Adiós,
malditos Telediarios, idos al cuerno
Juan Ramón González

No
hace mucho, una lluviosa y melancólica tarde de febrero, una
tarde siempre bella, me harté.
Sí, me harté de golpe como si de repente la purulenta
agua putrefacta que mana sin cesar de los Telediarios televisivos
se hubiese convertido en una fiera tentacular, y yo me viese transportado
de golpe, de la placidez animal de la siesta, al horror de luchar
por seguir vivo. Simplemente, cogí las tijeras de limpiar el
pescado y las lancé contra la horrible pantalla, eso fue todo.
Ahora empleo el televisor para pegar sobre su rostro mudo fotografías
que me gustan.
Míseras noticias, no os quiero porque no tenéis nada
que ver con el Alma. Sois de ayer, o de hoy o de mañana pero
eso me es indiferente para el que ama lo eterno. Qué tranquilidad,
el día que decidí ya nunca más contar con vosotras.
La mayor parte de las veces sois como odiosas aves de presa o, mejor
aún, como inmundas y pestíferas sirenas recostadas con
indolencia. Largaos para siempre a vuestra isla, la isla que más
tarde habitara Tiberio.
Me habéis cebado y hartado: televisión, radio, prensa,
…. ¡Ya no os aguanto! Je, je, je, ahora deambuláis por
mi casa como almas en pena porque os he retirado el diario sustento.
Escuchad bien ahora, prensa, radio, televisión. Escuchad:
ME
IMPORTA UN PIMIENTO la fusión fría
ME IMPORTA UN PIMIENTO la materia oscura.
ME IMPORTA UN PIMIENTO el precio de la gasolina.
ME IMPORTAN UN PIMIENTO las novedades discográficas.

ME IMPORTA UN PIMIENTO Hollywood.
ME IMPORTA UN PIMIENTO implementar la Democracia.
ME IMPORTA UN PIMIENTO las furcias pagadas con dinero público.
ME IMPORTAN UN PIMIENTO esas sanguijuelas que tenemos por políticos.
ME IMPORTA UN PIMIENTO la Reforma de la Selectividad.

ME IMPORTA UN PIMIENTO todo lo que atañe al deporte
ME IMPORTA UN PIMIENTO no ser optimista.
ME IMPORTA UN PIMIENTO el Premio Nobel de Economía
ME IMPORTA UN PIMIENTO el Feminismo, tanto “el clásico” como
el que no lo es (y que no sé cómo se llama)
ME IMPORTA UN PIMIENTO la felicidad en el matrimonio y la “vida sexual
sana” (no sé qué es esto último)

Ah, pero LA UNIVERSIIDAD,…. La Sacrosanta Universidad, el celestial
ameno Parnaso, el sitial de la SABIUDURÍA PERENNE, según
la frase que modeló el gran Leibnitz, el Jardín abierto
para pocos y el Paraíso cerrado para muchos,…, etc. etc. La
Universidad sí me importa, me importa mucho:
ME
IMPORTA DOS PIMIENTOS La Universidad.