Repetir y vida del alma
Juan Ramón González Ortiz

revista nivel 2

El Menón, mi diálogo platónico preferido, junto con el Fedón, nos lo dice con total claridad: conocer es esfuerzo memorístico; y, en cierta manera, una repetición. Según la teoría platónica, conocer es recordar. Platón nos advierte de que al aprender algo el alma recupera un conocimiento que ya tuvo en el origen. Ése es el instante sorprendente del estudio y de la investigación, ese momento fuera del tiempo que anhelamos los profesores. El momento triunfal en el que se grita, ¡EUREKA!
En el diálogo del Menón, un esclavo, guiado tan solo por las preguntas que Sócrates le va haciendo, descubre con toda naturalidad, sin resistencia alguna, el teorema de Pitágoras….
Querido lector, grábate en el cuerpo, en la mente, en el borde de tus vestidos y hasta en el plato en el que comes que nacer es olvidar y que estudiar, discernir, investigar, vivir, en una palabra, no es sino recordar. La vida de la mente es solo recordar y repetir.
Para Platón, la pedagogía no hace sino acorralar a la mente, emboscarla, excitarla a base de zurriagazos hasta que esa mente, de golpe, acaba recordando, inconscientemente, algo que ya sabía. Naturalmente, el proceso se disfraza de silogismo, lógica, análisis, racionalidad. Abominamos de las cosas pequeñas, escondidas, que escapan a nuestro todopoderoso control científico….
Ah, la ciencia y todas sus tonitruantes cabalgatas de orondas walkirias…
Gracias a Dios, las distracciones son tantas, la desatención es tanta y la propia soberbia es tanta que ese callado chispazo permanece innominado, desconocido y silencioso. Latiendo como una viva joya escondida…
No sabemos por qué pero nos atraen tales y tales cosas, y tales y tales temas de estudio. Eso es el rumor del pasado atravesando la bóveda del presente...
Spinoza decía, “no sospechamos todo lo que sabe un cuerpo humano cualquiera”.
Después cuando repetimos este golpe magnífico del recuerdo encontramos que es como volver a ver la película de “2001. Una Odisea del espacio”, o como volver a escuchar la Sinfonía Pastoral o como volver a leer a San Juan de la Cruz: siempre es diferente, siempre descubrimos un matiz nuevo o una refrescante novedad.
En vez de algo siempre renovado, hemos hecho de la repetición algo agobiante y es por culpa nuestra, porque no le ponemos ni alma ni corazón ni interés alguno. Pensad en la diferencia que hay entre repetir una oración litúrgica aprendida de memoria, mecánicamente recitada una y otra vez sin ningún tipo de vida interior; y lo que es una oración cuando la repetimos con verdadera emoción, y con un verdadero e intenso sentimiento de unidad con el Padre. Todo cambia, ¿verdad?
Pero vivimos en la superficie de las cosas, sin profundizar en nada y así, ¿qué pretendemos?
Cada vez que repetimos, por ejemplo, lo de “Cogito ergo sum”, o en qué consisten los juicios sintéticos a priori, o cada vez que escuchamos Lohengrin, esas frases son verdadera magia porque transforman la realidad por completa. Y esa música que hemos mencionado es algo sagrado porque alimenta al alma con la miel que Dios mismo fabrica.
Es muy famosa la máxima que figuraba en el templo de Apolo en Delfos. Se podría decir que es la máxima filosófica y sapiencial más antigua de la humanidad: “Conócete a ti mismo”, en griego: ????? sea?t??, pronunciado gnozi seautón, en latín: nosce te ipsum.
La habré podido repetir en mi vida de profesor miles de veces, pues bien hasta hace dos años, cumplida ya y superada mi edad de jubilación, caí (sí, caí, esa es la palabra exacta, como quien cae desde el tejado de su casa porque quiere acabar con todo y se lanza al vacío como una piedra arrojada a un estanque) en la radical importancia de la frase, en su divina frescura, en su novedad siempre viva y siempre diferente, …. De tal manera fue tan revolucionaria esta frase que cuando cayó, una vez más, en el humus de mi corazón, sentí que por fin algo había podido arraigar en él, y que aquella sencilla expresión cambiaba de aspecto y me ofrecía un rostro nuevo que yo nunca había considerado. Desde entonces, cuando enuncio esta frase, siempre tengo algo nuevo que decir sobre ella: porque es como el color cambiante de la espuma del mar.
Recordar es conocer pero vivir con atención es realmente vivir.
Si te das cuenta, repetir es un arte porque en cualquier repetición siempre hay algo nuevo. El ser humano aprende algo que ya sabía, después, siguiendo ese conocimiento, inventa algo. Durante todo el proceso de la invención, como si estuvieran velando ese proceso, tal y como los padres velan el sueño de un recién nacido, han estado presentes la atención y la repetición.
Para mí la más alta forma de repetición son las prácticas litúrgicas concebidas para repetir: la práctica del japa mala, el rosario cristiano, el nembutsu, la oración el corazón, las muchas jaculatorias que afortunadamente existen, …
La liturgia es la forma superior de repetición porque amalgama visualizar la divinidad y cooperar con ella, lo cual es algo sublime y mágico que, en verdad impele hacia adelante nuestras acciones, nuestra mente, corazón y espíritu.
En algunas prácticas budistas se repite solo una sílaba. Correcto. Basta una sílaba para invocar a Dios. En realidad, la sílaba, la oración, el mantra, lo que sea, no son más que el apoyo que sirve de columna, pilar y refuerzo al espíritu. Esa identificación, más aún, ese intercambio de nuestra personalidad por la suprema Personalidad trascendental de Dios, provoca en nosotros el vaciamiento de toda nuestra personalidad. Es lo que llamamos, “el completo olvido de uno mismo”, aquello que San Juan de la Cruz dibujó como,

