RESURRECCIÓN:
Decisión o Transición.
Por Jorge Ariel Soto López

La resurrección enseña esencialmente la "ascensión"
de la materia al cielo; no enseña la eterna supervivencia del
cuerpo físico del hombre, como suponen muchos fundamentalistas.
Mientras que el Maestro Jesús recibía la graduación
de la crucifixión, simultáneamente con la cuarta graduación
del Maestro, el Guía del Consejo Planetario, el Cristo, recibió
dos graduaciones en una: los logros de la Revelación y la de
la Ascensión: la quinta y la sexta.
Los teólogos cristianos convirtieron las dos graduaciones,
la cuarta y la quinta, en tres episodios:
1.
Renunciación, que produce la crucifixión y conduce
a la
2. Ascensión, o a la total "elevación fuera de"
o "al ascenso más elevado" que conduce a la
3. Revelación, que da la visión, recompensa de las
dos etapas anteriores.
Existen
cinco puntos de contacto mediante los cuales el mundo material puede
ser ocultamente elevado hasta llegar a la vida y al poder, así
como existen cinco centros en nuestro planeta a través de los
cuales afluyen la vida y la energía al mundo natural. Me refiero
a ciertos centros activos que conciernen a la vida física
y material del planeta. Existen también cinco centros
a través de los cuales afluye una nueva y energizante fuerza
espiritual, las analogías planetarias de los cinco sentidos
subjetivos y objetivos del hombre. Además descubrimos que los
rayos afluyen a través de toda la humanidad desde las cinco
razas humanas. Este aspecto particular de la energía de rayo
estimulará el aspecto conciencia y elevará y despertará
la conciencia oculta en todas las formas materiales, tanto en el hombre
como en los tres reinos subhumanos. Los cinco puntos y sus cinco influencias,
que elevan, excluyendo las dos razas primitivas e intangibles que
no son estrictamente humanas, comenzando con la primera de las
cinco razas totalmente humanas, son:
Quinto Rayo 1 La Raza Lemuria El advenimiento de los Hijos del Fuego.
Sexto Rayo 2 La Raza Atlante La devoción de los Señores
del Amor.
Tercer Rayo 3 La Raza Aria La actividad de los Hombres Mentales.
Cuarto Rayo 4 La Raza Futura La visión de los Entes de Luz.
Primer Rayo 5 La Última Raza La voluntad de los Señores
del Sacrificio.
Las
dos razas primitivas estaban regidas por el segundo y el séptimo
rayos respetivamente; personifican la actividad de los constructores
de las formas y la energía constructiva del organizador mágico.
LA DECISIÓN
La sexta graduación, de la Decisión es ahora posible
porque el aprendiz, desde su afiliación con el Consejo planetario,
ha aprendido a elegir correctamente, y su habilidad para hacerlo surge
de su esfuerzo mientras se halla en período de prueba, y en
las primeras etapas del discipulado aprende a hacer correctas elecciones
y a tomar decisiones espiritualmente motivadas. Quisiera señalar
ante todo, que para el Maestro que permanece ante el Ser planetario,
la sexta graduación es lo que la segunda para el discípulo.
Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado por las cinco
graduaciones.
Los Maestros, en la sexta Graduación de la Decisión,
enfrentan campos de servicio donde tendrán que "impartir,
fortalecer e iluminar aquello que está ya fusionado, fortalecido
y pleno de luz, pero que necesita lo que Ellos traen, a fin de expresar
al Todo omniabarcante". La sexta graduación está
relacionada, en forma peculiar, con el sexto sendero. En este
sendero, se encuentra nuestro Ser planetario, el cual está
necesariamente relacionado con el sexto Rayo de Devoción
e Idealismo y, también con el sexto plano, el astral el plano
del espejismo y del deseo. Tal Decisión consiste en elegir
cualquiera de los siete senderos, siendo para Él Su campo de
servicio futuro. Esta manifestación de su elección
no depende de Su energía de rayo o de lo que podría
ser la fuerza impelente de los rayos planetarios, es decir, el rayo
de la personalidad del Ser planetario o el rayo del alma de Sanat
Kumara. Hay una gran diferencia entre la Compasión y la Sabiduría.
Un Señor de Compasión elige el camino del servicio
al prójimo: El martirio.
Un Maestro de Sabiduría sigue otro de los siete senderos: El
heroísmo, la iluminación.
En la sexta graduación, el Señor trasciende los tres
mundos de la Tríada espiritual y se centraliza como "agente
proyector de la Voluntad Iluminada", cuando ésta se expresa
en el plano monádico. Esta etapa de desenvolvimiento constituye
en realidad El aprendizaje de la Ascensión, cuyo verdadero
significado será revelado por intermedio de la futura religión
mundial.
La sexta Graduación de la Decisión es preparatoria para
la verdadera Graduación de la Resurrección, la
séptima.
LA
RESURRECCIÓN
Las energías de Cinco rayos, actúan sobre el reino humano
y en el transcurso de las épocas elevan al hombre de la muerte
a la vida; lo sacan de la oscura prisión de la materia y lo
llevan a la luz del día. Son las cinco fuerzas dadoras de vida
que elevan la conciencia humana al cielo y hacen que la forma permanezca
subyacente. No conozco otra palabra para expresar ese concepto,
excepto la palabra subyacente, y el verdadero significado se observa
cuando se la divide en sus dos partes componentes.
La acción magnética está más estrechamente
aliada a la actuación del primer rayo, Cristo se refirió
al poder magnético de primer rayo cuando dijo: "Si yo
fuera ascendido, atraeré a todos los hombres hacia mí".
