youtu.be/WQ9hSzWqz6U
010 SÉ MÁS PACIENTE
La paciencia es una de las cualidades que más te ayudarán
a impulsar una vida más plácida y afectuosa.
Cuanto más paciente seas más fácil te resultará
aceptar las cosas, tal y como son, es decir, abrirte a las interacciones
y a las circunstancias que se te van a ir presentando a lo largo del
día.
Sin paciencia la vida resulta extremadamente frustrante porque insistimos
en que las cosas tienen que ser como a nosotros nos gustaría,
lo cual acaba terminando en estados de fastidio, molestia, e irritación
frecuente.
Desarrollar esta paciencia implica por tanto abrir el corazón
al momento presente, aún a pesar de que inicialmente no sea
de tu agrado.
Esta paciencia únicamente puede desarrollarse gracias a la
observación de esos sentimientos y pensamientos que se desencadenan
ante circunstancias incómodas para nosotros.
Cuanto antes percibas que comienzan a desencadenase en ti esas sensaciones
y pongas en práctica esa observación interna, más
fácil te será impedir que te arrastren hacia estados
poco positivos.
Nada más los detectes, comienza a centrar tu conciencia en
la respiración, sin intentar impedir que lo que esté
aconteciendo tenga lugar.
No escapes, no huyas, no lo reprimas … vívelo, experiméntalo,
pero dándote cuenta de que estás observando tu respiración
interna y, adicionalmente, estás percibiendo esas emociones
y pensamientos.
Desde esa observación interna, es decir, esa conciencia testigo,
consigues desidentificarte de esas emociones y pensamientos. Tú
no eres eso que sientes, tú no eres eso que piensas, tú
eres quien observa eso que está sucediendo.
Tan solo que ahora te estás dando cuenta de que das cuenta,
lo cual desarrolla en ti de forma natural la paciencia.
Fundamentalmente, porque también te das cuenta que las personas
que antes desencadenaban en ti esa impaciencia, les sucede que están
absortos en sus respectivos pensamientos, ideas y emociones y están
siendo arrastrados por el flujo de su energía.
Y esta comprensión es plenamente compasiva.
Conforme te vayas, convirtiendo una persona más paciente y
plácida, irás descubriendo que comienzas a disfrutar
de muchos de los momentos que antes solían causarte frustración
y vivir la vida de una forma mucho más plena
Vídeo en Youtube:
https://youtu.be/c0huAMSw4g
Josep
Gonzalbo Gómez