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Experiencia de relajación hondísima, de olvido de la febril actividad de nuestra incansable mente de mono, de apartamiento, de novedad, de frescura, de renovación completa que equivale a la vivencia de la Vacuidad.
Repetir con fe es la flor de las enseñanzas espirituales. Lo verbal, poco a poco, va cediendo su espacio a la repetición mental. Y esto es lo que te transforma: labrarte una mente nueva.
De esta manera la repetición se nos ofrece como la más sencilla e inmediata praxis religiosa.
El rosario católico es una práctica esencialmente desnuda y mental, además de que también es en sí misma una práctica austera y un sacrifico.
Yo afirmo que el rosario católico es una vía de conocimiento (al igual que el raja yoga, la danza sufí, el yoga de la devoción, o las prácticas mágicas del budismo Shingon,..), que te va revelando todos los escondidos misterios y que te lleva por las anchas alamedas de la Santa Ciencia hasta los umbrales de la mismísima Iniciación Mística.
La repetición asciende de nivel cuando se hace con la mente. Si se hace como debe ser hecho y si hay vida para contarlo, alcanzaremos ese maravilloso y profundísimo estado, que San Juan de la Cruz nos describe,
¡Oh regalada llaga!
¡Oh cauterio suave!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando. muerte en vida la has trocado.

Yo, todo se lo debo a la repetición.
La repetición transforma nuestro cuerpo físico y material en un cuerpo espiritual.
En realidad, toda la vida es repetición, porque cómo, si no, y dónde hemos podido aprender. Hemos aprendido en existencias anteriores y sobre todo hemos aprendido en los celestiales paréntesis entre vida y vida. Ahí se forja la genialidad.
Date cuenta de que una vida es algo muy corto y, ¡ay!, demasiado breve y no da tiempo para nada. Se trata de que en todas las vidas avancemos y de que jamás de los jamases retrocedamos. Todos sabemos qué es retroceder, ¿verdad?

Recuerda que nuestra Santa Teresa de Jesús escribió la mejor guía que se ha escrito nunca para que partiendo del nivel de un simio, por ejemplo, un bonobo o un mandril, lleguemos a la transformación máxima posible, a una completa divinización. La tal guía se titula “Las Moradas o el Castillo Interior”.
TOLLE ET LEGE !!!

Juan Ramón González Ortiz

 

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 43, FEB2026

 

REVISTA NIVEL 2 NÚM 42

 

 

revista nivel 2

REVISTA NIVEL 2. NÚM 41. AGOSTO 2025

 

REVISTA NIVEL 2

REVISTA NIVEL 2, NÚM 40

abril2025

revista nivel 2

Revista Nivel 2, ENERO2025

 


REVISTA  NIVEL 2   EN FACEBOOK

ENLACES A OTRAS PÁGINAS

 


 

Descargas gratuitas

evolucion y camino a la iniciacion

EVOLUCIÓN Y CAMINO A LA INICIACIÓN

 

 

 

revista nivel 2
SarSas

revista nivel 2