LA
OCTAVA ESFERA, EL CENTRO DE CONTROL ACTUAL DE LA HUMANIDAD
(Origen de las Claves de la Distopía mundial actual)
Introducción a las Claves Ocultas de los conflictos y Distopía
actuales.
Javier Antolínez/Quintín García Muñoz

De
la película Requiem por un sueño.
En este artículo se pretende exponer, de una forma muy sintética
y directa, algunos de los aspectos ocultos que se han generado en
nuestra era y que, en los momentos actuales, se están manifestando
de forma tan violenta y distópica.
Sin estas líneas de conexión es imposible poder descubrir
de forma racional, los innumerables conflictos en los que el mundo
entero se encuentra envuelto.
Tenemos a grandes analistas, que van desgranando uno a uno todos y
cada uno de estos conflictos, pero no se ve a ninguno de ellos, y
hay muchos, entrar en el fondo donde se encuentran las causas originales
de TODO.
Es cierto que algunos, muy adelantados, van arañando las puertas
del lugar en el que están las causas ocultas. Incluso algunos
han podido adentrarse más profundamente, pero sus vidas han
sido segadas o han sufrido infinitos problemas. A otras personas,
que han revelado ciertos aspectos, les ha costado la ruina total y
el descredito social.
El resultado ha sido, y sigue siendo, que las verdaderas causas que
mueven el avispero mundial siguen quedando ocultas.
Actualmente los acontecimientos se están precipitando rápidamente,
a través de unas redes infinitas, muy bien tejidas, y los conflictos
están tomando una escalada mundial muy alarmante.
Llevamos ya varios siglos en ello, pero la gente se acostumbra a todo,
y el conflicto de hoy, por grave que sea, queda tapado o ahogado por
el siguiente.
Muchos de estos sucesos han pasado desapercibidos por la inmensa mayoría
de la humanidad, que todavía se encuentra en unas fases evolutivas
primitivas, muy a pesar de lo que muchos piensan.
Eventos extraordinariamente importantes que, debido al enfoque personal
individual, y sus obligaciones cotidianas, muchas personas no han
visto o no han prestado la debida atención a ellas. Situaciones
que, con el tiempo, se han ido desarrollando en nuestra historia y
que han supuesto la clave oculta de los cambios sociales que se han
ido sucediendo.
Eventos que han modificado nuestros entornos sociales de forma sustancial
hasta llegar a los extremos actuales.
La gente olvida los sucesos que no les afectan directamente, con una
enorme facilidad.
Muchos de estos acontecimientos, algunos de ellos ocurridos de forma
oculta a lo largo de siglos, han servido para dirigir a la humanidad,
cual rebaño dócil, y servir intereses de unos pocos
que actúan en las sombras, y que son los que tejen esta inmensa
red, muy bien urdida en absoluto secreto.
Se nos ha ido advirtiendo de forma repetida y de infinitas formas.
Pero al estar la humanidad, todavía, en una fase evolutiva
muy temprana, muy pocos han sabido hacerse eco de los avisos, y el
resto siguen completamente inconscientes a los dictados de un “inconsciente
colectivo”, perfectamente estructurado y diseñado a voluntad
de esos pocos, a los que me voy a ir refiriendo en estos artículos.
Como ejemplo muy visible y aparentemente inofensivo, de los muchos
que hay, tenemos las modas, que en los últimos tiempos sufren
cambios, no ya en años, sino en temporadas anuales y que una
inmensa mayoría sigue ciegamente.
“Evidentemente esta sustanciosa industria está en manos de
ellos”, al igual que la industria cosmética, la alimentación,
la farmacéutica y absolutamente todo. Todo lo controlan mediante
ciertas empresas y determinados bancos que son manejadas por unos
pocos.
Es muy significativo que antiguamente se buscaban unos patrones de
belleza, pero hoy en día esos patrones han sufrido un cambio
drástico hacía la fealdad, dirigiendo toda la industria
de la moda, hacia una unificación a la baja en la forma de
vestir. Hoy, todos nos vestimos como se vestían los pobres
de hace cien años, pero estamos muy contentos porque vamos
a la moda.

De
la película Requiem por un sueño
Los últimos ciento cincuenta años han sido un continuo
ir y venir de guerras y paz. Si lo observamos desde un punto de vista
elevado, es similar a la forma de funcionar de una bomba de vaciado
y llenado.
El fluido que se maneja es la humanidad.
La humanidad se destruye entre sí, a base de odio y guerras
muy bien pergeñadas y organizadas de forma estratégica.
En cada una de estas guerras, una vez agotados los recursos y las
fuerzas, los que sobreviven tratan de reconstruir todo de nuevo. No
olvidemos que para reconstruir se necesitan recursos económicos
y ahí están “ellos”, para proporcionar esos recursos
y recoger los beneficios de nuestro esfuerzo, una vez más.

