VALDEJALÓN
MISTERIOSO
Nuestro amigo y colaborador Joaquín Miñana presentó
un inquietante libro, o “cuaderno de notas” como lo denomina él
mismo, Valdejalón Misterioso.
El acto fue muy interesante y emotivo. Al principio, Joaquín
no se arrancaba a hablar, motivado por la tensión que suponía
para un escritor novel presentar su primer libro. Probablemente también
desearía quedar bien ante su público expresando ciertas
verdades e intentado no decir todo lo que verdaderamente sabía
al respecto. Al final fueron casi dos horas de presentación,
y todavía quedaron ganas de saber un poco más sobre
algunos temas.
Una de las propuestas que más recalcó el autor fue “la
existencia de otros mundos habitados y cuyos seres nos visitaban esporádicamente”.
En cierto momento se indicó el número de 78 especies
distintas de alienígenas. Y para algunos de ellos, nuestro
planeta era una simple granja donde experimentaban y utilizaban ciertos
elementos que extraían de nosotros los humanos para su propia
supervivencia.

Después se pasó a relatar, sin mencionar a los protagonistas,
algunos acontecimientos paranormales ocurridos en la villa de Calatorao.
Aquí el público mostró mucha curiosidad, algo
normal, por enterarse de quién había sido el protagonista
de cierta historia. Pero Joaquín resistió el embate
y no informó nada más que de los hechos. También
se cuestionó algunos aspectos oscuros de las empresas farmacéuticas,
y muy solapadamente la curación esotérica.
Luis, uno de los componentes del club de lectura, extraordinario jardinero
y constructor de casas “autónomas” y ecológicas, contribuyó
en la presentación con una breve exposición sobre el
poder interno que tenemos todos los humanos.
Joaquín respondió a la pregunta de una asistente, Conchita,
que en breve, probablemente ya habrá ocurrido cuando salga
el número diez de Nivel 2, le entrevistará Iker Giménez
en su famoso programa de televisión Cuarto Milenio. Respecto
al libro presentado, me atrevería a afirmar que tiene la frescura
e ilusión de una ópera prima. Es relativamente difícil
de leer, pues la mayoría de las páginas son fruto de
sus pensamientos e imaginación creativa. Y cuando un escritor
escribe para reflejar lo que cruza por el espacio interno de su mente
puede llevar al lector a perder un tanto el hilo de lo narrado.
Creo que se podría enunciar un posible axioma:
Cuanto
más profundamente un escritor intenta decir lo que para él
es su esencia, más posibilidades tiene de que el lector no
le comprenda.
Pero
al fin y al cabo... ¿para qué se escribe si no es para
que un ser humano pueda expresar lo más esencial de sí
mismo?
Valdejalón Misterioso puede ser tenido
en cuenta como un estupendo libro de referencias acerca del tema de
los ovnis, en el que se han insertado casi un centenar de imágenes
y fotografías.
Q.G.M.