Enfrentaba entonces los aprendizajes cuyas cualidades lo trasformarían
en lo que esotéricamente se denomina "un receptor shambállico".
Estas energías de rayo, que actúan hoy a través
del reino humano, también elevan a los reinos subhumanos de
la naturaleza (después de mucho esfuerzo) hacia la vida y la
comprensión consciente. Mediante estos cinco puntos de contacto
espiritual en cada uno de los tres reinos, la vida es llevada a la
naturaleza misma. Para esto "la entera creación ha gemido
y sufrido hasta ahora". Aquí reside el secreto de la
resurrección en sentido planetario resurrección efectuada
individualmente por cada hijo de Dios que alcanza la meta.
La séptima graduación puede recibirse únicamente
cuando la voluntad del Maestro se fusiona totalmente con la del Ser
planetario, allí estará. "sentado a la diestra
de Dios en el Cielo", allí se transfigura el hombre que
ha alcanzado la séptima graduación.
LA TRANSICIÓN.
En la octava graduación de la Transición es revelado
al Maestro el propósito de toda nuestra actividad planetaria,
y todos los Maestros o Aprendices de la octava graduación
(actuando por medio del Consejo o en Shamballa) son necesarios para
estimular el punto de tensión del nuevo aprendiz, a fin de
ser posible la revelación. Podría decirse que Ellos
actúan como un lente a través del cual pasa la luz viviente
posibilitando la revelación, y también cumplen Su papel
como factor protector. Como ésta es la quinta raza raíz
o Acuariana, existen hoy en el cuerpo de Aquel en Quien vivimos, nos
movemos y tenemos nuestro ser, cinco puntos focales de energía
espiritual, expresándose por intermedio de cinco centros, que
han despertado en ese cuerpo, y son
Primer
Rayo 1 Londres La Comunidad Británica de Naciones.
Sexto Rayo 2 Nueva York El continente americano.
Primer Rayo 3 Darjeeling Asia central y occidental.
Segundo Rayo 4 Ginebra El continente europeo.
Primer Rayo 5 Tokio El lejano Oriente.
Por
simple lógica será evidente que la Transición
mencionada, está relacionada con la sexta graduación
de la Decisión. Anteriormente se les daba a los discípulos
fórmulas para facilitar la revelación, en términos
del aspecto creador universal, son métodos de transición.
Fórmula
1: Transición de la oscuridad a la luz. La creación
en la Luz.
Fórmula
2: Transición de lo irreal a lo Real. La naturaleza de la realidad.
La creación en tiempo y espacio tal como se la comprende en
Tercera dimensión.
Fórmula
3: Transición de la muerte a la Inmortalidad. La naturaleza
de la Vida. El proceso creador y la energía de la vida.
Fórmula 4: Transición del caos a la armonía.
La relación entre el mundo de los efectos y el mundo del significado.
La relación con el mundo de las causas. La naturaleza del karma.
La creación evolutiva y progresiva.
Fórmula
5: Transición de la conciencia individual a la universal.
El proceso evolutivo va desde el Propósito divino al Plan y
luego a la manifestación. La naturaleza del renunciamiento
individual. La Vida una.
Fórmula
6: Transición del vivir cíclico a la vida misma. El
Propósito de los ciclos. Control de la conciencia tiempoespacio.
Los
puntos de revelación son.
1. La energía sigue al pensamiento y el ojo dirige la energía.
Involucra el plano físico.
Se relaciona con la primera iniciación. Concierne al centro
ajna y al así llamado tercer ojo.
2.
La voluntad es una expresión de la Ley de Sacrificio. Involucra
el plano astral.
Se relaciona con la segunda iniciación. Concierne al centro
cardíaco, el "punto de Luz que avanza".
3.
La Mónada es para el Logos planetario lo que el tercer ojo
para el hombre. El plano mental.
Se relaciona con la tercera iniciación. Concierne al centro
de la cabeza. La luz del Propósito.
4.
El Propósito mismo es una energía liberada dentro de
los límites de la Cámara del Concilio. Allí debe
tomar forma. Involucra el plano búdico o intuitivo.
Se relaciona con la cuarta iniciación. Concierne al centro
laríngeo, la luz en el Sendero.
5.
Cuando la luz de los siete rayos se mezcla con la del séptimo,
entonces puede conocerse la luz sempiterna. Involucra el plano átmico.
Se relaciona con la quinta y sexta iniciaciones. Concierne al centro
mayor. La luz extraplanetaria.
Hemos
tratado ya el aspecto surgimiento bajo el término de "elevación"
o "transición", desde la oscuridad de la materia
a la luz del espíritu.
Primer Rayo. El Sanctum Sanctorum. Shamballa. La Morada del Altísimo.
Segundo Rayo. El Santo Lugar. Consejo. El Lugar Secreto donde mora
la Luz.
Tercer Rayo. El Atrio Externo. La Humanidad. Cristo en nosotros, esperanza
de gloria.
Sin embargo, que estos Tres son Uno. Detrás de ellos está
eternamente Aquel que permanece trascendente y también inmanente,
mayor que nuestro todo, no obstante, dentro de ese todo. Por intermedio
del cuarto Rayo aprendemos a unificarnos con esta eterna síntesis
y voluntad; por intermedio del quinto Rayo, desarrollamos el medio
de comprender la naturaleza de esa síntesis y voluntad; por
intermedio del sexto Rayo, avanzamos hacia la total identificación
con esa síntesis y voluntad, y por intermedio del séptimo
Rayo, demostramos en la Tierra la naturaleza de esa síntesis
a través de la forma que aparece y del propósito de
esa voluntad subyacente.
Y así los Muchos son absorbidos en el Uno.
Jorge Ariel Soto López