En
definitiva, se cambian vidas humanas por riqueza material.
Ellos siempre ganan, jamás pierden, y al mismo tiempo, al haber
conseguido tener en su poder la máquina de imprimir el dinero,
con sus inmensas riquezas han logrado el poder total en el planeta.
Ellos son siempre los mismos, son los que recogen el fruto de todas
las cosechas.
Nosotros trabajamos para comer, ellos no trabajan, generan estrategias
sociales con las que controlan cada una de las facetas de la vida:
la alimentación, la justicia, la política, la economía,
el deporte, la música, los medios de comunicación, etc.
Lo hacen mediante corporaciones, desde cuya atalaya supervisan la
economía internacional.
Hoy en día hablar de la hegemonía de una u otra nación
sobre otras, no tiene el menor sentido, puesto que ellos son los que
colonizan y dominan cualquier actividad humana. Utilizan naciones
para seguir dando la sensación de que todo sigue igual, pero
si determinada nación no se adapta a sus intereses, la acaban
destruyendo.
Muchas de las Instituciones internacionales están bajo el paraguas
de su poder, y la mayoría responden a sus intereses, sean los
que sean.
Ciertamente, al mismo tiempo, hay algunos pocos que saben aprovechar
la corriente y se pueden enriquecer, pero no sin el explícito
consentimiento de los que manejan todo.
Para conseguir su propósito y que haya más productividad,
se necesita agitar los avisperos mundiales. No podemos olvidar que
la humanidad debido a su todavía escasa evolución como
un todo, tiende siempre a relajarse, y cuando tiene la menor oportunidad
deja de esforzarse. Por lo tanto, si se quiere tener producción,
hay que mover el avispero. Solo aquellos que están más
evolucionados, mantienen la Atención de forma permanente, porque
buscan más allá de sus límites. Esta forma de
proceder es incomprensible para la inmensa mayoría de la población
mundial, puesto que sus miras son muy cortas. Esta gran mayoría
está manejada por pensamientos inducidos, por muchos medios,
siendo las ideologías una de las principales herramientas utilizadas
y con un indudable éxito.

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Tal vez, se podrían considerar a “las Ideologías” como
el mayor cáncer inducido intencionadamente en la sociedad mundial.
Un éxito indudable que se han apuntado “Los Hermanos de Faz
Obscura”, esos que actúan desde el interior de “la Octava Esfera”.
De las ideologías surgen las políticas, y de las políticas
surge el control económico y social. Supieron utilizar ciertas
ideologías, en el fondo, perniciosas hasta la medula. Por causa
de estas ideologías millones de seres humanos han sido exterminados.
Sorprende ver cómo se cargan las tintas sobre unas, mientras
que otras parecen pensadas por hombres santos y sabios, pero en el
fondo, todas ellas tienen el mismo resultado: el asesinato del alma
humana. Este aspecto, que pasa desapercibido a la inmensa mayoría,
es de vital importancia, puesto que deja muy claro el verdadero objetivo
de las mismas. Evidentemente ninguna de estas políticas es
progresista, todas ellas son formas de control social y de esclavitud,
pero la sociedad en su gran mayoría, sigue ciegamente los dictados
de los medios de manipulación masiva, que intoxican con sus
mensajes mentirosos y cargados de veneno a la humanidad entera. Intentan
inclinar la balanza, y lo consiguen, hacia el desmedido lujo, el éxtasis
del placer que, para satisfacerse, lleva al terrible mundo de las
adicciones y de la violencia extrema. En los años setenta,
ya hubo escritores que advirtieron sobre la energía psíquica
que algunos extraen del odio y del temor humanos.
Así, la gran mayoría acepta todo sin el menor análisis,
ni tan siquiera el más sencillo. Basta con indicar que todo
lo hacen por el bien social, y tal argumento se convierte en dogma
de fe. Tenemos a algunos de sus súbditos que actúan
de comisarios del orden y control a los descarriados que no piensan
como ellos. ¡El enfrentamiento es perfecto!
Esto es la Cuadratura del Círculo, una estrategia perfecta
que, sin la menor duda, se han apuntado “los hermanos de la faz obscura”.
Con esta estrategia “ellos” y sus protegidos duermen muy tranquilos,
mientras que la población mundial, la gente, se mata siguiendo
consignas, doctrinas y dictámenes psicóticos, en vez
de dedicarse a sus actividades prioritarias que la Vida ofrece.
Solo tenemos que ver el nivel de destrucción de países
enteros asolados por esta ideología psicótica y, sobre
todo, mentirosa, con falsas promesas de igualdad y de justicia social.
La realidad que hemos visto en los países donde se ha afincado,
ha sido la desigualdad, la pobreza, la injusticia, la absoluta carencia
de libertad, los asesinatos de ciertos disidentes, y un enriquecimiento
estratosférico de los dirigentes.

Por lo general, liderados por personajes astutos y fieles a sus amos,
y, lo más esencial, sin base moral alguna.
En realidad, las distintas ideologías son formas de control
absoluto. Todas ellas son necesarias para crear la sensación
ficticia de libertad y solidaridad.
Siempre, de una forma sibilina y metódica seducen y someten
a la población. Es lo que algunos en los años sesenta
llamaban El Sistema. Todavía se recuerdan aquellos periodistas
héroes que luchaban contra “El Sistema”. Y al final los dirigentes
decían la curiosa frase: “Hay que cambiar todo para que
no cambie nada”
De una forma o de otra, lo importante y esencial es asesinar al alma
humana, y es lo que no podemos dejar de recordar. Olvidamos el alma
humana cuando nos obsesionamos por el deseo desmedido de poder, de
placer, de avaricia, de lujuria, de riquezas… o por sus contrarios
que podríamos denominar en términos generales, la pobreza,
el hambre, la sed y la desesperación. Ambos extremos son excelentes
herramientas para esclavizar y asesinar al alma humana.
Las cadenas son las hipotecas, los préstamos, los seguros,
los fondos de riesgo, productos financieros sustentados en el aire,
ingeniería financiera que al final no tiene un respaldo o soporte
real… el dominio de algunos bancos sin la menor ética financiera,
pero que han sabido ganarse un respeto inmerecido por parte de las
poblaciones de los países en donde se han instalado. No podemos
dejar de lado algo tan importante como la inflación, de la
que se valen algunos gobiernos como impuesto encubierto que nos saquea
día a día. El control total de la energía, siendo
la electricidad, el petróleo y el gas los protagonistas. No
es necesario recordar quién monopoliza su control absoluto.

De
la película: Todos los hombres del presidente.
Una de las herramientas utilizadas ha sido, de entrada, la democracia,
una de los grandes espejismos del siglo XX. Aparentemente la población
elige a sus representantes, que evidentemente se establecen en bandos
aparentemente distintos, pero su objetivo final es el poder y el dinero.
Tanto en un polo como en otro nos dicen que es para distribuir equitativamente
la riqueza, pero al final ésta se asigna como caramelos a la
población y como tartas gigantescas a la élite. En los
últimos años, muy especialmente, en todas partes del
mundo surgen líderes que no se ocultan y hacen gala de un desmedido
enriquecimiento nada más llegar a sentarse en un puesto de
poder. No esperan a ir poco a poco para no llamar la atención
como antes.
Al principio todo comienza con respeto a los ideales, y dentro de
unas normas establecidas, pero, como es habitual en la humanidad,
todo degenera y al final, todo se convierte en luchas por el poder,
y especialmente por el poder de tener a mano la caja común.
Y con la excusa del bien común esquilman a los súbditos.
Si bien es cierto, en honor a la verdad, que existen honrosas excepciones.

Mientras el pueblo sufre casi un absoluto abandono, la clase dirigente,
que es la nueva nobleza dominante, pelea por su trozo de tarta, que
es sustraído del esfuerzo de los “ignorantes” ciudadanos obnubilados
por consignas que enaltecen el bien social. Este saqueo no es para
los, tan cacareados, servicios sociales, es para sufragar los lujos
y deseos inconfesables de unos pocos.
Por otra parte, las religiones fueron el punto de partida de donde
surgió la manipulación desde tiempos inmemoriales. No
podemos olvidar que estamos saliendo de la era de Piscis, cuyo Rayo
es el 6º Rayo, que es el Rayo de las religiones. Debido a esta
poderosa influencia, a lo largo de dos mil años, las religiones
han constituido el eje central de dominio de la población.
Poco a poco, y debido a la polarización de una gran parte de
la humanidad, se han utilizado éstas para establecer un control
totalitario de las poblaciones.
Cuando se aproximaba el fin de esta era, se fueron preparando las
bases que sustituirían a las religiones: la aparición
de infinitas sectas, y el surgimiento de la diosa tecnología.

De
la película: Yo, Cristina.
No podemos dejar recalcar un hecho de gran importancia, y es que quienes
nos manejan en las sombras, no solo buscan el control físico
de la población, sino también el control espiritual.
Con la manipulación de los textos sagrados, aparecieron múltiples
religiones que generaron millones de seguidores, muy bien controlados
también por “ellos”.
Tenemos una religión, después del hinduismo, del judaísmo,
y de la católica, que ha sufrido de forma muy especial esa
manipulación torticera. Esta religión es el islam. Una
religión que supuestamente sigue los preceptos de su libro
sagrado, el Corán, pero que ha sido interpretada de mil formas
hasta conseguir una deformación absoluta de sus enseñanzas.
Una gran mayoría de los que siguen esta religión no
saben leer, y un gran porcentaje de los que saben leer, son incapaces
de entender el árabe antiguo en el que está escrito
y menos descifrar los profundos significados ocultos. Pero sí
que existen quienes saben manipular su mensaje, y lo hacen muy bien.
Ya no se conforman con el saqueo económico, sino que buscan
la destrucción de culturas ancestrales, con un fin cada vez
más claro: la destrucción de la Creación Divina.
Todo esto no ocurre por casualidad, ni tan siquiera por los que de
momento dominan todo. Ellos también están sujetos, como
todos nosotros, a las influencias evolutivas de nuestro planeta que,
a su vez, está sujeto a las influencias Cósmicas.
No podemos olvidar la famosa frase:
“Las
guerras se gestan en las mentes de los hombres”.

Fusilamientos
del 3 de Mayo, Goya.
Esta frase define claramente la causa primigenia de cualquier conflicto.
Es cierto que muchos de estos conocimientos no se podían dar
a conocer públicamente en tiempos pasados. A día de
hoy, es fundamental que la gente conozca, aunque sea solo de forma
somera, para poder atar los hilos que unen tan compleja trama, y formar
una conciencia de la masa que se acerque a la conciencia grupal.
Entre toda esta información se tratará de dar una clara
visión del verdadero destino del ser humano, de dónde
procedemos, quiénes somos, a dónde vamos, cuáles
son los verdaderos orígenes de nuestra humanidad, y nuestro
destino sagrado.
Esto se ha ocultado durante miles de años, puesto que quien
conoce su destino deja de ser una víctima del poder obscuro
de unos pocos, para convertirse en un glorioso caminante solitario,
poderoso, e invencible ante cualquier enemigo.
No podemos dejar de lado algo tan importante como es nuestro verdadero
destino individual y colectivo.
Toda esta historia se ha dado a conocer a lo largo de los siglos en
libros considerados sagrados. Muchos de ellos lo son, aunque otros
no.

Los verdaderos fueron escritos por grandes avatares. El resto de lo
que nos ha llegado, ha sido transmitido por manipuladores sin moral
ni escrúpulos de ningún tipo.
Así, las fuerzas ocultas, que se oponen a la evolución,
se han ocupado a lo largo de los tiempos de modificar, retorcer o
falsificar todos estos mensajes.
Muy pocos supieron aprovechar los mensajes verdaderos, investigando
profundamente en ellos, y poniéndolos en práctica en
sus vidas para su propia evolución. Estos seres son los que
nos preceden evolutivamente, velando por unos planes de la Divinidad
en nuestro Planeta. Trabajan desde niveles de conciencia muy elevados,
conformando una Jerarquía de Grandes y Sabios Maestros. Ellos,
junto con el Señor del Mundo, cuyo cuerpo de manifestación
física es el Planeta, velan y mantienen una constante vigilancia
de todo el Planeta y de esta humanidad, tan perdida en sí misma,
con el fin de evitar males mayores. Al mismo tiempo, se encuentra
una Jerarquía Obscura de seres, unos de origen humano, pero
que dejaron de serlo al abandonar la humanidad voluntariamente hacia
un espacio maldito, una esfera llamada la Octava esfera o Avitchi.
Estos seres obscuros guían a otros, que todavía siguen
siendo humanos y que son sus agentes, que también se oponen
al proceso evolutivo de forma contundente y obsesiva. Son los discípulos
fieles del llamado mal planetario, que en estos momentos conforman
un numeroso ejército. Estos seres, de momento y a día
de hoy, son los que han conseguido todo el poder material, sobre todo
el planeta, pero su poder está limitado a lo más denso
a la materia, su intento de ascender a niveles superiores es de todo
punto infructuoso.

Imagen
que representa a Sanat Kumara, el único Ser en la Tierra que
es capaz de captar los designios del Logos Solar. Es energía
pura, por lo que no sabemos de dónde ha salido esta bella representación,
y si es real.
El
corazón de la Jerarquía Blanca es Cristo, que hay que
diferenciar del Maestro Jesús de Sexto Rayo, y que hace 2.000
años "compartió" su cuerpo con Cristo.
En la fase evolutiva en la que nos encontramos, esta parte material
es vital, y por esa razón, pueden ejercer ese poder.
Mientras que los Grandes Maestros, de la llamada Jerarquía
Blanca Planetaria, observan atentamente desde sus elevados niveles
de Conciencia, el lento progreso de la humanidad. Lo hacen, sin poder
intervenir directamente en el Sagrado Libre Albedrío, dado
por el Gran Creador a la Humanidad, para que, mediante él,
el ser humano pueda desarrollar perfectamente el principio mental,
hasta que éste se transforme en vehículo de la intuición
en una época posterior.
Javier Antolínez/Quintín García Muñoz